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Herramientas diagnósticas para el abordaje de Mycoplasma hyopneumoniae

En el artículo de noviembre se habló sobre el control de Mycoplasma hyopneumoniae (Mhyo), exponiendo las principales características del patógeno respecto a su transmisión y persistencia.

Una vez entendida la dinámica de la enfermedad, se hizo hincapié en las herramientas disponibles para el control efectivo del patógeno en las diferentes fases de las granjas de producción.

Estas herramientas se basan principalmente en tres pilares:

  1. Manejo
  2. Medicación
  3. Vacunación

En el presente artículo recordaremos la importancia de conocer la dinámica de infección y profundizaremos en el control, desde el punto de vista del diagnóstico.

AVANCES EN EL CONTROL DE MHYO

En los últimos años, Mhyo ha cobrado cierto protagonismo en el ámbito de la investigación ya que, tanto a nivel sanitario como económico, supone un quebradero de cabeza por la presentación de situaciones de difícil control.

Una herramienta utilizada para conocer el grado de afectación por Mhyo, es la observación de pulmones en matadero. De acuerdo con el método de valoración pulmonar de 0 a 5 desarrollado por D. Mesones, referenciado por Bollo y cols. en 2008, la extensión de las lesiones pulmonares puede alcanzar más de la mitad de la superficie pulmonar (hasta 55%) en distribución craneoventral (Christensen, 1999), lo que se consideraría un grado de lesión elevado (lesiones máximas). No es lo mismo hacer frente a una granja cuyo porcentaje de lesiones máximas es alto que estar ante otra cuyo porcentaje es casi nulo.

Imagen 1. Ausencia de lesiones macroscópicas compatibles con Mhyo (izquierda) en un pulmón de cerdo. Pulmón de cerdo con un porcentaje elevado de lesiones compatibles con Mhyo (derecha).

 

 

Pérdidas económicas  

Se han llevado a cabo estudios que demuestran que la presencia de un porcentaje alto de lesiones máximas conduce a pérdidas económicas significativas debido a una reducción de los parámetros productivos.

El estudio llevado a cabo por Bringas y cols. (2012-2013) mostró un empeoramiento en la ganancia media diaria, el índice de conversión y el porcentaje de mortalidad

Se compararon, mediante el uso de herramientas estadísticas, las lesiones máximas, la GMD, IC económico, mortalidad y el coste de la medicación (Tabla 1):

Tabla 1. La comparación de los datos productivos en relación a las lesiones pulmonares indica que hay una reducción de la Ganancia Media Diaria y un empeoramiento del Índice de Conversión (IC), así como un aumento de la mortalidad y un incremento del coste de la medicación.

Este tipo de estudios pone de manifiesto la importancia de la enfermedad a nivel subclínico ya que, aunque no se observe sintomatología, las pérdidas productivas a final de cebo se hacen evidentes.

ATENCIÓN A TODAS LAS FASES PRODUCTIVAS

Conociendo la dinámica de infección de Mhyo, no se pueden sacar conclusiones en base a lo observado únicamente en matadero.

 

¿En qué estadio productivo conviene prestar especial atención?

Para mantener una estabilidad en el sistema productivo es necesario que todas las fases de producción estén siendo controladas.

 

Herramientas de control en cada fase

Como se ha mencionado anteriormente, existen diversas herramientas aplicables a cada fase cuya finalidad es controlar la enfermedad.

Mhyo es un patógeno que necesita tiempo para proliferar y, aunque no se conocen los mecanismos que determinan su persistencia, se sabe que puede persistir en el organismo alrededor de 8 meses (Pieters, 2009)

 

Si los cerdos nacen libres de Mhyo, ¿cómo se colonizan?

La cerda reproductora es la principal responsable de que los cerdos se colonicen durante la fase de lactación y el porcentaje de lechones colonizados en el momento del destete se considera un predictor de la enfermedad clínica en la fase de cebo (Fano, 2007).

Figura 1. Diseminación de Mhyo en lechones en función del número de cerdas excretando Mhyo en el momento del parto.

 

 

La excreción de Mhyo por parte de la cerda reproductora en el periodo de lactación ejerce una influencia significativa en la colonización de Mhyo en los lechones. 

Además, hay que tener en cuenta que no es lo mismo la excreción de una cerda multípara que la de una primípara, ya que en las cerdas jóvenes la excreción es mayor (Fano, 2007).

La aclimatación de la cerda de reposición a la granja es clave para disminuir la excreción de Mhyo en el momento del parto, de forma que se reduzca la colonización en el lechón

MÉTODOS DE DIAGNÓSTICO IMPORTANCIA DE UNA DETECCIÓN TEMPRANA

Existen diversas técnicas para la detección de Mhyo, pero es imprescindible aplicar cada una según el momento de la infección.

  ELISA  

La utilización de ELISA para la detección in vivo de infecciones por Mhyo tiene limitaciones en el caso de infecciones tempranas.

Estudios recientes han mostrado que esta técnica da resultados de seroconversión a partir de los 21 días postinfección, siendo el porcentaje de detección relativamente bajo (Pieters, 2017).

 

  PCR  

La detección temprana es esencial para prevenir la diseminación del patógeno. Por ello, teniendo en cuenta que la seroconversión es lenta y la detección bacteriana en animales vivos es muy difícil, la PCR a tiempo real (RT-PCR) se ha convertido en la prueba de referencia para conocer el estatus sanitario desde la primera fase de producción, tanto en la cerda reproductora y como en sus lechones.

La principal ventaja de la RT-PCR es que permite la cuantificación del patógeno, de forma que se puede estimar el éxito o fracaso de las medidas de control propuestas.

 

TOMA DE MUESTRAS

Existen diversas técnicas para llevar a cabo la toma de muestras:

¿Qué herramienta de muestreo es más sensible para realizar un diagnóstico de Mhyo mediante RT-PCR en las primeras semanas tras la infección?

  Hisopo laríngeo  

El estudio llevado a cabo por Pieters y cols. (2017) mostró que los hisopos laríngeos muestran mayor sensibilidad que los lavados traqueobronquiales, los hisopos nasales y los fluidos orales.

 

Figura 2. Grado de sensibilidad, en orden decreciente, de cada técnica de muestreo para la detección de Mhyo mediante RT-PCR (Pieters, 2017)

 

 

  Hisopo traqueobronquial  

El muestreo mediante hisopo traqueobronquial (tracheobronchial swab, TBS) consiste en la obtención de una muestra de mucus de la bifurcación traqueobronquial.

Resulta útil para determinar la prevalencia de Mhyo en el momento del destete, proporcionando información sobre el grado de colonización en los lechones. Se ha demostrado que es una técnica más sensible que los hisopos nasales para realizar una detección en lechones en estadios tempranos (a partir de las 3 semanas de vida) (Vangroenweghe, 2014).

 

 

En función de la prevalencia de Mhyo en lechones al destete, existe bibliografía extensa acerca de la utilización de vacuna y, en caso necesario, de la antibioterapia para el control del mismo (Pijoan, 2005).

Dependiendo del caso habrá que recurrir a estas herramientas para lograr la estabilidad en lo que a problemas respiratorios se refiere.

Cuando el diagnóstico se centra en las fases más tardías hay que tener en cuenta que no todas las técnicas de muestreo poseen el mismo grado de sensibilidad.

 

SENSIBILIDAD DE LA TÉCNICA DE MUESTREO

Se han llevado a cabo diferentes protocolos de muestreo para evaluar el grado de sensibilidad a la hora de detectar Mhyo mediante RT-PCR.

En el estudio de Fablet, en 2009, se observó que la utilización de hisopos traqueobronquiales mostraba una sensibilidad 3,5 veces mayor que los hisopos nasales a nivel de campo.

La Tabla 2 muestra los resultados obtenidos para la detección de Mhyo en función del tipo de muestreo.

Tabla 2. Comparación del porcentaje de detección de Mhyo por RTPCR en un estudio de campo mediante la utilización de diferentes tipos de muestras (Fablet, 2010).

 

Los lavados traqueobronquiales se han utilizado también en casos en los que se han llevado a cabo controles de Mhyo mediante el uso de serologías con resultados dudosos y en ausencia de lesiones y síntomas compatibles, siendo necesario demostrar la presencia del agente patógeno.

El uso de muestras traqueobronquiales fue útil para confirmar la presencia del patógeno en la granja y tomar las medidas necesarias (Vangroenweghe, 2018).

Existen numerosas técnicas de muestreo para llevar a cabo la PCR a tiempo real, pero no todas ofrecen resultados satisfactorios. Habrá que tener en cuenta en qué fase de la enfermedad se va a realizar el diagnóstico. No olvidemos que existen otros factores ajenos al método de muestreo y al estado sanitario de la cerda reproductora que afectan a la prevalencia de Mhyo, como son las condiciones climatológicas (Segalés, 2011) y el manejo (Maes, 2008).

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