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Incineración in situ – Potencia la bioseguridad y protege tu granja de la PPA

Desde los organismos oficiales se han puesto en marcha medidas destinadas a evitar la propagación del virus de la Peste Porcina Africana (VPPA), pero teniendo en cuenta las consecuencias catastróficas que tendría la declaración de un brote de PPA en nuestro territorio, todas las medidas son pocas y es responsabilidad de todos y cada uno de los integrantes de la cadena de producción, garantizar que se toman todas las precauciones necesarias para proteger al sector.

Ante esta situación, ¿tu granja está realmente protegida?

 

En la actualidad, la Bioseguridad es la única medida de la que disponemos que sea realmente eficaz frente al VPPA, y la incineración in situ de los cadáveres de la granja se vislumbra como una de las herramientas más eficaces y recomendables para evitar la diseminación de patógenos entre y dentro de las explotaciones porcinas.

Incineración in situ El arma definitiva frente a la PPA

La aplicación de unas correctas medidas de bioseguridad es la única forma que tenemos proteger a nuestros animales de los patógenos, destacando entre ellas:

Limitar las visitas a la granja con el fin de evitar la introducción o propagación de los agentes infecciosos en la granja.

 Mantener una limpieza y desinfección escrupulosa de las instalaciones y del perímetro de la granja.

 Comprobar que el vallado perimetral y demás elementos de protección de la granja se encuentren en perfectas condiciones, reparando cualquier defecto que hubiera.

 Garantizar que los animales se encuentren apartados de los purines recientes.

 Mantener un registro actualizado.

 Realizar una gestión in situ de los cadáveres.

 

Entre las medidas propuestas, la incineración in situ está ganando cada vez mayor popularidad, lo cual no es de extrañar, ya que la entrada de cualquier vehículo ajeno a la explotación siempre constituye un riesgo de infección, y más aún en el caso de empresas de retirada de cadáveres o de recogida de residuos que pueden convertirse en vectores de diseminación de patógenos entre granjas.

Es por ello por lo que la incineración de las bajas en la propia granja es la solución definitiva para minimizar este riesgo.

 

La incineración in situ es una práctica perfectamente regulada y autorizada en todas las Comunidades Autónomas.

 

¿Conoces cuáles son las ventajas de la incineración in situ?

Anula los transportes de cadáveres, convirtiéndose en el sistema de eliminación más bioseguro.

Bioseguridad 100% vertical: Eliminación del 100% de los vectores de contaminación que pudieran desarrollarse en la explotación debido a la entrada del camión de recogida de cadáveres.

Independencia a la hora de la gestión y eliminación de nuestros residuos, evitando su almacenamiento y los riesgos que esto conlleva.

Reducción de costes por la eliminación de la necesidad de contratar el seguro de retirada de cadáveres.

Impacto ambiental mínimo: producen 0% emisiones de humos “visibles” y 0% emisiones de olores.

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