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Diagnóstico de las principales patologías infecciosas en lechones lactantes

Escrito por: Desirée Martín Jurado - Veterinaria técnico en porcino. Exopol , Mireya Melero Pérez - Exopol SL.
En la producción porcina, la fase de lactación suele durar 3-4 semanas. Se trata de un momento delicado, ya que el lechón es muy inmaduro y cualquier patología puede desencadenar un grave problema en esta etapa o incluso repercutir en las siguientes fases de producción.

Para implementar las medidas preventivas adecuadas y a tiempo, es muy importante llevar a cabo un diagnóstico preciso de las diferentes patologías que afectan a los lechones a esta edad.

En este artículo abordaremos el diagnóstico laboratorial que se puede realizar en la fase de lactación en función del proceso patológico, pero antes de ello, se debe tener claro qué animales seleccionar para la toma de muestras.

¿Qué animales se seleccionan? 

DIAGNÓSTICO DE PROCESOS DIGESTIVOS

En los procesos digestivos se ha de tener en cuenta el equilibrio del microbioma intestinal, ya que existen bacterias como Clostridium perfringens, Escherichia coli, Clostridioides difficile o Enterococcus sp. que forman parte de la microbiota normal pero que pueden dar lugar a[registrados] procesos diarreicos si ese equilibrio se rompe a causa de disbiosis o de la presencia de cepas con factores de virulencia.

¿Qué muestras se toman?

¿Qué pruebas realizar para llevar a cabo su diagnóstico?

Escherichia coli

E. coli es un agente etiológico de gran relevancia en la diarrea de lechones lactantes, existiendo diversos patotipos en función de las fimbrias, adhesinas y toxinas que producen.

Las diarreas en lactación se asocian a E. coli enterotoxigénico (ETEC) cuyos principales factores de virulencia son:

Las fimbrias o adhesinas F4 (K88) F5, F6, F18 y F41.

Diversas enterotoxinas que pueden ser termolábiles (LT) y termoestables (STa, STb, EAST1).

Estos factores de virulencia implican que exista una gran variedad de patovirotipos.

Clostridium perfringens y Clostridioides difficile

C. perfringens y C. difficile son agentes causantes de enteritis a partir de la primera semana de vida de los animales.

C. perfringens tipo A y C pueden provocar diarreas neonatales, aunque el tipo C es más invasivo y tiene una morbilidad elevada y una mayor mortalidad.

Todo ello depende de los toxinotipos presentes, así como de la patogenicidad que está relacionada con la presencia de diversas toxinas.

En todos estará presente la toxina alfa, pero la que cobra mayor relevancia por su poder patógeno es la toxina beta o CPB2.

Esta determinación se puede hacer mediante PCR, estudiando su presencia y sus toxinas.

Rotavirus y PEDV

Rotavirus y PEDV son los principales virus implicados en las diarreas en lechones lactantes, produciéndose la transmisión por vía orofecal.

Rotavirus tipo C es más prevalente durante la primera semana de vida, mientras que Rotavirus tipo A suele presentarse en animales de 3-5 semanas de vida.

PEDV puede producir cuadros epidémicos, ocasionando una alta mortalidad en lactación.

DIAGNÓSTICO DE PROCESOS RESPIRATORIOS

Las muestras recomendadas para el diagnóstico de procesos pulmonares son:

Los procesos respiratorios suelen ser mixtos con implicación de diferentes agentes infecciosos (Tabla 4). En el complejo respiratorio es importante diferenciar entre agentes primarios (producen enfermedad en ausencia de otros patógenos) y agentes secundarios u oportunistas.

Influenza A (Gripe porcina)

La mejor muestra para llevar a cabo el diagnóstico de procesos asociados a Influenza A son los hisopos nasales a partir de los que se puede realizar qPCR, tipado y secuenciación para conocer qué subtipo está presente en las granjas.

Cursa con rinitis, neumonía y abortos y repeticiones por la fiebre que produce.

PRRS (Síndrome Respiratorio y Reproductivo Porcino)

Para abordar el diagnóstico del PRRS se debe tener claro si se quiere realizar:

El diagnóstico de un proceso clínico (animales con sintomatología).

La monitorización y control de la enfermedad.

Las pruebas diagnósticas se pueden dirigir a:

La detección del virus mediante qPCR.

La detección de anticuerpos a través de serología.

Realizar la comparación filogenética entre diferentes cepas víricas con la secuenciación.

Circovirus porcino tipo 2 (PCV-2) y tipo 3 (PCV-3)

En la actualidad, la presencia del PCV-2 en las granjas está controlada a través de la vacunación.

La serología es una buena técnica para conocer el estatus de la granja y el nivel de anticuerpos de los animales.

Respecto al PCV-3, todavía está en estudio su grado de implicación y patogenicidad en estos procesos.

Actinobacillus pleuropneumoniae

Existen otros agentes bacterianos como A. pleuropneumoniae, agente primario en procesos respiratorios, en los que se puede realizar el serotipado mediante qPCR, pero, en caso de animales en esta fase de producción, no es tan relevante.

DIAGNÓSTICO DE PROCESOS NERVIOSOS Y ARTICULARES

Para el diagnóstico de procesos nerviosos y articulares las muestras de elección son encéfalos y articulaciones, respectivamente.

Un método sencillo de muestreo de encéfalo es la introducción de un hisopo estéril por el agujero magno.

En problemas articulares se pueden tomar muestras de líquido articular, lo que presenta la ventaja de poder realizarse en animales in vivo al inicio del proceso, evitando el sacrificio.

Artritis infecciosas

Las artritis infecciosas se manifiestan como poliartritis, siendo Streptococcus suis, Glaesserella parasuis y Mycoplasma hyorhinis agentes que pueden ocasionar problemas articulares en los lechones tras infectarse a partir de la madre por vía respiratoria o, incluso, en el canal del parto.

En muchas ocasiones ocurre un proceso septicémico en el que el patógeno coloniza las articulaciones.

Cabe señalar que M. hyorhinis es más prevalente en la etapa de transición, ocasionando clínica al final de la transición.

Procesos nerviosos

En cuanto a problemas nerviosos, mencionar que pueden estar implicados agentes como S. suis, G. parasuis y Pestivirus K.

En el caso de Pestivirus K, los lechones se infectan en la gestación durante el desarrollo del sistema nervioso central, por lo que nacen positivos. La mortalidad de los lechones está ocasionada por la inadecuada ingestión de calostro y algunas veces se ha asociado de forma conjunta al síndrome splay-leg.

Entre las técnicas diagnósticas disponibles para el abordaje de procesos articulares y nerviosos (Tabla 7), destaca el tipado bacteriano mediante qPCR.

S. suis o G. parasuis son agentes de gran interés epidemiológico y el serotipado permite establecer si hay diferentes serotipos involucrados, en función de la edad de los animales, diferentes explotaciones de una misma pirámide productiva, etc.

Como conclusión, para poder establecer un diagnóstico definitivo en edad de lactación, se necesitará un estudio conjunto de las distintas técnicas laboratoriales partiendo de un diagnóstico diferencial que tenga en cuenta el cuadro clínico y lesional observado en los animales afectados.

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