Hay temas en los que, por más que repitamos y dediquemos ríos de tinta, las dudas a pie de granja siguen siendo las mismas, así que deduzco que no lo explicamos bien.
Aunque cada técnico puede tener su forma de hacer las cosas y los protocolos de vacunación son tan numerosos como granjas, hay una serie de puntos en los que todos coincidiremos.
Programación anual de entrada de nulíparas
La llegada de animales a una granja siempre es un riesgo, ya que el contacto entre animales infectados y animales susceptibles es una de las principales vías de entrada de enfermedades y nuevas cepas a una granja. |
Esto nos llevaría a pensar en realizar una sola entrada de nulíparas al año para evitar riesgos.
La tasa anual de reemplazo de primerizas necesaria para mantener un número constante de cerdas en una granja con una tasa promedio de sacrificio involuntario del 15% y donde la paridad máxima para el sacrificio es de 8, es de aproximadamente 50%. Esto significa que el porcentaje de primerizas por lote será aproximadamente el 20%. |
En términos de bioseguridad, recordemos que el interior de nuestra granja es la “zona limpia”, aquella que queremos mantener estable. Por lo que, como norma, desearemos que el estado sanitario de los animales que llegan sea mejor que el de la explotación, pero al mismo tiempo, debemos asegurarnos de que los animales recién llegados tengan tiempo de inmunizarse frente a enfermedades y cepas endémicas en nuestra granja.
Cuarentena
A su llegada, las cerdas deben pasar la cuarentena que, a poder ser, debe realizarse en unas instalaciones alejadas de la granja principal.
Revisión veterinaria
Tan pronto las cerdas bajan del camión, es necesario que el veterinario realice un examen exhaustivo.
Dependiendo de la situación sanitaria de la granja y del origen de la reposición, pediremos un perfil u otro, pero en general se debe incluir una serología de PRRS, Mycoplasma e incluso Actinobacillus pleuropneumoniae -App- (Apx IV).
Durante este período de cuarentena-adaptación se realiza:
Por ello, el periodo de cuarentena-adaptación es y debe ser considerado como una unidad independiente, no debiendo estar incluida en el circuito general de rutinas.
Programa de vacunación
Los programas de vacunación están diseñados para proteger a los animales de reemplazo frente a la presión de la enfermedad de la unidad de cerdas, pero también brindan estabilidad a esos reemplazos para que no alteren la salud del hato de cerdas existente.
Estos programas suelen incluir la vacunación frente a PRRS, E. coli, Mal rojo y Parvovirus, y en algunos casos puede ser recomendable vacunar frente a Circovirus y Mycoplasma.
En cualquier caso, es necesario tener en cuenta las especificaciones de los prospectos de las vacunas de los diferentes laboratorios, siendo necesario consultarlos para evitar errores o trabajar en vano.
Exposición natural a los patógenos de la granja
Para aclimatar a las cerditas a las patologías propias de la granja se suele recurrir a la exposición natural.
Una buena opción es que las recién llegadas convivan con cerdas de desvieje, siempre y cuando estas no estén enfermas. Esto es especialmente importante en granjas positivas a PRRS, Disentería y Diarrea Epidémica Porcina.
Cuando se realiza esta exposición natural hay que controlar que la carga patológica que empleemos no sea excesiva. Por ello:
Adaptación reproductiva – Inicio de la recela en los parques
La adaptación reproductiva suele realizarse cuando las cerditas ya se han adaptado sanitariamente.
En este caso se trasladan las cerdas a otra nave, donde suele haber más luz, menos cerdas por corral y donde ya se puede empezar la exposición al macho.
Hay ocasiones en las que la edad a la llegada de la reposición no nos da margen a esperar a que termine la adaptación sanitaria.
En cualquier caso, el macho utilizado para recelar debe ser específico de la zona y no debe usarse para la recela de las multíparas ni mezclarlo con los otros machos.
Se habla mucho de la edad y peso en el momento de la primera cubrición. Es evidente que existen ciertas diferencias entre las genéticas, pero la mayoría de las que utilizamos transforman muy bien el alimento y, pese a que necesitan un mínimo de grasa dorsal para salir en celo, no es recomendable cubrir a cerdas que estén demasiado gordas, ya que en el futuro se ven afectados los aplomos, así como la producción lechera.
Es importante que las cerdas hayan mostrado el celo antes de la primera cubrición. |
El desarrollo del aparato genital está relacionado con la edad, el peso y el número de ciclos sexuales previos que ha tenido la cerda, por lo que se recomienda cubrir al tercer celo cuando la tasa de ovulación y, sobre todo, la capacidad uterina es óptima.
Claves para una buena recela
La presencia del macho estimula el funcionamiento cíclico del eje hipotálamo-hipofisario- ovárico y la aparición precoz del celo. Por ello, cuanto antes alcance la pubertad, antes podrá comenzar su vida reproductiva con una adecuada madurez sexual.
Adaptación a la jaula, flushing y primera inseminación
El momento idóneo para comenzar la adaptación de las cerdas a las jaulas es tras el segundo celo detectado.
Ello nos permitirá realizar el flushing 15 días antes de la ovulación, evitando interrumpir la conducta del celo al mover a las cerdas cuando se aproxime el momento del tercer celo. El problema es que las granjas suelen tener un problema de espacio y esto no es siempre posible.
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