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Estrategia nutricional active feeding en lechones destetados PRRS positivos

Escrito por: Alberto Morillo Alujas - Dr. en Veterinaria y Consultor de Tests and Trials, S.L.U.
estrategia nutricional lechones

El Síndrome Respiratorio y Reproductivo Porcino (PRRS) representa una de las mayores amenazas globales para la industria porcina, no solo por sus efectos directos en los sistemas reproductivo y respiratorio, sino también por su profundo impacto en la salud sistémica y metabólica del animal.

La estrategia Active Feeding representa un cambio de paradigma, pasando del apoyo nutricional convencional a una intervención dirigida que aborda las causas fisiopatológicas centrales de la infección por el virus del PRRS (PRRSv).

Esta estrategia se basa en el principio del “eje intestino-pulmón” que reconoce la interconexión entre la microbiota intestinal y la respuesta inmunitaria respiratoria.

Al modular selectivamente el microbioma intestinal y proporcionar un soporte inmuno-nutricional específico, es posible:

Contrarrestar la inflamación inducida por el virus.

Optimizar la utilización de nutrientes.

Mejorar la resiliencia inherente del huésped.

Las recomendaciones clave incluyen:

La incorporación de probióticos y prebióticos específicos, como los manano-oligosacáridos (MOS) para promover la proliferación de géneros bacterianos bene ciosos como Prevotellaceae-NK3B31 y Prevotella, a la vez que se suprimen patógenos como Campylobacter y Desulfovibrio.

La inclusión de ingredientes funcionales que mitiguen la inflamación sistémica y promuevan un crecimiento rápido.

Se anticipa que la implementación de esta estrategia resultará en una reducción de los signos clínicos (por ejemplo, fiebre más baja, menos diarrea), una mejora en los parámetros productivos (como la ganancia de peso diaria y la eficiencia alimenticia) y un fortalecimiento general del sistema inmunológico del animal, lo que se traduce en una mayor rentabilidad y sostenibilidad en la producción porcina.

El desafío del PRRSV: Más allá de una enfermedad respiratoria

El impacto económico y sanitario del PRRSv

El PRRSv es un virus ARN monocatenario de polaridad positiva perteneciente a la familia Arteriviridae1 que representa un desafío significativo para la industria porcina mundial, principalmente debido a su capacidad para causar trastornos reproductivos en cerdas y una enfermedad respiratoria debilitante en lechones.

Los signos clínicos en lechones incluyen fiebre, taquipnea, disnea, diarrea y retraso del crecimiento. Estas manifestaciones clínicas se ven exacerbadas por infecciones bacterianas secundarias que aumentan la morbilidad y la mortalidad.

La infección por PRRSv induce una respuesta inmunitaria compleja y a menudo ineficaz que, a su vez, supone una carga fisiológica costosa en términos de energía y nutrientes.

El organismo desvía valiosos recursos metabólicos, que normalmente se dedicarían al crecimiento y la síntesis de tejidos, para activar la respuesta inmunitaria inespecífica y combatir el virus².

Este desvío de energía y nutrientes explica en gran medida la reducción del consumo de alimento y la supresión del crecimiento observadas en los lechones infectados³.

El impacto del PRRSv no debe considerarse un problema localizado en el tracto respiratorio, sino una enfermedad sistémica y multifacética que supone un importante coste energético y metabólico, afectando directamente la productividad.

Resistencia del huésped

La resistencia del huésped al virus del PRRS se ve influenciada por una combinación de factores genéticos y ambientales.

Si bien se han demostrado diferencias genéticas significativas entre razas, la resistencia también se ve gravemente afectada por el entorno del animal¹.

Un componente crucial de este entorno es el microambiente endógeno formado por la microbiota intestinal¹.

La resistencia no se trata simplemente de evadir la infección, sino de cómo el animal responde a ella.

La respuesta óptima se define por una baja carga viral y una alta ganancia de peso, incluso después de la infección¹.

Este enfoque contrasta con el de los animales susceptibles, que presentan una alta carga viral y una ganancia de peso baja o nula¹. 

El concepto de resistencia al desafío viral, donde el animal mantiene su rendimiento productivo a pesar de la infección, es el objetivo fundamental de una estrategia de alimentación proactiva.

La evidencia de que la microbiota influye en la respuesta del huésped sienta las bases para una intervención nutricional que no solo atenúa los síntomas, sino que también fortalece la capacidad inherente del lechón para resistir y recuperarse de la infección.

El eje intestino-pulmón: Fisiopatología del PRRSV en el intestino

Disbiosis inducida por virus 

El eje intestino-pulmón es un sistema de interacción mediado por la microbiota intestinal¹’¹¹.

Las investigaciones han demostrado una estrecha relación entre la composición de la microbiota intestinal y las infecciones respiratorias, lo que indica que los microorganismos intestinales pueden influir en la salud pulmonar¹.

La infección por PRRSv provoca una alteración drástica en la comunidad microbiana intestinal, alterando el equilibrio y la estabilidad que caracterizan a una microbiota sana¹.

Los estudios de Wang et al. (2000) y de Argüello et al. (2011) indican un aumento en la abundancia y diversidad de la microbiota intestinal después de la infección por PRRSv, un hallazgo que sugiere una ruptura del estado homeostático del ecosistema microbiano¹’¹¹.

Por ejemplo, se ha observado que una cepa de PRRSv de alta virulencia induce una disbiosis más temprana y agresiva, que incluye una reducción en la diversidad microbiana y la pérdida de bacterias anaerobias comensales beneficiosas, como Roseburia, Anaerostipes, Butyricicoccus y Prevotella¹¹.

Esta alteración en el microbioma se correlaciona con una mayor gravedad de los síntomas clínicos y la viremia¹¹.

Los hallazgos demuestran una interacción fisiológica bidireccional donde la inflamación pulmonar y el estrés sistémico contribuyen a la disbiosis intestinal, y esta disbiosis, a su vez, puede exacerbar el cuadro clínico general.

La correlación entre la composición intestinal y la gravedad de la enfermedad

La composición del microbioma intestinal es un factor determinante en el pronóstico clínico de las enfermedades infecciosas.

Por ejemplo, los lechones que muestran mejores resultados clínicos tras la coinfección con PRRSv y circovirus tipo 2 (PCV2) presentan una mayor diversidad microbiana en el microbioma fecal¹³.

 

Por el contrario, los cerdos con peores resultados presentan una menor diversidad microbiana, lo que indica que la diversidad del microbioma puede ser un factor protector y un indicador de resiliencia¹³.

El estado de estrés inflamatorio y metabólico inducido por la infección altera el equilibrio del microbioma, lo que crea un entorno intestinal menos favorable para las bacterias anaerobias comensales y más propenso a la proliferación de patógenos oportunistas.

Esta alteración se observa claramente en la correlación entre la abundancia de ciertas bacterias y la gravedad de la enfermedad.

La reducción de bacterias anaerobias deseables, como las del género Prevotella, se ha correlacionado directamente con la gravedad de la infección, lo que sugiere una causalidad clara en la que un microbioma debilitado contribuye a una enfermedad más grave¹.

Este ciclo negativo (enfermedad que causa disbiosis y disbiosis que empeora la enfermedad) subraya la necesidad de una intervención nutricional que rompa este patrón.

La microbiota como predictor y modulador de la resistencia al PRRSV

Identificación de la microbiota clave

El análisis del microbioma intestinal ha identificado géneros bacterianos específicos que se correlacionan positiva o negativamente con la respuesta del cerdo a la infección por PRRSv.

Estos hallazgos proporcionan una base científica para diseñar una estrategia Active Feeding que promueve activamente la proliferación de bacterias beneficiosas y la supresión de las dañinas.

Bacterias beneficiosas

La abundancia y diversidad de bacterias beneficiosas, como el grupo Prevotellaceae-NK3B31, están asociadas con una menor carga viral y un mayor aumento de peso en cerdos resistentes¹.

Otros géneros beneficiosos identificados incluyen Prevotella y Faecalibacterium, y la familia Ruminococcaceae, cuya abundancia se correlaciona negativamente con la gravedad de la enfermedad¹.

Bacterias patógenas u oportunistas

Se han identificado géneros patógenos u oportunistas asociados con peores resultados clínicos. Campylobacter y Desulfovibrio se encuentran en mayor abundancia en cerdos susceptibles¹, asociándose estos géneros con diarrea y desequilibrio del sistema inmunitario¹.

La infección con una cepa virulenta del PRRSv también se correlaciona con una mayor abundancia de Treponema y Methanobrevibacter¹.

La Tabla 1 resume el “Plan del microbioma bajo el concepto Active Feeding, proporcionando una guía para la formulación de dietas.

La naturaleza predictiva del microbioma

Un descubrimiento fundamental es que las diferencias en la composición del microbioma ya existían antes de la infección por PRRSv en cerdos que posteriormente mostraron fenotipos de resistencia o susceptibilidad1. Esta observación transforma la perspectiva sobre la nutrición:

En lugar de ser una terapia reactiva para animales enfermos, el Active Feeding es una estrategia proactiva para desarrollar un estado de resiliencia metabólica y microbiológica desde el inicio.

El objetivo no es simplemente curar al animal, sino fortalecer su capacidad para resistir los efectos más graves del virus antes de que se produzca la infección.

Al fomentar un microbioma resiliente con las bacterias adecuadas, el animal está capacitado para gestionar de forma más eficaz la carga viral y la respuesta inflamatoria, lo que le permite mantener un rendimiento productivo incluso en condiciones adversas.

Esta estrategia centra el manejo de enfermedades en la prevención de sus manifestaciones más graves, abordando la salud animal desde una perspectiva de bienestar a largo plazo.

Componentes inmuno-nutricionales para una dieta dirigida al PRRSV

El papel de los probióticos y prebióticos

Los probióticos y prebióticos son componentes clave de la estrategia Active Feeding, ya que actúan directamente sobre el microbioma intestinal para modular la respuesta del huésped.

Probióticos

Los probióticos, como Bacillus subtilis y Lactobacillus acidophilus, actúan mediante:

Exclusión competitiva de patógenos.

Producción de compuestos antimicrobianos.

Mejora de la digestibilidad de los nutrientes⁴.

Su función más importante en el contexto del PRRSv es su capacidad de actuar como inmunomoduladores, mejorando la actividad de los macrófagos y aumentando los niveles locales de anticuerpos⁴.

Prebióticos

Los prebióticos son ingredientes no digestibles que sirven como sustrato para la proliferación selectiva de microorganismos beneficiosos en el tracto gastrointestinal¹².

Esto fomenta una microbiota saludable que, a su vez, mejora la salud del huésped.

El núcleo antiinflamatorio e inmunomodulador

La respuesta inmunitaria sistémica al PRRSv, si bien necesaria, es la principal causa de síntomas patológicos, como fiebre e inflamación.

El objetivo de una dieta Active Feeding es mitigar estos efectos negativos.

Tabla 2. MOS: Evidencia de eficacia inmuno-nutricional¹².

La investigación sobre manano-oligosacáridos (MOS) constituye un caso práctico ideal para este enfoque¹:

Los lechones alimentados con MOS y expuestos al PRRSv muestran una reducción de la fiebre y una mejora en la ganancia de peso al alimento (F:G)¹².

El análisis de mediadores inmunitarios muestra que los cerdos alimentados con MOS presentan una menor concentración de TNF-α y una mayor concentración de IL-10¹².

Esta evidencia demuestra que la dieta puede reducir la carga inflamatoria que la enfermedad impone al metabolismo del cerdo, permitiendo que la energía se redirija hacia el crecimiento y la recuperación.

Por ello, la matriz de ingredientes de una dieta de Active Feeding debe incluir componentes que actúen de esta forma.

Las proteínas funcionales como el plasma deshidratado y derivados del huevo también pueden mejorar la función de la barrera intestinal y modular la respuesta inmunitaria, reforzando los principios centrales de esta estrategia².

Al limitar la inflamación sistémica, se maximiza la eficiencia nutricional y se mejora la productividad incluso en animales enfermos.

Propuesta de directrices de formulación para la dieta Active Feeding 

Enfoque nutricional por fases

La estrategia Active Feeding debe implementarse en forma gradual para maximizar su eficacia.

Fase I (proactiva)

Esta dieta debe administrarse a todos los lechones desde el destete, independientemente de su estado de salud.

El objetivo es desarrollar un microbioma robusto y resiliente antes de una posible exposición a virus.

El enfoque se centra en prebióticos y una mezcla de probióticos multiespecie que promueve los géneros beneficiosos identificados. Asimismo, las proteínas funcionales, como los productos derivados del plasma y del huevo, son esenciales para disminuir la in amación y favorecer la estructura intestinal.

 

Fase II (reactiva)

En lechones con diagnóstico con rmado o sospechoso de ser positivos al PRRSv, se debe ajustar la dieta para incluir una mayor concentración de componentes clave.

Esta fase busca contrarrestar el impacto de la enfermedad con un aumento de nutrientes de alta densidad energética e inmunomoduladores para favorecer la recuperación.

Perfil de ingredientes recomendado

La dieta Active Feeding debe estar formulada con ingredientes que no solo aporten nutrientes básicos, sino que también ejerzan un efecto fisiológico específico.

Se deben priorizar las fuentes de proteínas de alta digestibilidad para reducir la carga intestinal y proporcionar los aminoácidos necesarios para la respuesta inmunitaria y el crecimiento.

Proteínas funcionales

La inclusión de proteínas como el plasma deshidratado y los compuestos derivados del huevo es valiosa, ya que se ha demostrado que mejoran la función de la barrera intestinal y modulan la respuesta inmunitaria².

Prebióticos

Los MOS deben ser un componente central debido a su capacidad comprobada para reducir la inflamación y mejorar la eficiencia alimentaria en lechones infectados con PRRSv¹².

Se debe considerar la inclusión de otras fibras fermentables para estimular la fermentación colónica.

Probióticos

Se recomienda una mezcla de probióticos multiespecie, que incluya cepas de Lactobacillus y Bifidobacterium, conocidas por su capacidad para fortalecer la inmunidad y suprimir el crecimiento de patógenos⁴.

El objetivo debe ser una formulación que fomente la abundancia de los géneros bene ciosos identificados en este artículo.

Ácidos grasos

Es recomendable incluir grasas de alta calidad, como los ácidos grasos poliinsaturados omega-3⁷.

Se ha demostrado que estos ácidos grasos tienen un efecto antiin amatorio en humanos y son una fuente de energía densa y de baja inflamación⁹.

Vitaminas y minerales

La formulación debe asegurar niveles óptimos de vitaminas y minerales, ya que son cofactores esenciales en la función inmunitaria y los procesos metabólicos.

Conclusión

La estrategia Active Feeding para lechones destetados positivos al PRRSv es un enfoque con base científica que aborda la infección por este virus no solo como una enfermedad respiratoria, sino como una afección sistémica influenciada por el eje intestino-pulmón.

La evidencia demuestra que la composición del microbioma intestinal es un factor determinante en el desenlace de la enfermedad y que los lechones más resistentes presentan un perfil microbiano específico incluso antes de la exposición al virus.

Al incorporar componentes como MOS y mezclas probióticas que reducen la carga inflamatoria y mejoran la eficiencia metabólica, la dieta no se limita a tratar los síntomas, sino que potencia la capacidad del animal para mitigar los efectos más devastadores de la infección.

Esta estrategia proactiva, al fomentar un microbioma resiliente desde el destete, tiene el potencial de mejorar significativamente la salud y el bienestar de los cerdos, lo que se traduce en un rendimiento productivo superior y una mayor sostenibilidad a largo plazo en la industria porcina.

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