Esta es la primera parte de una serie de artículos en los que describiremos los principales puntos de control y monitorización en el manejo del cebo en ganado porcino.
La gestión de la fase de cebo es la que mayor peso económico tiene en la producción y muchas veces no cuenta con el cuidado y la atención necesaria. La eficiencia de la producción depende en gran medida de las contingencias de esta fase y del análisis de causas y la respuesta que establezcamos.
MONITORIZACIÓN DE LOS ÍNDICES ZOOTÉCNICOS
Los índices zootécnicos son una herramienta muy valiosa en la producción porcina, que permiten [registrados] realizar una valoración objetiva del nivel productivo de los animales.
GANANCIA MEDIA DIARIA
La Ganancia Media Diaria (GMD) es un parámetro que se corresponde con el peso que gana el animal cada día y aporta información sobre la velocidad de crecimiento de los animales, así como del tiempo de ocupación de las instalaciones.
Este índice se calcula mediante la siguiente fórmula:
En la Tabla 1 podemos ver que según disminuye la GDM aumenta el coste del lechón.
Tabla 1. Importancia económica de GMD.
La GMD es inversamente proporcional al coste del lechón, de forma que cuanto más bajo sea este parámetro, mayor será su coste.
ÍNDICE DE CONVERSIÓN
El índice de conversión (IC) se define como los kilogramos de pienso necesarios para producir 1kg de carne, y se calcula aplicando la siguiente fórmula:
Junto con el coste del lechón de 20kg, es uno de los indicadores que más influye en el coste de kg de carne producido.
Una forma fácil de comprobar la homogeneidad de los animales es mediante el cálculo de las desviaciones. Para ello se debe:
- Determinar el potencial que puede alcanzar la línea genética en particular. Este objetivo se establece en base a los resultados del 25% de las mejores liquidaciones.
- Contrastar las desviaciones con las de otros cebaderos, siempre comparando líneas genéticas idénticas.
DESVIACIONES
Hay muchos factores (Tabla 2) que afectan al índice de conversión (IC) y se deben tener en cuenta las desviaciones considerables entre los pesos de entrada y salida de los diferentes lotes.
Tabla 2. Factores que afectan al índice de conversión.
Entre los factores que afectan al IC, hay algunos que tienen mayor peso y sobre los que podemos actuar directamente.
Control del desperdicio de pienso
Es importante verificar periódicamente que las tolvas se encuentran en perfecto estado y regularlas adecuadamente para evitar las pérdidas de pienso.
Se calcula que unas tolvas mal reguladas pueden implicar el desperdicio de un 5% del pienso
Granulometría
El tamaño de partícula del pienso tiene una gran influencia en el índice de conversión.
Cuanto menor es el tamaño de partícula, mayor es el área superficial sobre la que pueden actuar las enzimas; de igual manera cuanto mayor es el tamaño de partícula, menor es la superficie de contacto con las enzimas.
Un menor tamaño de partícula también favorece la mezcla de los ingredientes del pienso y mejora la calidad del gránulo.
Pasar de un tamaño de partícula de 1000 μm a 400 μm mejora el índice de conversión en un 8%.
No conviene que el tamaño de partícula sea excesivamente pequeño ya que con las líneas genéticas actuales, los piensos con un 15% de las partículas con un tamaño inferior a 300 μm tienen un efecto lesivo a nivel de la mucosa gástrica, provocando su irritación.
Tamaño ideal de partícula 700 μm y 300 μm
Calidad del gránulo
La calidad del gránulo está determinada por:
- Durabilidad: Una adecuada durabilidad permite controlar la ingesta y reducir el desperdicio de pienso.
- Porcentaje de finos: Una elevada proporción de finos provoca una menor ingesta de pienso e incrementa el índice de conversión.
- Tamaño del gránulo: Para lechones de hasta 5 semanas de vida lo recomendable es un tamaño de gránulo de 2,5mm, pudiendo aumentar a 4mm posteriormente.
- Dureza: Si el gránulo es muy duro se produce una reducción del consumo de pienso.
Calidad del agua de bebida
El agua de bebida es un punto importante a vigilar, ya que los animales que no beban agua tampoco comerán. Por ello, es importante controlar que el agua cumpla con los siguiente requisitos:
- Los cerdos deben disponer de un caudal de agua de 750-1000 ml/min, con sistemas que eviten el desperdicio de agua.
- La calidad fisicoquímica del agua puede influir sobre los resultados zootécnicos de los animales. Si bien una concentración de sales de 1650 ppm no interfiere directamente con los resultados productivos, sí se asocia a la presencia de diarrea, por lo que tiene un efecto indirecto.
- La higienización del agua y de las instalaciones es un punto crítico y como tal tiene que estar monitorizado (puntos de higiene de instalaciones).
Hay correlación entre la GMD y el IC (Gráfica 1), de tal forma que cuanto menos tiempo tengan que estar los cerdos en cebo para alcanzar su peso de mercado –teniendo en cuenta que las necesidades de mantenimiento son el 30% de todo el pienso consumido- mayor será la GMD y menor el IC.
Gráfica 1. Correlación entre IC y GMD. Existe una relación.
inversamente proporcional entre la Ganancia Media Diaria y el Índice de Conversión, de tal forma que conforme aumenta la GMD, el IC disminuye.
MONITORIZACIÓN SANITARIA
El estatus sanitario de los cerdos tiene un gran impacto sobre su rendimiento productivo, ya que cuando éstos se someten a un desafío inmunitario se produce un retraso considerable en su crecimiento.
2/3 de la reducción del crecimiento se atribuye a una baja ingestión de pienso y 1/3 se asocia a una disminución de la eficiencia del pienso en estas condiciones
El nivel sanitario del centro de origen de los animales tiene un enorme impacto en esta fase, pero no podemos olvidar que el sistema de producción que utilicemos puede exacerbar las patologías ya existentes, y también pueden aparecer otras como consecuencia de grandes diferencias de edad o la recirculación constante de patógenos en cebaderos de ciclo continuo.
En la gráfica 2 se puede apreciar que el tipo de sistema de producción –ciclo continuo o sistema todo dentro todo fuera- no solo conduce a diferencias significativas en los indicadores zootécnicos, sino que las lesiones por patologías respiratorias están muy incrementadas.
Gráfica 2. Parámetros zootécnicos e incidencia de lesiones y patologías en el sistema todo dentro-todo fuera (TDTF) y en ciclo continuo de producción.
Al comparar los resultados obtenidos en un sistema todo dentro-todo fuera con los de un sistema de ciclo continuo, se observa claramente que estos últimos son peores, apreciándose un mayor Índice de Conversión y una menor GMD. Además, hay un alarmante aumento en la incidencia de procesos patológicos.
PATOLOGÍAS MÁS FRECUENTES EN CEBO
COMPLEJO RESPIRATORIO PORCINO
El Complejo Respiratorio Porcino es un proceso infeccioso multifactorial en el que intervienen varios agentes patógenos:
- Agente patógeno principal o iniciador
- Agentes patógenos secundarios
Las condiciones ambientales tienen un papel importante como factores predisponentes o desencadenantes, siendo necesario abordar el problema desde todas las perspectivas.
En primer lugar, se debe identificar cuáles son los patógenos iniciador y secundarios para efectuar el abordaje correcto, implementando las mejoras de las condiciones de alojamiento que sean necesarias.
PROCESOS ENTÉRICOS
Los procesos entéricos también tienen un marcado componente multifactorial, ya que la temperatura de acogida, la calidad de agua y las características del pienso son factores desencadenantes, creando las condiciones ideales para que los microorganismos ejerzan su acción patógena (Figura 1).
Figura 1. Principales factores desencadenantes de patología respiratoria y entérica.
PROCESOS COLIBACILIARES
Dentro de los procesos entéricos, la colibacilosis es la que tiene mayor importancia debido a la gran morbilidad y mortalidad asociada a estos procesos cuando los animales entran a cebo.
Los procesos infecciosos y las situaciones estresantes a nivel digestivo, conllevan la alteración de la salud y el rendimiento de los animales como consecuencia de la pérdida de integridad intestinal. Este fenómeno se conoce como Síndrome de Intestino Permeable (Figura 2).
Al quedar la barrera intestinal dañada, las toxinas y demás elementos presentes en la luz intestinal penetran a través de la misma hacia el interior del organismo.
Figura 2. Intestino permeable y procesos colibacilares.
En un intestino sano, las células epiteliales se encuentran en estrecho contacto gracias a las “uniones estrechas”, de modo que solo los nutrientes de pequeño tamaño pueden entrar en su interior. Los procesos infecciosos o situaciones de estrés alteran estas uniones, abriéndose el espacio entre las células, de forma que cualquier elemento presente en la luz intestinal (partícula de alimento sin digerir, toxinas, microorganismos) puede pasar directamente entre ellas, llegando a la circulación sanguínea. En el caso de la colibacilosis, existen factores de virulencia como fimbrias de adherencia y toxinas que acentúan esta permeabilidad alterada.
Puntos de control críticos para prevenir las colibacilosis:
- Introducir los lechones al cebadero con una temperatura baja o con grandes oscilaciones es un factor de riesgo importante, que favorece la presentación clínica de la enfermedad.
- Una higiene deficiente de las instalaciones, tanto del suelo como de las tolvas, aumenta considerablemente la presión de infección.
- Se debe hacer una limpieza y desinfección periódica de las conducciones de agua con el fin de evitar la formación de biofilm que puede desencadenar problemas colibacilares.
- Dietas con elevados niveles de proteína bruta suelen ocasionar problemas, por lo que el uso de aminoácidos sintéticos es una buena alternativa para limitar el contenido proteico.
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