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¿Conoces los riesgos de la cisticercosis porcina para la salud pública?

Escrito por: D. Ramos - Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia – Universidad Central del Ecuador , S. Páez - Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia – Universidad Central del Ecuador , V. Bucheli - Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia - Universidad Central del Ecuador

Los quistes larvarios de Taenia solium pueden ser fatales en el ser humano. Taenia soliumes un parásito platelminto de la clase cestoda, con forma de un gusano plano acintado, cuyo hábitat es el intestino delgado de los seres humanos. Llegan ahí mediante la ingestión de carne de cerdo mal cocida, al alcanzar su etapa adulta estos llegan a la circulación sanguínea y pueden alojarse a nivel cerebral. La cisticercosis ocasiona lesiones severas en los seres humanos, principalmente en el Sistema Nervioso Central (SNC), tejido celular subcutáneo muscular y ojos. En el Sistema Nervioso Central producen neurocisticercosis, asociada a epilepsia, cefalea e incluso hidrocefalia.

La cisticercosis porcina es una enfermedad parasitaria causada por la forma larvaria de Taenia solium.

Esta enfermedad se encuentra distribuida ampliamente a nivel mundial, sobre todo en países en vías de desarrollo, como países del continente africano y asiático, donde el exceso de población y las escasas medidas sanitarias son factores que llegan a influir en el contagio con este parásito.

En Latinoamérica, es bastante común el reporte casos de cisticercosis porcina, siendo México y Brasil los países con casos más frecuentes (Flisser, Cisticercosis: un problema de salud pública y producción ganadera, 1986).

La cisticercosis forma parte de las enfermedades de interés en salud pública, debido a que los seres humanos pueden adquirir la enfermedad mediante el consumo de carne de cerdo, es decir, el cerdo es el hospedador intermedio y el ser humano el hospedador final.

Por esta razón, la OMS (Organización Mundial de la Salud) menciona que para evitar el contagio con cisticercos, es necesario concienciar a personas sobre el mantenimiento de las normas sanitarias adecuadas, ya que el contacto entre las heces de personas portadoras de Taenia solium con cerdos que se encuentren en un sistema de crianza ineficiente es la razón por la cual la cisticercosis no puede ser erradicada (OMS, 2018).

Los quistes larvarios producidos por Taenia solium pueden ser fatales en el ser humano, ya que al llegar a la circulación sanguínea pueden alojarse a nivel cerebral, produciendo una patología conocida como neurocisticercosis, la cual puede pasar desapercibida en algunas personas, hasta llegar a su manifestación crónica (Sarti, 1986).

DESARROLLO DE TAENIA SOLIUM

Taenia solium es un parásito platelminto de la clase cestoda, con forma de un gusano plano acintado, cuyo hábitat es el intestino delgado de los seres humanos, llegando ahí mediante la ingestión de carne de cerdo infectado mal cocida.

Al alcanzar su etapa adulta, estos parásitos llegan a adquirir una gran longitud y ocasionar problemas gastrointestinales, pero no solo el parásito en su presentación adulta produce enfermedad, sino que sus larvas también son capaces de producir patologías. La cisticercosis es una enfermedad ocasionada por la presentación juvenil de T. solium, es decir, los quistes larvarios de este parásito (Almeida & Gabriel, 2015).

El consumo de carne de cerdo mal cocinada, una pobre o nula inspección y control sanitario de canales, el procesamiento de alimentos en malas condiciones higiénicas y la deficiente educación sanitaria, son problemas severos de salud pública debido a los gastos de hospitalización, diagnóstico, atención médica y cirugía. Además, la productividad laboral y la industria porcina, también se ven afectadas dentro del área ganadera (Villalobos, 2013).

El cerdo es el principal hospedador intermediario. Este animal tiene hábitos coprofágicos, lo cual facilita la infestación al consumir materia fecal contaminada con los huevos.

En el estómago del cerdo, el embrióforo se rompe y sale la oncósfera que, en el intestino, se dirige a la mucosa intestinal con la ayuda de sus ganchos y secretando sustancias que le protegen de la bilis, atravesando la pared intestinal y alcanzando el torrente circulatorio.

Migra durante 24-48 horas, hasta llegar a una cierta área donde se desarrolla el cisticerco durante 7-9 semanas. La oncosfera da lugar al Cysticercus cellulosae o cisticerco de T. solium.

En el cerdo, los cisticercos pueden desarrollarse en lugares con buena irrigación, como la lengua, músculo cardiaco, diafragma, hígado, pulmón y cerebro.

El ciclo se completa cuando el ser humano, su único hospedador definitivo, ingiere carne de cerdo con cisticercos viables. Estos cisticercos son infectantes durante 3 a 6 años. (Villalobos, 2013)

La infección se produce por ingestión de alimentos contaminados o por autoinfección con huevos o proglótides grávidos.  Las oncósferas eclosionan en el intestino, invaden la pared intestinal y migran hacia los músculos estriados, cerebro, hígado y otros tejidos donde se desarrollan en cisticercos (CDC, 2004).

SINTOMATOLOGÍA

La cisticercosis ocasiona lesiones severas en los seres humanos, principalmente en el Sistema Nervioso Central, tejido celular subcutáneo muscular y ojos.

En el SNC producen neurocisticercosis, localizándose en el parénquima de los hemisferios cerebrales, espacio subaracnoideo, meninges y médula, produciendo epilepsia, cefalea y hasta hipertensión intracraneal.

La inflamación produce un engrosamiento de las leptomeninges, causando una mala absorción del líquido cefalorraquídeo y dando como resultado hidrocefalia. Pueden presentarse casos de meningitis, parálisis de los nervios craneales, trastornos de la marcha, ataxia, deficiencia focal, trastornos visuales, alteración mental, convulsiones. Todo esto depende del lugar en donde se encuentre la infestación con esta forma parasitaria (Montealegre, Soto , & Chinchilla , 2013).

Cuando existe una afectación subcutánea y muscular los cisticercos pueden producir pseudohipertrofia muscular siempre y cuando la cantidad sea relevante.

En caso de presentarse en los ojos se lo conoce como oftalmocisticercosis lo que causa la disminución y hasta la pérdida de la vista, donde se puede encontrar en el humor vítreo, retina, conjuntiva, cámara anterior y órbita (Gefor, 2014).

DIAGNÓSTICO

Para el diagnóstico de neurocisticercosis, exámenes como la TAC (Tomografía Axial Computarizada) y RM (Resonancia Magnética) son útiles debido a su calidad de imagen.

La RM es un examen muy costoso, pero la TAC es de gran ayuda porque permite observar:

Hay que recalcar que se puede diagnosticar la teniasis si se demuestra la presencia de proglótides o huevos de Taenia en las heces. Se pueden encontrar huevos en muestras obtenidas con cinta adhesiva en la región perianal, aunque este método no es efectivo pues muchas veces requiere repetir la toma de muestra. Si bien es cierto que no es posible distinguir los huevos de las distintas especies de Taenia spp. entre sí por su morfología, sí se pueden diferenciar los huevos de T. solium y de T. saginata mediante ELISA y PCR (BIOLOGIS, 2003).

PREVENCIÓN

Dada la amplia distribución de esta enfermedad parasitaria, la prevención de la misma cobra fundamental importancia a fin de poder disminuir el número de casos en el mundo y comenzar a erradicarla, en especial en los países donde las condiciones insalubres ayudan a la proliferación de la parasitosis.

Muchas de las medidas de prevención consisten en evitar la ingesta de carne de cerdo crudo o mal cocida. Para esto la principal recomendación radicaría en cocinar íntegramente a por lo menos 56 °C la carne de cerdo, aunque congelarla también resulta favorable.

Se debe considerar que la inspección minuciosa de la carne reduce el riesgo de infección notablemente.

Adoptar medidas higiénicas estrictas se considera un pilar fundamental dentro de la prevención, pues incluso el lavado de manos reduce el riesgo de contraerla.

En zonas endémicas, se debe concienciar a las personas de la importancia de:

Es vital evitar usar aguas residuales humanas para riego de cultivos pues estas pueden contener huevos de Taenia.

Los individuos portadores de tenias adultas en el intestino deben tratarse lo antes posible y tener un cuidado especial con la higiene a fin de prevenir la propagación de cisticercosis a sí mismos o a otros.

Es primordial adoptar estas medidas preventivas, puesto que no existe ninguna vacuna disponible para los seres humanos que pueda prevenir el contagio (BIOLOGIS, 2003).

CONCLUSIONES

Taenia solium es un parásito de gran importancia para la salud publica, ya que el ser humano es el hospedador final en el ciclo de este cestodo.

La transmisión se produce principalmente por consumo de carne de cerdo mal cocinada.

La problemática de este parasito se debe a que puede producir cisticercosis, una enfermedad muy peligroso para la salud humana, produciendo gastos por hospitalización, diagnóstico y en casos extremos la muerte del individuo.

No se debe olvidar que la problemática también se debe a las pérdidas económicas de los productores cárnicos.

El ciclo biológico de Taenia solium es la causa principal por la cual llega a producir cisticercosis, porque no solo se queda a nivel intestinal sino que llega a la circulación sanguínea para ser transportado hacia lugares muy irrigados como el sistema nervioso, los músculos y los ojos, produciendo signos clínicos en casos de que la infestación ya sea crónica. Esto es de gran relevancia ya que esta parasitosis no cuenta con signos y síntomas visibles cuando inicia su infestación.

 

BIBLIOGRAFÍA

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