La calidad del cerdo se define antes del destete. La gestación y la lactación representan cerca de la mitad del ciclo productivo, y más del 50% del potencial del lechón se “programa” dentro de la cerda.
Durante la etapa embrionaria se establecen las bases del crecimiento, la eficiencia productiva, la inmunidad y la futura microbiota. Las desviaciones o fallos en estas fases tempranas son, en gran medida, irreversibles.
Figura 1. Relevancia de las fases de gestación y lactación en el ciclo productivo porcino.
En este artículo presentamos de forma clara y práctica los conceptos básicos de nutrición y manejo en cerdas reproductoras durante gestación y lactación, abordando los objetivos de cada etapa y su impacto directo en la productividad global del sistema.
Gestación: construir la base del éxito productivo
Entender la fisiología de la cerda antes de formular: la clave del éxito
Antes de plantear cualquier estrategia nutricional, es imprescindible comprender que la cerda es un sistema dinámico donde los nutrientes no tienen el mismo destino a lo largo de la gestación.
Durante este periodo, la energía y los nutrientes se distribuyen entre:
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De hecho, hasta un 75% de la energía en gestación se destina al mantenimiento (incluso más en situaciones de estrés o manejo inadecuado) lo que recalca la importancia de ajustar correctamente las aportaciones nutricionales según la fase fisiológica. |
A nivel funcional, la gestación puede dividirse en tres fases con objetivos nutricionales claramente diferenciados:
Fase 1 (0-30 días):
Es la fase más crítica desde el punto de vista reproductivo:
Fase 2 (30-80 días):
En esta fase se produce:
Fase 3 (> 80 días):
Aquí se produce aproximadamente el 70% del crecimiento fetal, junto con un desarrollo mamario intensivo. El objetivo principal en esta fase es preparar a la cerda para la exigente etapa de lactación que está por venir
Nutrición en gestación: del concepto ideal a la realidad de granja
La evolución genética ha cambiado radicalmente el escenario productivo. Hoy trabajamos con cerdas hiperprolíficas (13-14 lechones o más), lo que exige:
¿Una dieta o varias?
Desde un punto de vista técnico, lo ideal sería: 1 pienso por fase (hasta 3 en gestación)
Sin embargo, la realidad productiva limita esta estrategia:
Por ello, en la mayoría de las explotaciones, se trabaja generalmente con un único pienso de gestación. En este contexto, el éxito no depende tanto de la fórmula como de:
Curva de alimentación: la herramienta clave
Las cerdas gestantes se alimentan de forma restringida, por lo que es imprescindible definir una curva de alimentación “a priori” para todo el periodo.
El enfoque más sencillo para alimentar a las cerdas gestantes consiste en determinar una ingesta media de alimento deseada a lo largo de toda la gestación y suministrar esa misma cantidad cada día desde la cubrición hasta el parto (curva plana):
Limitaciones: no se adapta a las necesidades fisiológicas, especialmente al final de la gestación en cerdas modernas.
Para evitar este desequilibrio entre oferta y demanda de nutrientes, la mayoría de los productores utiliza programas de alimentación por fases en cerdas gestantes:
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Figura 2. Curva de alimentación en gestación (las dosis son orientativas y deben ajustarse según genética, condición corporal, manejo, ambiente y sistema de producción)
Equilibrio nutricional en gestación: Importancia de la fibra
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La fibra ayuda a controlar la ingesta energética aumentando la saciedad, lo que previene la sobrealimentación y mejora el bienestar de la cerda. También favorece el confort intestinal, reduciendo el estreñimiento, el estrés y las estereotipias. Se recomienda combinar fibra fermentable (p. ej., pulpa de remolacha) para apoyar la microbiota y fibra insoluble (p. ej., cascarillas) para mejorar la motilidad intestinal. Su inclusión se ajusta mediante FB y FND, aunque aún no existen recomendaciones específicas para fibra soluble o fermentable por falta de datos consistentes. |
Periodo de transición: dieta periparto ¿moda o necesidad?
Visión tradicional: reducir la alimentación alrededor del parto para evitar una caída del consumo en lactación.
Visión actual: preparar a la cerda para el mayor desafío metabólico de su ciclo productivo. Una dieta de transición intermedia entre una dieta de gestación y una de lactación con fibra funcional, energía y nutrientes clave favorece el consumo posparto, la salud digestiva y la producción de calostro y leche.
Lactación: la fase más exigente y determinante
Si la gestación construye la base, la lactación es el momento donde se materializa el potencial productivo. El objetivo principal es minimizar el balance energético negativo, asegurando un consumo suficiente de pienso para:
Equilibrio nutricional en lactación
Desde el punto de vista nutricional, la dieta debe ser altamente digestible y concentrada en:
Curva de alimentación: la herramienta clave
La alimentación durante la lactación debe ser progresiva y estratégica:
Figura 3. Curva de alimentación en lactación (las dosis son orientativas y deben ajustarse según genética, condición corporal, manejo, ambiente y sistema de producción).
Es recomendable aumentar el número de tomas diarias (hasta 3 si es posible), lo que permite ofrecer raciones más pequeñas y siempre frescas, mejorando la palatabilidad y estimulando la ingestión. En condiciones cálidas, se debe priorizar la alimentación en las horas más frescas (mañana temprano y noche), evitando los momentos de mayor estrés térmico.
Concepto Vitasow: enfoque integral para la cerda moderna
Desde Agrifirm ofrecemos el concepto Vitasow: El enfoque holístico probado para una productividad óptima de las cerdas durante toda su vida útil.

