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Claves de la incineración in situ con Isidro Escalante – IGE Incineradores

En el marco de porciFORUM 2019, la Peste Porcina Africana es una de las grandes protagonistas. Ante la posible llegada del virus de la PPA a nuestro territorio, ¿cuál es la propuesta de IGE Incineradores para potenciar la bioseguridad de las explotaciones porcinas y proteger sus animales?

Actualmente, se está trabajando con un sistema de gestión de cadáveres a través de seguros de retirada con camiones que van pasando de granja en granja con los consiguientes fallos en bioseguridad que ello conlleva.

Nosotros trabajamos con el líder mundial en incineración, AddField Environmental Systems -una empresa con 35 años de experiencia en la fabricación de incineradores para animales y mascotas- para ofrecer un sistema homologado, certificado y autorizado en todas las comunidades que ofrece una Bioseguridad 100% vertical en su granja.

Gracias a este sistema, no existe traslado de cadáveres ni se almacenan en la explotación por lo que no existe riesgo de vectores de contaminación, desaparecen los malos olores y se evita atraer a otros animales como roedores y depredadores.

 

 

La bioseguridad en explotaciones porcinas está cobrando cada vez mayor importancia. En este sentido, se ha observado que los camiones de recogida de cadáveres pueden ser una verdadera fuente de propagación de patógenos. Por ello, cada vez son más los productores que optan por un sistema de incineración in situ para la gestión de la mortalidad en sus granjas. ¿Qué es la incineración in situ y por qué cree que tiene cada vez más adeptos?

  AUTOSUFICIENCIA  

Actualmente, las granjas tienden a la autosuficiencia y un ejemplo de ello es la incineración in situ como alternativa a la gestión de cadáveres que, tradicionalmente, se ha realizado por medio de camiones de recogida.

Se trata de una práctica relativamente nueva en España, principalmente porque los sistemas de incineración disponibles en Europa no tenían suficiente calidad para adaptarse a las necesidades de los productores, ya que al estar fabricados con hormigón refractario tenían una vida útil corta y un consumo excesivamente alto.

Con un sistema de incineración in situ, los productores ganan autonomía, ya que pasan de tener que contratar un sistema de gestión de esiduos con una empresa externa (con los riesgos de bioseguridad que ello conlleva) a ser sus propios gestores, decidiendo cuándo y qué cantidad incinerar, y evitando el almacenamiento de los cadáveres.

  MATRIZ ESPECIALIZADA  

Nosotros trabajamos con unos materiales totalmente nuevos y de muy alta calidad con respecto a lo que se está fabricando en el resto de Europa, lo que nos permite garantizar que nuestros productos tendrán una vida útil de hasta 30 años y unos consumos muy bajos -hasta un 40% inferior al de otros equipos de incineración en Europa-.

Somos la única empresa del mundo que trabaja con doble línea de ladrillo refractario y somos líderes mundiales en espesor refractario (18-22 cm). Además, cada uno de nuestros incineradores está homologado, certificado y etiquetado por la UE, con su propio número de serie y fecha de fabricación.

Nuestros incineradores están construidos específicamente para cada sector, ya que la composición de los ladrillos con los que se fabrica cada incinerador está adaptada a las características especificas del residuo a incinerar (especie de destino, tamaño y número de animales a incinerar, etc.).

 

Finalmente, cuando instalamos uno de nuestros incineradores, entregamos una documentación en formato papel y digital con el certificado de la CE, la Declaración Responsable del Fabricante del cumplimiento de la regulación de la CE. Además, les ofrecemos un certificado de capacitación para que las personas que trabajarán con nuestros equipos realmente estén informadas y capacitadas para trabajar con ellos.

 

¿Nos podría explicar cuál es el proceso de la incineración?

La elección del modelo de incinerador se hace teniendo en cuenta las particularidades de la granja para poder gestionar la mortalidad de la misma, de forma que solo se llene la cámara hasta un 70% de su capacidad, dejando un 30% libre para que haya suficiente oxígeno para que se produzca la combustión.

Para llevar a cabo la incineración se introducen los cadáveres en el incinerador a través de un sistema de carga mecánica y se cierra la puerta, que está fabricada en acero y fibras refractarias muy ligeras con unos contrapesos en la parte posterior y un sistema de seguridad mediante palomillas.

La incineración se produce a una velocidad de <50 kg/h (Baja Capacidad), por lo que, en base a la cantidad de residuos a incinerar, se programa la duración del proceso (teniendo en cuenta que debe haber 1 hora adicional de precalentamiento) a través de una sencilla pantalla táctil y el equipo se pone en marcha.

Automáticamente, el incinerador pone en marcha el quemador de la cámara de gestión de gases y cuando se alcanzan los 850ºC comienza la incineración en la cámara de combustión. De esta forma, los gases generados pasarán por la cámara de gestión de gases con una retención mínima de 2 segundos, garantizando así 0% de HUMOS VISIBLES y 0% de OLORES.

Finalmente, una vez que ha pasado el periodo de incineración, un sistema de inyección a través de ventiladores integrados procede a la refrigeración de la cámara de combustión.

Con el fin de poder llevar un control riguroso de las temperaturas a lo largo de toda la incineración, el equipo cuenta con puerto USB para poder descargar información sobre la curva de temperatura de la cámara de gases y la cámara de combustión.

 

 

¿Existen diferentes modelos de incinerador según el tamaño de la explotación? ¿Cuáles son las claves para elegir el modelo más adecuado?

Nuestros incineradores se dimensionan en función de las particularidades de cada cliente, por lo que a la hora de recomendar un incinerador siempre hacemos una valoración en conjunto de las circunstancias específicas de la granja:

Línea genética: siempre tenemos en cuenta que en el sector porcino se trabaja con diferentes líneas genéticas, lo que implica variaciones en cuanto a la prolificidad, mortalidad y peso de los animales.

Nivel de Bioseguridad: influye en la tasa de mortalidad de la granja.

Operatividad de la granja: determina la frecuencia con la que se quiere realizar la incineración.

De forma general, tenemos 6 modelos de incinerador que están específicamente diseñados para el sector porcino:

Teniendo en cuenta que existen estos modelos, a la hora de elegir siempre debemos tener en cuenta:

El tipo de producción: granja de cebo o de reproductoras

Kilogramos o toneladas a incinerar

Picos de mortalidad en verano (ya que es cuando hay mayor mortalidad)

 

¿Qué ocurre con los residuos de la incineración?

Como resultado de la incineración, se obtiene de media un 1-3% de residuos en forma de cenizas. Así, por cada 100 kg de residuos que introduzcamos, obtenemos 2 kg de residuos en forma de cenizas. Estos residuos son totalmente inorgánicos y no queda ningún tipo de vector de contaminación, ya que los virus y bacterias se destruyen completamente.

Hay Comunidades Autónomas que están autorizando el uso de estas cenizas como abono inorgánico dentro de la misma explotación, contribuyendo así a la economía circular de la zona. Este abono tiene una gran calidad.

En el caso de las Comunidades Autónomas donde no está autorizada esta práctica, al dar de alta al incinerador en el Departamento de Medio Ambiente, la ceniza obtenida tendrá un código LER (Listado Europeo de Residuos) que permite la clasificación del residuo. A través de este código, cuando se realiza la legalización en Medio Ambiente se le asigna un gestor de residuos que se encargará de la recogida y gestión de estas cenizas, que pueden almacenarse hasta 6 meses.

 

¿Ofrecen ustedes asistencia o asesoramiento a la hora de realizar los trámites necesarios para la instalación de un incinerador?

A la hora de realizar los tramites administrativos los ganaderos pasan a gestionar sus propios residuos, lo que implica una modificación de la licencia de actividad de inicio en el Ayuntamiento y una modificación no sustancial en Medio Ambiente y Ganadería.

Para realizar estas gestiones, en el caso de que la empresa lo necesite, nosotros tenemos convenios con una serie de ingenierías con mucha experiencia en la tramitación y legalización de equipos de incineración.

 

¿Qué nos puede contar sobre los combustibles utilizados por sus equipos de incineración?

Nuestros incineradores pueden funcionar con distintos combustibles, como diésel, propano (GLP) o gas natural.

En el sector porcino estamos instalando, en el 98% de los casos, propano a través del convenio con Repsol. Si bien el incinerador en propano (GLP) es más costoso, gracias a este convenio el cliente que instale el incinerador con este combustible se ahorrará dicho sobrecoste, que asumirá Repsol.

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