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Manejo y bienestar del lechón lactante

Escrito por: Antonio Palomo Yagüe - Director Técnico Porcino ADM SETNA
Este artículo se centra en las principales estrategias de manejo que llevamos a cabo en la práctica diaria de nuestras granjas de porcino para aumentar la supervivencia de las camadas numerosas.

¿Qué opciones tenemos para que la supervivencia de todos estos lechones sea superior al 90% en el momento del destete?

Durante los últimos 20 años, el tamaño de las camadas ha ido aumentando en una media de 0,2 lechones/cerda/año, al tiempo que se ha reducido el peso de los lechones al nacimiento con una mayor dispersión de pesos, comprometiendo su viabilidad y peso al destete.

Lógicamente, trabajar para tener lechones de mejor peso al nacimiento es una práctica muy rentable para aumentar su supervivencia. Este objetivo se puede lograr a través de la nutrición de las cerdas en varios momentos:

Lactación previa: es importante garantizar una buena nutrición de la cerda durante la lactación anterior para que llegue al siguiente ciclo con una buena condición corporal y que pueda producir ovocitos de calidad.

Primer mes de gestación: la nutrición es esencial para lograr una buena vascularización y angiogénesis placentaria.

Último mes de gestación: es fundamental evitar la obesidad, ya que se relaciona con fenómenos de estrés oxidativo y alteración mitocondrial de los ovocitos.

PUNTOS CRÍTICOS DE LA LACTACIÓN

Tener más lechones al destete dependerá de nuestra capacidad para:

Reducir la tasa de lechones nacidos muertos.
Maximizar la viabilidad de los lechones nacidos vivos.

El peso al nacimiento está estrechamente relacionado con el peso a los 7-10 días de vida y al destete. Por ello, es esencial garantizar la toma de calostro dentro de las primeras horas de vida de los lechones, especialmente durante los 120 primeros minutos de vida, ya que la ingesta de calostro se relación directamente con su supervivencia (Gráfica 1).

  Claves para reducir del número de lechones nacidos muertos  

  1. Prevenir la depleción energética de la cerda durante las horas previas al parto, evitando [registrados]el ayuno de pienso/agua y permitiendo que ingiera pequeñas cantidades de pienso numerosas veces durante las horas previas al parto.

¡Recordemos que los partos prolongados y las camadas de mayor tamaño se relacionan con una mayor número de lechones nacidos muertos!

Al mismo tiempo, es importante evitar el estreñimiento.

  2.  Seleccionar cerdas que tengan una tasa baja o nula de nacidos muertos en sus dos primeros partos. Son pocas las cerdas que tienen nacidos muertos en condiciones fisiológicas.

  3. Evitar temperaturas elevadas en la sala de partos (>25ºC).

  4. Evitar la manipulación durante el parto, salvo que sea distócico, obviando el uso de hormonas por sistema, y solamente en casos necesarios.

  5. Llevar a las cerdas a la sala de partos con suficiente antelación: mínimo 5 días antes, siendo deseable 7 días antes.

  6. Atención del parto por personas especializadas y sensibles. La mayoría de las cerdas tienen partos naturales sin ninguna complicación, pero un grupo de cerdas puede acumular la mayoría de nacidos muertos y aplastados.

  Claves para maximizar la viabilidad, supervivencia, vitalidad y peso al destete  

  1. Prestar atención especial a los días de gestación en cerdas de diferente ciclo y a los signos de comienzo del parto para atenderlo adecuadamente.

  2. Limpieza y, sobre todo, secado del lechón nacido para evitar pérdida de calor.

  3. Disponer de material para facilitar el secado, como papel en la parte trasera y lateral de la cerda, o bien productos secantes y desinfectantes.

  4.  Proveer a los lechones con foco-placa de calor (nicho ambiental) a rangos de temperatura termoneutra (30-35ºC) – microclima específico.

Es esencial saber que las placas calefactoras funcionan correctamente (la termometría es de gran utilidad práctica), ya que la hipotermia conduce a la hipoglucemia y a la muerte en pocos minutos.

Por otro lado, el exceso de calor también es muy negativo, ya que los lechones se tumbarán fuera de las placas, cercanos a la madre, con un elevado riesgo de aplastamiento.

  5.  Asegurarnos de que todos los lechones toman calostro en cantidad suficiente en base al tiempo de amamantamiento, al comportamiento de las cerdas y a la calidad-preparación del tejido mamario.

¡Cada lechón debe tomar el calostro de las primeras horas de su madre antes de hacer ningún movimiento de camadas!

  6.  Adecuada desinfección del ombligo.

 7. Poner los lechones en la placa de calor o debajo de la lámpara inmediatamente antes y después de la toma de calostro.

 8. Prestar especial atención a las camadas durante los primeros 3-4 días de lactación, ya que es cuando se producen al menos 2/3 de las bajas por bajo peso, inanición y aplastamientos.

 9. Prestar atención especial a los lechones de bajo peso. Los lechones de menos de 800-600 g, según genética y granja, tienen muy baja supervivencia (mortalidades medias de 60-80%, respectivamente).

 10. Tener un plan bien definido de adopciones y cesiones. Es deseable 10 mover los lechones mejores y dejar los más pequeños con su madre. Esta es una de las pautas de manejo más eficientes para salvar lechones.

Prestar atención al número máximo de lechones adoptados por cada cerda, sin cargar excesivamente a las primerizas y eligiendo a las cerdas de adopción entre las mejores de la granja.

Debemos evitar reagrupar lechones y el “síndrome de las camadas demasiado uniformes”, que son indicativo de que no hacemos una valoración por individuo sino por conjunto.

También es conveniente evitar el movimiento de lechones de forma continuada durante la lactación.

 11. Tener un plan de cerdas nodrizas específico para nuestra granja que variará dependiendo del número semanal que necesitemos.

 12. Siempre que dispongamos de mano de obra especializada y margen de tiempo, es recomendable suministrar a los lechones de menor peso suplementos nutricionales como calostro de la propia cerda, productos energéticos, rehidratantes, electrolitos o extractos nutricionales específicos.

 13. Evitar dejar una mama sin mamar más de 24 horas, ya que corremos el riesgo de que cese la producción de leche.

 14.  Evitar estresar a las cerdas mientras están dando de mamar (20 veces al día – 2 minutos/toma) para facilitar que se produzca el vaciado de las mamas (el vaciado parcial penaliza la involución mamaria), además de tener en cuenta que la leche que sale al final es la más energética al tener más contenido en grasa. En este sentido, se debe evitar el ruido y la presencia de roedores.

 15.  Prestar atención a la salud de la cerda en las 24-48 horas posteriores al parto ya que afectan gravemente a la producción de calostro. Vigilar especialmente la falta de apetito, fiebre, posturas anormales y falta de capacidad maternal, así como el desarrollo mamario. En estos casos se requiere rápida detección y tratamiento inminente.

 16.  Trabajar en la curva de alimentación de la cerda desde el momento del parto, evitando el racionamiento excesivo los primeros 3 días. Debe tener el mayor consumo de pienso-nutrientes cuanto antes, ya que está directamente relacionado con la producción lechera y la calidad de los lechones al siguiente parto.

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