Las etapas de lactación y destete, en la producción de cerdos, son cruciales para la productividad de la industria porcina. Durante dichas etapas se presentan cambios fisiológicos importantes tanto en la cerda como en los lechones [1,2]: cerdas lactantes
- Cerda: hipofagia fisiológica lactacional; puede afectar producción de leche y desarrollo del lechón [3].
- Lechón: estrés postdestete debido a cambio de alojamiento, transición de una dieta líquida (leche materna) a una sólida, establecimiento de la jerarquía social y exposición a nuevos patógenos [4].
Con respecto a la hipofagia lactacional, postparto las cerdas presentan bajo consumo de alimento producto de la resistencia a la insulina [5].
- Producción de leche
- Peso del lechón al destete
- Peso corporal de la cerda al destete
- Intervalo destete-estro, fertilidad y prolificidad en el siguiente ciclo reproductivo
Postdestete, los lechones aún se enfrentan a modificaciones del tracto gastrointestinal.
Es hasta la décima semana de edad es cuando se completa el desarrollo del sistema enzimático digestivo del lechón [7].
- Reducción del tamaño de las vellosidades intestinales
- Inflamación de la mucosa y atrofia de los enterocitos
- Menor capacidad digestiva
- Disminución de la ganancia de peso del lechón
Con la finalidad de contrarrestar los efectos de la hipofagia lactacional, se han evaluado dietas ricas en fibra soluble (Opuntia ficus-indica) para cerdas lactantes [2] y se ha concluido que:
El consumo de O. ficus-indica en cerdas lactantes incrementa hasta en 28% el consumo de alimento, sin afectar la producción y calidad láctea y desarrollo del lechón [8].
No se ha establecido si existe efecto residual de dicha dieta en los lechones sobre su desarrollo durante la etapa de destete. Puesto que, se ha determinado que O ficus-indica contiene compuestos con propiedades bacteriostáticas susceptibles de modular la microbiota intestinal [9], compuestos que podría evitar la colonización patógenos en intestino y atrofia de vellosidades intestinales del lechón postdestete.
Objetivo cerdas lactantes
Evaluar la adición de O. ficus-indica a la dieta de cerdas lactantes sobre el desarrollo del lechón durante la lactancia y postdestete. [registrados]
Materiales y métodos
La investigación se llevó a cabo en el Sector Porcino de la Posta Zootécnica perteneciente a la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), México.
Animales, dietas y alojamiento
Procedimiento experimental
Al parto, los lechones fueron pesados e identificados por medio de arete. Posterior al parto (24 h postparto), se homogenizaron las camadas a diez lechones*camada. Todas las camadas recibieron alimento comercial® a partir del día 15 de edad.
Durante la etapa de lactación se evaluó:
- Consumo de alimento (CA) voluntario diario.
- Producción de leche (PL) de acuerdo con la metodología propuesta por Sinclair et al. [10].
- Calidad de la leche (CL; lactosa, proteína y grasa) mediante el equipo Lactoscan®.
- Desarrollo (kg) del lechón.
- Se monitorearon noventa y seis lechones provenientes de las cerdas de ambos grupos (GT y GE).
- Los lechones fueron seleccionados de acuerdo con la edad y peso al destete: 21 días de edad y peso de 5.5±1.0 kg.
- Los lechones fueron agrupados en jaulas hasta obtener un peso promedio de 20 kg, la agrupación fue de acuerdo con el grupo de cerdas del que provenían:
- Lechones del GT (n=48), provenientes de cerdas alimentadas con dieta convencional.
- Lechones del GE (n=48), provenientes de cerdas alimentadas alimento comercial más ficus-indica.
Las variables evaluadas postdestete fueron:
- Consumo de alimento
- Peso vivo del lechón
- Ganancia de diaria de peso (GDP)
- Integridad intestinal, específicamente longitud de vellosidades intestinales (LVI)
Análisis estadístico cerdas lactantes
Los datos fueron analizados por ANOVA utilizando la metodología de los efectos fijos (MIXED). Los datos de CA (cerda y lechones), PL, CL, desarrollo del lechón en lactancia, PV, GDP postdestete y LVI se analizaron usando ANOVA para medidas repetidas, con cerda/lechón como el objeto del efecto aleatorio de tiempo (semana de lactancia/destete) y, como efectos fijos: grupo, semana y la anidación grupo(semana).
La estimación de la producción de leche, durante los 21 días de lactancia, fue a través del calculó de los estimadores de regresión polinómica (ß0, ß1 y ß2) para ambos grupos, utilizando el día de lactación como efecto lineal y cuadrático. Las diferencias entre grupos se obtuvieron mediante la metodología de medias de mínimos cuadrados (LsMeans, siglas en inglés) a un α=0.05.
Resultados
Se encontró efecto de grupo y de la anidación grupo(semana) sobre el CA cerda*día (p<0.0001), ello sin considerar el consumo de O ficus-indica de las cerdas del GE.
Las cerdas del GE mostraron mayor CA cerda-1 durante las tres semanas de evaluación (p<0.05) en comparación con el GT (Tabla 1).
El incremento en el CA*cerda del GE no mejoró la PL y CL de la leche (p>0.05), indicadores que fueron similares al GT: PL de 7.2 y 7.4±0.19 kg cerda* día, para GT y GE, respectivamente.
- La lactosa y proteína en leche fue en ambos grupos de: 6±0.57 y 4.5±0.40% respectivamente.
- La grasa en leche fue igual en ambos grupos (p>0.05): 9±1.6% en el GE y 8.2 ±0.19% en el GT.
- El peso vivo de los no fue afectado (p=0.6533) por el grupo
Se encontró efecto de grupo (p=0.0038) y de la anidación grupo(semana) postdestete (p=0.0001) sobre el CA lechón*día.
Los lechones de GE presentaron mayor CA lechón*día (P<0.05) entre la sexta (0.403)
- Al finalizar la etapa de destete (novena semana de edad) el CA*día de los lechones fue similar en ambos grupos analizados (p>0.05).
Los lechones del GE mostraron mayor GDP (p<0.05) a partir de la séptima semana de edad en comparación con la GDP de los lechones del.
- Al finalizar la fase de destete la GDP fue de 445±0.02 y 0.366±0.02 kg lechón*día para los lechones del GE y GT, respectivamente (p<0.05).
El PV de los lechones en la fase de destete no fue afectado por el grupo (p=0.2475); sin embargo, la anidación grupo(semana) si afecto dicha variable (p < 0.0001).
- Los lechones del GE fueron los que mostraron mayor PV (p<0.05) en la octava y novena semana de edad (Tabla 3). Ello implicó, que los lechones del GT requirieron de una semana más para lograr el peso objetivo (20 kg) (Figura 1).
En lo referente a la LVI del intestino delgado (Figura 2) se observó que al destete de los lechones de ambos grupos evaluados mostraron similitud (p > 0.05) en los promedios de la LVI en cada segmentos del intestino evaluado.
- Se observó mayor LVI (p<005) en el íleon (3 y 2412.4±165.6 µm para lechones del GT y GE, respectivamente) en comparación con el resto de los segmentos evaluados del intestino delgado.
48 h postdestete la LVI del yeyuno de los lechones del GT presentaron menor (p < 0.05) longitud (1074.2±156.3 µm) en comparación con la LVI del yeyuno de los lechones del GE (1509.4±156.3 µm), manteniéndose esta tendencia hasta los 42 días de edad de los lechones (Figura 2).
- La LVI del íleon disminuyeron a los 42 días de edad (p < 0.05), en comparación el día de destete (21 días) y 48 h postdestete, en ambos grupos evaluados (Figura 2).
Discusión cerdas lactantes
La utilización de cerdos mejorados genéticamente en los sistemas de producción porcina tiene como objetivo incrementar la productividad del sistema y mejorar la calidad del producto
Para el caso del consumo de alimento de las cerdas del GE (Tabla 3), este concuerda con los resultados obtenidos por Ortiz et al. [11], quienes reportan mayor consumo de alimento en cerdas que recibieron una dieta complementada con O. ficus-indica.
La reducción en la concentración de glucemia de cerdas lactantes propiciada por la ingesta del O. ficus-indica puede asociarse con:
- El contenido Ca+2 (52.1 g kg-1 de materia fresca) de O. de ficus-indica mismo que se ha asociado con la regulación de la glucemia al estimular la secreción de insulina [13].
- Fibra dietética no fermentable, estimula el restablecimiento del apetito; incide en la liberación del péptido similar al glucagón-1 (GLP-1), péptido que participa en la liberación de insulina e inhibe la producción hepática de glucosa [14].
El incremento del consumo de alimento en el GE no se reflejó en la producción de leche de las cerdas. Aspecto que ya se había observado en otras investigaciones en torno al efecto de dietas para cerdas en fase de lactación adicionadas con O. ficus-indica [8].
- Lovise et al. [15] reportan que, el consumo adicional de alimento en cerdas lactantes se refleja en menor pérdida de peso corporal durante la lactancia mas no en un incremento en la producción de leche. No obstante, si se ha reportado que los cambios en la dieta para cerdas lactantes afectan producción y calidad de la leche [16].
Con respecto a los cambios en la producción y calidad de la leche en cerdas al adicionar O. ficus-indica a la dieta, no se encontró efecto (p>0.05).
Ortiz et al. [8] establecen que, la producción y la calidad de la leche de las cerdas bajo una dieta adicionada con O. ficus-indica no afecta el desarrollo del lechón durante la fase de lactancia. Aspecto que se pudo confirmar en esta investigación al no encontrar diferenciarías (p > 0.05) en el peso vivo del lechón a 21 días de edad, entre ambos grupos.
Para aspectos de la evaluación del crecimiento de los lechones postdestete, se había hipotetizado que los lechones del GE; lechones provenientes de cerdas alimentadas con una dieta complementada con O. ficus-indica podrían beneficiarse de los metabolitos secundarios de O. ficus-indica presentes en la leche de las cerdas.
- Dichos metabolitos tienen propiedades prebióticas que modifican actividad de la microbiota gastrointestinal, lo que beneficiaría la salud del hospedero y ello, se refleja en mayor producción de ácidos grasos de cadena corta [17].
- Los ácidos grasos de cadena corta (acetato, propionato y butirato) desempeñan un papel importante en la morfología del tracto gastrointestinal del cerdo:
- Incrementan la longitud de las vellosidades intestinales y la profundidad de las criptas intestinales
- Inciden en mayor absorción de nutrientes
- Participan como fuente energética.
- Los ácidos grasos de cadena corta (acetato, propionato y butirato) desempeñan un papel importante en la morfología del tracto gastrointestinal del cerdo:
En este sentido, los lechones del GE podrían haber enfrentado el estrés postdestete con mayor éxito al contar con mayor integridad de las vellosidades intestinales. Ello, explicaría el mejor comportamiento (p<0.05) en el crecimiento de estos lechones a partir de la sexta semana postnacimiento.
Pluske [18] establece la existencia de cambios intestinales inducidos por el destete, mismos que se observan en dos periodos sucesivos:
1- Periodo transitorio, dependiente de la anorexia, propicia:
-
- Disminución de la superficie absorbente
- Modificación función de la barrera epitelial
- Adaptación de enzimas digestivas
- Desequilibrio de la microbiota
- Desencadena respuesta inflamatoria local
2- Restauración de las funciones intestinales, se comienzan a normalizar las funciones afectadas partir de los siete días postdestete y hasta la tercera semana postdestete.
En este sentido, los lechones del GE, a partir de la tercera semana postdestete, mostraron mejor comportamiento en el consumo de alimento y ganancia de peso.
De acuerdo con lo antes descrito, los lechones del GE pudieron tener mejor periodo de adaptación, ello posiblemente a que se generó un cambio en su microbiota.
- Mori et al. [19] establecieron que dichos cambios pueden suceder en la microbiota del sistema digestivo de la cerda y ésta lo puede transferir al lechón en la fase de lactancia.
La mayor longitud de las vellosidades intestinales encontradas en los lechones del GE a los 23 y 42 días de edad justifica el mejor desempeño productivo de los lechones del GE postdestete.
El crecimiento de la longitud de las vellosidades intestinales observado en los lechones del GE sugiere mayor integridad o salud del intestino que a su vez también pudo haber provocado mejoría en la microbiota intestinal del cerdo al eliminar bacterias potencialmente patógenas y disminuir la inflación de la mucosa intestinal.
Conclusión
La adición de O. ficus-indica a la dieta de cerdas en fase de lactación incrementa el consumo de alimento sin afectar la producción ni la calidad de la leche, lo que asegura el desarrollo del lechón lactante.
Los lechones postdestete presentan mayor velocidad de crecimiento posiblemente por los cambios en las vellosidades en intestino delgado, lo que sugiere que los metabolitos secundarios de O. ficus-indica pueden estar presentes en la leche de las cerdas y estos mejorar la salud intestinal. cerdas lactantes
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