Desde la revista porciNews hemos señalado en varios artículos cuáles son los principales puntos de actuación para garantizar la bioseguridad en las explotaciones de ganado porcino.
En esta ocasión queremos aportar la experiencia de varios compañeros del sector, quienes nos señalan los principales fallos que se encuentran en el día a día y que pueden comprometer la bioseguridad de sus granjas. |
Jorge Arrieta – Veterinario en Grupo BonArea
CARGA Y DESCARGA DE ANIMALES
Dos de los puntos críticos en la bioseguridad de las explotaciones de cebo son:
La operación de carga o descarga de animales debe realizarse desde el exterior de la explotación, desde la zona sucia, sin entrar a la zona limpia.
Durante el proceso, es necesario que no haya posibilidad de que los animales que han accedido al elevador puedan darse la vuelta y vuelvan a entrar a la nave.
La limpieza y desinfección del muelle de carga, una vez terminado el proceso, es otro aspecto importante a tener en cuenta. Por lo tanto, es conveniente que haya:
VESTUARIOS
Los vestuarios en las explotaciones de cebo han estado olvidados durante muchos años. Podemos encontrar [registrados]desde instalaciones modernas y perfectamente diseñadas hasta instalaciones donde encontramos un mono roto y sucio y unas botas con agujeros en la calle o incluso situaciones en las que los vestuarios simplemente no existen.
Hay varios requisitos mínimos que deberíamos exigir en los vestuarios de nuestras explotaciones:
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Diego Calvo – Director Técnico de REYSA
A nivel de la recogida y gestión de residuos zoosanitarios, las explotaciones ganaderas han avanzado mucho en los últimos años, equiparándose a empresas de otros sectores industriales tradicionales.
No podemos quedarnos en los aspectos genéricos antes mencionados que, aunque garanticen ante la Administración o cualquier tipo de auditoría externa que la explotación cumple con los requisitos legales o normativos en materia de residuos, no exigen implementar acciones especiales a su manejo en materia de bioseguridad.
Lo habitual es realizar una retirada de residuos semestral (2 veces/año) pero, pensando en la sanidad de la granja, cualquier vehículo debería estar lo más lejos posible.
A la hora de recibir a un gestor de residuos zoosanitarios en la granja, es importante evitar su acceso al interior de la misma, menos aún sin supervisión, por ejemplo, por el hecho de “ser un pequeño cebadero en el que no hay gente a tal hora y, de todas formas, conocemos al gestor desde hace tiempo y sabemos que hace las cosas bien”.
El “entra y cógelo tú mismo” va en contra de todo aquello que se considera una correcta gestión de residuos zoosanitarios desde el punto de vista de la bioseguridad. ¡La posibilidad de acceso por descuido o desconocimiento de un chófer a determinadas zonas no sucias de la granja se debe evitar a toda costa! |
Cuando los envases para contener residuos zoosanitarios entren en la granja, deben tratarse de la misma forma que se tratan los productos veterinarios que vienen del exterior, adoptando las medidas adecuadas para evitar la transmisión mecánica de cualquier patógeno que pueda haber en su superficie y se deben dejar los envases en zonas sucias (almacén) habilitadas para ello.
Cuando se introduzcan los envases nuevos para residuos a zonas limpias de la granja, previamente debería aplicarse algún método que garantice su correcto estado (desinfección tradicional, cuarto con Ozono, UV-C, tiempo en una zona apartada de la granja, etc.).
¡Rotar envases con residuos entre zonas limpias de la granja no es una práctica correcta! |
Si un bidón, por ejemplo, con agujas usadas, sale de una zona en la que se ha estado utilizando, debe ser para llevarlo lleno al almacén final donde quedará depositado definitivamente hasta su retirada periódica por el Gestor de residuos.
Javier Claver – Veterinario de Cincaporc
Una correcta bioseguridad en lo que respecta a la recogida de cadáveres está determinado, principalmente, por el método empleado.
MÉTODO TRADICIONAL DE GESTIÓN DE CADÁVERES
El método tradicional de recogida de cadáveres mediante un contenedor sin cierre hermético redunda en unas condiciones de bioseguridad deficientes.
Esta práctica podría implicar que queden cadáveres a la intemperie, siendo atacados por las rapaces y carnívoros que se encuentran alrededor de nuestra explotación y, por consiguiente, llevar cualquier proceso infeccioso a la siguiente explotación que visiten.
Otro punto crítico en la bioseguridad de la gestión de cadáveres es el sistema de recogida. Los vehículos de recogida no son estancos, pudiendo ocurrir la pérdida de líquidos que contaminen las ruedas de otros vehículos que se acerquen a la explotación.
SISTEMA DE HIDRÓLISIS
La gestión de cadáveres a través del sistema de hidrolisis es otro método habitual en las granjas que consiste en el almacenamiento de los cadáveres en contenedores de gran tonelaje con cierre hermético.
Una vez que el contenedor está lleno, se cierra y se deja reposar durante 3 meses hasta que es retirado por un camión que lo transporta a una planta de destrucción. Posteriormente, el contenedor es desinfectado y devuelto a la misma explotación.
INCINERACIÓN IN SITU
Por último, y por el momento, el mejor sistema de eliminación de cadáveres posiblemente sea la incineración in situ. Se trata de un sistema que requiere la instalación de un incinerador en la propia explotación y que permite incinerar todo tipo de cadáveres y restos orgánicos. La recogida de estos residuos tiene un alto nivel de bioseguridad y la cantidad de residuos que se producen no son tan elevadas como cuando se almacenan los cadáveres en contenedores. |
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