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Impacto económico de las enfermedades en la producción porcina

Escrito por: Just Font - Técnico Asesor en SIP Consultors

Los desafíos sanitarios en el sector porcino exigen algo más que conocimientos técnicos, requieren una colaboración eficaz entre los equipos especializados y la dirección de las empresas.

Este artículo aborda una metodología de análisis que busca establecer un lenguaje común entre ambas partes, facilitando la toma de decisiones y la implementación de soluciones adaptadas a cada situación.

¿Qué es una enfermedad?

Desde un punto de vista biológico, una enfermedad es un estado producido en un ser vivo por la alteración de la normal función de un órgano o de todo el organismo.

Sin embargo, en la producción animal nos interesa analizar la enfermedad desde otros puntos de vista:

A nivel práctico, el equipo técnico/veterinario puede tener un enfoque más productivo, mientras que, para la dirección de la empresa, es económico.

Metodología para medir el impacto económico de una enfermedad

 

Las enfermedades en las granjas porcinas pueden generar una amplia variedad de impactos, afectando tanto la eficiencia productiva como los resultados económicos.

Tradicionalmente, la evaluación del impacto de estas enfermedades se ha realizado de forma unifactorial. Sin embargo, en la práctica, un mismo patógeno puede provocar alteraciones en múltiples aspectos, incluyendo distintas fases del proceso productivo.

Este panorama multidimensional requiere la adopción de un sistema de medición multifactorial que permita obtener una visión más precisa y completa de la situación.

La evaluación del impacto económico de una enfermedad en producción porcina requiere un enfoque sistemático y estructurado que facilite la toma de decisiones basadas en datos objetivos. A continuación, se describen los pasos clave de esta metodología:

1. Identificar los factores alterados

Cada enfermedad y brote presenta características únicas que pueden afectar diversos factores técnicos y productivos.

Es fundamental analizar cómo la enfermedad altera variables como la mortalidad, la conversión alimentaria, la tasa de crecimiento o la producción total, dependiendo de la etapa productiva afectada.

2. Fijar una Referencia

Evaluar el impacto de un brote exige disponer de valores de referencia previos a su aparición.

3. Determinar la duración del proceso

La duración del impacto económico depende de la capacidad de recuperación de los factores alterados. Pueden identificarse dos escenarios:

4. Comparar el resultado del período afectado con la Referencia

Una vez definidos los valores de referencia y el periodo afectado, se calcula la diferencia entre ambos.

Este paso permite cuantificar las pérdidas asociadas a la enfermedad y determinar el grado de recuperación alcanzado.

5. Cuantificar económicamente la magnitud de la alteración

Finalmente, las alteraciones identificadas se traducen en términos económicos.

Esto implica considerar factores como el precio del pienso, los costes de manejo y gestión, o incluso las condiciones del mercado en el momento del brote.

Este análisis económico es crucial para estimar los costes totales y orientar la implementación de soluciones.

Búsqueda de soluciones

Consideraciones previas

La resolución de problemas sanitarios en la producción porcina rara vez se logra mediante soluciones simples o universales.

Cada situación requiere un análisis cuidadoso de múltiples factores que pueden influir en los resultados obtenidos.

Entre estos factores destacan:[registrados]

La naturaleza específica de la enfermedad y el brote.

Las estrategias y objetivos de la empresa.

El contexto global en el momento del brote, incluyendo aspectos como la capacidad de inversión, las normativas vigentes y la época del año.

Este enfoque permite desarrollar soluciones adaptadas a las particularidades de cada escenario.

Solución óptima

Desde una perspectiva técnico-económica, las soluciones más eficaces son aquellas que combinan la capacidad de lograr el efecto deseado (Eficacia) utilizando el mínimo posible de recursos (Eficiencia).

Un elemento clave a la hora de valorar de forma objetiva diversas alternativas para tomar la mejor decisión es el Retorno sobre la Inversión (ROI):

En un proceso de erradicación, el % de Eficacia previsto será del 100%, mientras que, en un proceso de control, normalmente será inferior.

A la hora de tomar decisiones, la dirección de la empresa también debe considerar el riesgo que supone la solución para la empresa, tanto a nivel de inversión como de éxito.

Así, la relación coste-beneficio debe guiar la toma de decisiones, priorizando aquellas estrategias que logren el máximo ROI con el menor riesgo posible.

En este sentido, la evaluación del impacto económico de una enfermedad y la eficacia prevista de las medidas adoptadas se convierten en herramientas fundamentales para identificar la mejor alternativa.

Las soluciones se pueden clasificar de forma esquemática en función del % de riesgo y del ROI en cuatro categorías (Figura 1):

Ejemplo práctico: cálculo del impacto económico y estrategias frente a un brote de disentería porcina

A continuación, se presenta un caso práctico sobre el cálculo del impacto económico de un brote de disentería en la fase de cebo en una granja de 1.300 cerdas reproductoras y una producción anual de 33.000 cerdos de cebo.

Cálculo del impacto económico

Para estimar de manera precisa la repercusión económica de este brote, se siguieron los siguientes pasos:

1. Identificar los factores alterados

Se identificaron variables críticas afectadas por el brote (Tabla 1), como:

Costes derivados de la administración de fármacos.
Mortalidad en el cebo (%).
Conversión alimentaria en el cebo.
Producción en cebo mensual (crecimiento).

2. Fijar una Referencia

Se establecieron valores de referencia basados en los resultados anteriores al brote (Tabla 1). Estos valores proporcionaron un punto de comparación para medir las desviaciones observadas durante la crisis sanitaria.

3. Determinar la duración del proceso

En este caso, al tratarse de un problema crónico, se utilizó un periodo de referencia de 1 año.

4. Comparar el resultado del período afectado con la Referencia

Se analizaron los datos del periodo afectado y se compararon con las referencias establecidas para cuantificar las desviaciones (Tabla 1).

5. Cuantificar económicamente la magnitud de la alteración

Las desviaciones identificadas se tradujeron en valores económicos (Tabla 3).

En este brote, el impacto total se estimó en 222 miles de euros anuales, destacando pérdidas significativas por costes de conversión alimentaria y bajas adicionales.

Las pérdidas económicas también se tradujeron en un impacto individualizado por cerdo afectado, calculado en 6,7 €/cerdo.

Para estos cálculos se tuvo en cuenta (Tablas 2 y 3):

Posibles soluciones: ¿Erradicar o controlar?

A partir del análisis económico realizado, se definieron dos estrategias principales para abordar el brote de disentería: la erradicación y el control.

A. Opción A: Erradicación

La estrategia de erradicación implica un enfoque intensivo que incluye medidas como:

Aunque esta opción requiere una inversión inicial considerable de 163,5 miles €, garantiza una eficacia del 100 %, posicionándose como una solución óptima desde el punto de vista técnico-económico.

Su retorno de inversión (ROI) se calcula en 3,1, pero su alto coste inicial y el nivel de intervención necesario la convierten en una alternativa de mayor riesgo.

B. Opción B: Control

La estrategia de control propone una intervención más conservadora basada en:

La administración de medicación en madres, transición y cebo.

Esta opción requiere una inversión de 69,7 miles de euros y ofrece una eficacia del 80 %.

Con un ROI de 1,55, el control se clasifica como una solución segura, al minimizar el riesgo y demandar un menor desembolso económico. Sin embargo, su impacto económico es más moderado en comparación con la erradicación.

Si nos remitimos de nuevo a Figura 1 que relaciona ROI y porcentaje de riesgo, la erradicación se consideraría una solución óptima, ya que combina un alto retorno con un riesgo moderado. En cambio, el control se consideraría una solución seguras, priorizando la estabilidad financiera con un ROI más bajo.

Este caso práctico evidencia la importancia de seguir un enfoque estructurado para medir el impacto económico de las enfermedades y evaluar las estrategias más adecuadas.

La elección entre erradicación y control dependerá de las prioridades de cada granja, sus recursos disponibles y la tolerancia al riesgo, siempre con el objetivo de optimizar la relación coste-beneficio.

Consideraciones finales

La medición precisa es fundamental cuando uno se enfrenta un problema sanitario, ya que constituye la base para abordar de manera efectiva cualquier desafío.

Medir permite unificar la visión de la empresa, asegurando que todos los involucrados compartan un enfoque común. Además, facilita la identificación de las soluciones más adecuadas, respaldadas por datos objetivos que permiten tomar decisiones claras, fundamentadas y consensuadas.

Establecer un sistema de medición también es esencial para monitorear la evolución de las estrategias implementadas, permitiendo ajustar las acciones según los resultados obtenidos y garantizar un impacto sostenible a largo plazo.

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