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Cómo cuidar la salud respiratoria de los cerdos: medidas clave

Escrito por: Alejandro Cid González - Grupo BACRESPI. Departamento de Sanidad Animal, Universidad de León , Ana I. Pastor Calonge - Grupo BACRESPI. Departamento de Sanidad Animal, Universidad de León , César B. Gutiérrez Martín - Catedrático de Sanidad Animal de la Universidad de León , Mario Delgado García - Grupo BACRESPI. Departamento de Sanidad Animal, Universidad de León , Óscar Mencía-Ares - Profesor Ayudante Doctor del Departamento de Sanidad Animal de la Universidad de León , Sonia Martínez Martínez - Profesora Titular del Departamento de Sanidad Animal de la Universidad de León

CUANDO VARIOS PATÓGENOS SE UNEN: EL DESAFÍO DEL CRP

El Complejo Respiratorio Porcino (CRP) continúa representando uno de los principales desafíos en la producción porcina moderna debido a:

La diversidad de patógenos implicados (Tabla 1).
La frecuente aparición de coinfecciones.
La dificultad para lograr un diagnóstico preciso.

A esta complejidad se suma el uso excesivo de antibióticos, que ha favorecido el desarrollo de resistencias antimicrobianas y ha impulsado la implementación de regulaciones cada vez más estrictas, así como la necesidad de buscar alternativas terapéuticas y preventivas.

La persistencia de los patógenos en el ambiente y en animales portadores, junto con la elevada capacidad de mutación de algunos agentes infecciosos, dificulta aún más su control.

 

En este contexto, resulta imprescindible un enfoque integral basado en mejores diagnósticos, estrategias preventivas combinadas y una gestión sostenible que reduzca el uso de antimicrobianos y proteja la salud animal y pública.

BIOSEGURIDAD EXTERNA: CÓMO EVITAR LA ENTRADA DE PATÓGENOS A LA GRANJA

¿Cómo controlar el riesgo de la entrada de nuevos animales?

El control del ingreso de animales constituye un punto clave en la prevención y manejo del CRP.

REPOSICIÓN

Los animales reproductores desempeñan un papel central en la productividad, la sanidad y la rentabilidad de las explotaciones porcinas.

La reposición de animales puede realizarse de manera:

Interna: mediante la recría de primerizas en la propia granja.

Externa: mediante la compra de reproductores.

Aunque la reposición externa puede acelerar el progreso genético, conlleva un riesgo significativo de introducción de patógenos, dado que muchos agentes del CRP se transmiten por contacto directo (Alarcón et al., 2021).

Cuando se opta por la compra de animales, es esencial la granja de origen tenga estatus sanitario igual o superior al de la granja receptora.

TRANSPORTE

El transporte debe realizarse bajo estrictas medidas de higiene y las instalaciones para la cuarentena de los deben ubicarse a una distancia adecuada del resto de las naves.

Para patógenos respiratorios se han recomendado distancias de al menos 1.000 m (Alarcón et al., 2021), pero algunos estudios sugieren que distancias menores (130 – 150 m) podrían ser suficientes para la mayoría de los patógenos (MCEIRS, 2017).

Sin embargo, se ha reportado que agentes como PRRSV o M. hyopneumoniae pueden transmitirse por vía aérea a distancias de varios kilómetros, lo que subraya la necesidad de tomar precauciones adicionales (Otake et al., 2010).

CUARENTENA

Las cuarentenas deben operar bajo un sistema estricto de Todo Dentro-Todo Fuera, con flujos de trabajo unidireccionales y uso de ropa específica.

Paralelamente en espacios separados, debe realizarse un proceso de aclimatación que permita que los animales que van llegando desarrollen una inmunidad frente a los patógenos presentes en la granja, mediante vacunación y exposición controlada.

Asimismo, deben existir planes de contingencia claros ante la detección de un brote, que pueden ir desde la prolongación del aislamiento hasta el sacrificio de animales positivos o la despoblación completa de los animales en cuarentena (Alarcón et al., 2021).

Revisión sanitaria del semen

El control sanitario del semen es otra medida crítica de bioseguridad, ya que varios patógenos del CRP, como PRRSV o PCV2, pueden persistir en el tracto reproductor y transmitirse por esta vía.

Los centros de inseminación deben implementar estrategias diagnósticas integrales que incluyan PCR en suero y semen, serología e incluso muestreos con fluidos orales.

El uso de sistemas de filtración de aire en centros de inseminación y, potencialmente, a nivel de granja, han demostrado ser eficaces para reducir la introducción de patógenos transmitidos por vía aérea (Dee et al., 2024).

El potencial peligro del entorno externo

La prevención de la entrada de patógenos a través de vehículos, equipos o personas, es igualmente esencial.

La correcta limpieza, desinfección, secado e inspección de camiones ha demostrado reducir significativamente la transmisión de enfermedades durante brotes regionales, como se ha demostrado en el caso del PRRSV (Martínez et al., 2025).

Entre los agentes del CRP, el virus de la influenza A es el único con evidencia clara de transmisión de humanos a cerdos. Por este motivo, se recomienda que los trabajadores eviten el contacto con los animales cuando estén enfermos y mantengan su vacunación antigripal actualizada.

Otros patógenos del CRP, como PRRSV, M. hyopneumoniae y A. pleuropneumoniae, pueden transmitirse mediante fómites entre los cerdos (Pitkin et al., 2011; Assavacheep & Rycroft, 2013).

Por ello, medidas preventivas generales como el uso de ropa exclusiva de la granja, el lavado de manos y los protocolos de ducha de entrada y salida, entre otras, son eficaces para reducir el riesgo de transmisión de patógenos respiratorios.

Es importante que el número de visitantes se mantenga al mínimo y que los trabajadores eviten cualquier contacto con cerdos externos.

BIOSEGURIDAD INTERNA: CÓMO LIMITAR LA PROPAGACIÓN DENTRO DE LA GRANJA

¿Cómo lograr un correcto manejo de los cerdos?

La bioseguridad interna es fundamental para limitar la diseminación de los patógenos respiratorios dentro de la granja (Figura 1).

El mantenimiento de un flujo estricto de animales, con manejo Todo Dentro-Todo Fuera, segregación por edades, bajas densidades poblacionales, minimización de la adopción cruzada y reducción de la mezcla de grupos es esencial para el control del CRP al reducir el estrés, mejorar la calidad del aire y limitar la transmisión de agentes infecciosos (Alarcón et al., 2021).

De manera complementaria, factores productivos como el peso corporal durante la fase de transición también influyen en la gravedad del CRP.

Un mayor crecimiento temprano se asocia con mejores marcadores inmunitarios y una menor severidad clínica, aunque el peso por sí solo no siempre refleja fielmente la imagen completa del desarrollo de esta enfermedad (Kwon et al., 2025).

Aislar temporalmente la granja ha demostrado ser una estrategia eficaz para muchos patógenos respiratorios (Hu et al., 2023).

Este enfoque implica no introducir nuevos animales durante un periodo prolongado mientras que se homogeniza la inmunidad de los cerdos mediante vacunación o exposición controlada.

Se han reportado altas tasas de éxito, pero la principal dificultad de esta estrategia radica en mantener el estatus negativo a largo plazo, ya que cualquier fallo en la bioseguridad puede resultar en reinfección.

Esta estrategia no es adecuada para todos los patógenos, por ejemplo, para A. pleuropneumoniae, que puede persistir en portadores asintomáticos durante largos periodos de tiempo (de Almeida et al., 2025).

En situaciones extremas, la despoblación y repoblación, acompañadas de una limpieza y desinfección exhaustivas, pueden ser necesarias.

Factores ambientales clave para prevenir enfermedades respiratorias

Las condiciones ambientales tienen un impacto directo en la salud respiratoria.

Niveles elevados de amoníaco, CO₂ y polvo, junto con una ventilación deficiente, temperaturas inadecuadas y humedad excesiva, pueden dañar el epitelio respiratorio y aumentar la susceptibilidad a infecciones (Figura 2).

Por ello, la monitorización y el control de estos parámetros son esenciales para prevenir el CRP.

ALTERNATIVAS A LOS ANTIBIÓTICOS PARA UN CONTROL MÁS SOSTENIBLE

El uso intensivo de antibióticos para controlar el CRP ha favorecido la aparición de resistencias, lo que ha impulsado la búsqueda de alternativas más sostenibles.

Entre las opciones más estudiadas (Tabla 2) se encuentran:

PROBIÓTICOS

El consumo de ciertos probióticos puede actuar de forma indirecta frente a las enfermedades respiratorias porque, al mejorar la microbiota intestinal, que es el conjunto de microorganismos que residen de manera natural en el intestino, refuerza el sistema inmunitario y contribuyen a la reducción de la gravedad de las infecciones.

ACEITES ESENCIALES

Algunos aceites esenciales como el timol o el carvacrol pueden modular la respuesta inmunitaria y, en algunos casos, dañar directamente a los patógenos (LeBel et al., 2019).

ÁCIDOS ORGÁNICOS

Han mostrado efectos prometedores, como la mitigación de la propagación viral de PRRSV (Dee et al., 2021).

BACTERIÓFAGOS

Pueden eliminar bacterias resistentes y romper biofilms, pero su uso requiere cautela y más estudios en condiciones de campo.

Estos compuestos no sustituyen por sí solas a los antibióticos, pero pueden ayudar a reducir su uso cuando se integran con buena bioseguridad, manejo y vacunación.

VACUNACIÓN: PILAR CLAVE EN EL CONTROL DEL COMPLEJO RESPIRATORIO PORCINO

La vacunación es una de las herramientas más eficaces para controlar el CRP y reducir el uso de antibióticos.

Actualmente existen diferentes vacunas y protocolos frente a los principales patógenos implicados (Tabla 3) que, en su mayoría, ya se aplican de forma habitual en las granjas españolas.

Debido al carácter polimicrobiano del CRP, las vacunas multivalentes están cobrando mayor importancia, combinando varios patógenos respiratorios e incluso algunas vacunas, aunque no son combinadas, permiten su administración conjunta con otras. Además, como alternativa para combatir las cepas que circulan en cada explotación, muchas granjas recurren a las autovacunas.

En cuanto a otros patógenos relevantes del CRP, su situación en España es diversa.

Glaesserella parasuis actúa como un agente secundario cuyo interés ha aumentado en los últimos años y, aunque la eficacia de su vacunación es variable, se ha ido incorporando en distintas granjas.

Gracias al éxito del programa oficial de erradicación, la mayoría de las granjas españolas están libres de Aujezsky, por lo que su vacunación solo se recomienda en explotaciones no libres o con un alto riesgo de infección.

CONCLUSIONES

El control y la prevención del CRP requieren un enfoque integral que combine:

Buena bioseguridad externa e interna.
Manejo adecuado de los animales y del ambiente.
Uso responsable de antibióticos.
Programas de vacunación bien diseñados.

Ninguna medida por sí sola es suficiente, pero la aplicación conjunta y constante de estas estrategias permite reducir la incidencia de la enfermedad, mejorar el bienestar animal y aumentar la sostenibilidad de las explotaciones porcinas.

BIBLIOGRAFÍA

Alarcón, L. V., Alberto, A. A., & Mateu, E. (2021). Biosecurity in pig farms: a review. Porcine Health Management 2021 7:1, 7(5). https://doi.org/10.1186/S40813-020-00181-Z

Assavacheep, P., & Rycroft, A. N. (2013). Survival of Actinobacillus pleuropneumoniae outside the pig. Research in Veterinary Science, 94(1), 22–26. https://doi.org/10.1016/j.rvsc.2012.07.024

de Almeida, M. N., Pineyro, P. P., Holtkamp, D., Machado, I., Silva, A. P. S., Cezar, G., Thomas, P., Gottschalk, M., & Michael, A. A. (2025). Post-outbreak dynamics and persistence of Actinobacillus pleuropneumoniae serotype 15 in finisher pigs in Iowa. Veterinary Research 2025 56:1, 56(1), 107-. https://doi.org/10.1186/S13567-025-01538-4

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LeBel, G., Vaillancourt, K., Bercier, P., & Grenier, D. (2019). Antibacterial activity against porcine respiratory bacterial pathogens and in vitro biocompatibility of essential oils. Archives of Microbiology, 201(6), 833–840. https://doi.org/10.1007/S00203-019-01655-7

Martínez, N., Corzo, C. A., Machado, G., Ekiri, A. B., Deza-Cruz, I., & Prada, J. M. (2025). Truck cleaning and disinfection, and the risk of PRRSV dissemination in multi-site pig production systems in the United States: A network-epidemiological model approach. Preventive Veterinary Medicine, 240, 106539. https://doi.org/10.1016/J.PREVETMED.2025.106539 Minnesota Center of Excellence for Influenza Research and Surveillance (MCEIRS). (2017). MCEIRS General Influenza Training-Individual Study Guide.

Otake, S., Dee, S., Corzo, C., Oliveira, S., & Deen, J. (2010). Long-distance airborne transport of infectious PRRSV and Mycoplasma hyopneumoniae from a swine population infected with multiple viral variants. Veterinary Microbiology, 145(3–4), 198–208. https://doi.org/10.1016/j.vetmic.2010.03.028

Pitkin, A., Otake, S., Dee, S., & Acvm, D. (2011). A one-night downtime period prevents the spread of porcine reproductive and respiratory syndrome virus and Mycoplasma hyopneumoniae by personnel and fomites (boots and coveralls)- A brief communication. Journal of Swine Health and Production, 19(6), 345–348. http://www.aasv.org/shap.html.

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