La salud intestinal del lechón está influenciada por los componentes del alimento. El contenido y composición de la fracción fibrosa del alimento, el contenido en proteína y su origen, la influencia de determinados minerales como el zinc y el cobre y la presencia de probióticos, prebióticos, enzimas y otros aditivos nutracéuticos pueden modificar la salud intestinal y el desarrollo posterior del lechón.
PROPIEDADES ANTINUTRICIONALES DEL FITATO
Acción quelante
El ácido fítico tiene una fuerte acción secuestrante o quelante de minerales divalentes como el calcio, magnesio, hierro y, sobre todo, el zinc (relación molar de 4 Zn:1 fitato), volviéndose insolubles cuando se han quelado y, por tanto, no digestibles, aunque esta quelación depende del pH del medio en el que se encuentre. Asimismo, también disminuye la absorción de niacina.
Dado que el fitato es una molécula polianiónica, estas interacciones dependen del pH.
Alteración de la absorción de proteínas, aminoácidos y glucosa
El fitato disminuye la digestibilidad y utilización de las proteínas y de sus aminoácidos, además de incrementar la pérdida de proteína endógena en el intestino e interferir en el balance del sodio2,3 liberando sodio al lumen intestinal comprometiendo la absorción de glucosa y aminoácidos.
Una vez en el intestino, el fitato es usado de forma parcial por los cerdos debido a que no producen una cantidad suficiente de fitasa.
LA IMPORTANCIA DEL MIOINOSITOL
Descubierto por el químico alemán Josef Sherer en 1850 quien lo aisló del tejido muscular, el mioinositol (o inositol, molécula central del fitato, considerado un miembro de la familia de las vitaminas B) está[registrados] presente en todos los tejidos animales, con los niveles más altos en el corazón y el cerebro.
INOSITOL
USO DE FITASAS EXÓGENAS EN ALIMENTACIÓN PORCINA
El uso de fitasas de forma exógena en la alimentación de cerdos se remonta al inicio de la década de 1990.
La capacidad de las fitasas para incrementar la productividad ha sido ampliamente demostrada, tanto en cerdos como en lechones. Los beneficios de las fitasas se asocian a:
Sin embargo, estos efectos “extrafosfóricos” son controvertidos, existiendo inconsistencias en su demostración práctica, sobre todo en lo que se refiere al incremento de la digestibilidad ileal de aminoácidos y utilización de proteínas. Esta controversia se ve favorecida por la dificultad en el análisis de la cantidad de fitato presente en los piensos suministrados a los lechones y al uso de óxido de cromo como marcador en los estudios de digestibilidad de aminoácidos².
Recientemente, se ha descubierto que la dosificación de fitasas en la dieta de lechones a niveles superiores a los usados para conseguir cubrir sus necesidades de fósforo incrementa su productividad en términos de crecimiento y conversión alimentaria, aunque la dieta no tenga suficientes cantidades de fitato (el sustrato de la fitasa), no estando demostrados totalmente estos efectos en cerdos de engorde.
¿Cómo influye el pH estomacal a la actividad de la fitasa?
La acidificación del contenido estomacal en lechones no destetados se asocia a la presencia de ácido láctico derivado de la fermentación de la lactosa de la leche materna que puede suprimir parcialmente la secreción de ácido clorhídrico. |
Para medir el pH estomacal se usaron cápsulas de Heidelberg una semana antes del destete, el día del destete y a los 7 días y 21 días postdestete con lecturas del pH a través de un transceptor durante 3 h tras el suministro de las mismas.
Para medir el estrés a través del nivel de cortisol se obtuvieron muestras de sangre de 16 lechones (4 lechones/tratamiento y un lechón adicional/ corral) en los días 0, 7 y 21 del estudio.
Las mismas muestras de sangre (segunda alícuota) se analizaron para medir el nivel de mioinositol.
Los resultados productivos pueden verse en la Tabla 1.
Durante los 21 días del estudio:
La mejora del índice de conversión se atribuyó a una mejor adaptación del tracto digestivo, permitiendo a los lechones cubrir mejor sus demandas nutricionales, así como a una reducción de nutrientes no digeridos que llegan al intestino grueso donde, especialmente la fermentación de la fracción proteica, puede resultar más dañina para el lechón. |
Las lecturas máximas, mínimas y medias del pH estomacal como respuesta a la sobredosificación de fitasa se muestran en la Tabla 2.
Walk et al. en 2013 observaron efectos similares⁷. La sobredosificación de fitasa resultó en un incremento de la GMD (329,9 vs 338,1 g/ día en un periodo de 42 días, p = 0,01).
En un conjunto de 5 estudios, Cordero G. et al. (2015) encontraron un incremento del 10% en la GMD cuando se usaba fitasa sobredosificada⁸ y una reducción de las diarreas del 6%, probablemente como consecuencia del limitado aporte de componentes no digestibles al intestino grueso y, por tanto, de una disminución en la proliferación microbiana.
Holloway et al. en 20189 encontraron los mismos efectos sobre el crecimiento de los lechones y sobre el IC, llevando el estudio hasta el sacrificio de los cerdos donde observaron un incremento en el peso de la canal y una tendencia a la mejora del crecimiento diario y de la eficiencia energética del pienso.
Podemos concluir que el uso de fitasas sobredosificadas en los piensos postdestete incrementa los resultados zootécnicos de los lechones en ese periodo, incrementando la GMD y mejorando el IC.
Estas mejoras puede ser consecuencia de la degradación total del fitato vegetal, incrementando la digestibilidad y disponibilidad del fósforo, de la energía, de los aminoácidos y, probablemente, del incremento del inositol disponible. Además, se reducen las pérdidas endógenas de proteína por una menor secreción de mucina intestinal y, al llegar menos sustrato al intestino grueso, se minimizan las fermentaciones con la consecuente reducción de la proliferación microbiana, redundando en una mejora generalizada de la salud intestinal del lechón. |
Bibliografía
1. Kumar, V., et al. 2012. «Phytate and Phytase in Fish Nutrition: Phytate and Phytase in Fish Nutrition». Journal of Animal Physiology and Animal Nutrition 96 (3): 335-64.
2. Cowieson, A. J., et al. 2017. «A systematic view on the effect of microbial phytase on ileal amino acid digestibility in pigs». Animal Feed Science and Technology 231 (septiembre): 138-49.
3. Selle, P. H., et al. 2012. «Protein–Phytate Interactions in Pig and Poultry Nutrition: A Reappraisal». Nutrition Research Reviews 25 (01): 1-17.
4. es.wikipedia.org/wiki/Inositol
5. Lee, S. A., et al. 2017. «Effect of Phytase Superdosing, Myo-Inositol and Available Phosphorus Concentrations on Performance and Bone Mineralisation in Broilers». Animal Nutrition 3 (3): 247-51.
6. Cowieson, A. J., P. Wilcock, and M. R. Bedford. 2011. Super-dosing effects of phytase in poultry and other monogastrics. Worlds Poult. Sci. J. 67:225–236
7. Walk, C. L., et al. 2013. «Influence of a Microbial Phytase and Zinc Oxide on Young Pig Growth Performance and Serum Minerals». Journal of Animal Science 91 (1): 286-91.
8. AB Vista, internal 2015. Phytase superdosing and reléase of zinc-benefits in piglets. Cordero G. y Ten Doeschate R.
9. Holloway, C. L. et al. 2019. «The Impact of “Super-Dosing” Phytase in Pig Diets on Growth Performance during the Nursery and Grow-out Periods1». Translational Animal Science 3 (1): 419-28.
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