| La hipótesis de que las micotoxinas del pienso contribuyan a la necrosis de orejas en lechones es razonable desde el punto de vista biológico, pero la evidencia causal directa es limitada.
La literatura específica sobre la necrosis de orejas en lechones (Porcine Ear Necrosis, PEN) apoya con más fuerza una etiología multifactorial2-6,14, con participación de:
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La primera señal que situó a las micotoxinas dentro de la discusión fue el estudio preliminar de Weissenbacher- Lang et al.1.
Entre las micotoxinas, los alcaloides del ergot , son la excepción con mayor plausibilidad directa para lesiones acrales, porque su mecanismo clásico es la vasoconstricción periférica.
Para deoxinivalenol (DON), fumonisinas, aflatoxinas, ocratoxina A (OTA), toxinas T-2/HT-2 y zearalenona (ZEN), el vínculo con PEN es más indirecto9-11,13:
| Estos mecanismos pueden convertir a las micotoxinas en cofactores, pero no demuestran que sean la causa primaria de la PEN clásica. |
El documento sobre el síndrome asociado a la verotoxina Vt2e (Verotoxin Associated Syndrome, VAS)17 y el control nutricional aportan una hipótesis complementaria: algunas lesiones auriculares pueden tener una vía vascular-intestinal no micotóxica, mediada por:
Esta hipótesis no sustituye al diagnóstico de micotoxinas, pero evita atribuir de forma automática cualquier lesión acral a contaminación del alimento.
EL PROBLEMA: UNA LESIÓN CON DEMASIADAS EXPLICACIONES POSIBLES
La necrosis de orejas en lechones en el postdestete se observa como costras secas o lesiones ulcerativas en el borde del pabellón auricular, que pueden progresar a lesiones húmedas, sangrantes y pérdida parcial de tejido.
En campo se ha asociado con2-6,14:
Conviene distinguir tres cuadros que se solapan clínicamente:
El estudio de Weissenbacher-Lang et al.1 investigó agentes infecciosos y micotoxinas en lechones con síndrome de necrosis auricular.
Los trabajos posteriores de Malik y colaboradores han desplazado el centro de gravedad hacia una etiología multifactorial con fuerte componente conductual y local.
En estudios de prevalencia y caracterización de lesiones, las micotoxinas medidas en pienso y plasma fueron bajas o muy bajas y no se asociaron claramente con presencia o gravedad de PEN3,4.
En 2024, Malik et al. mostraron que las manipulaciones orales de la oreja precedían al desarrollo de PEN una o dos semanas más tarde5. En la misma línea, Boulbria et al. en 2024, relacionaron la prevalencia y gravedad de PEN con conductas sociales, manipulación oral y marcadores de inflamación o estrés oxidativo6.
| La reproducción parcial de lesiones de oreja mediante inoculación bacteriana, especialmente con enfoques centrados en Fusobacterium necrophorum, apoya la participación infecciosa local y la necesidad de una puerta de entrada o de un tejido previamente predispuesto15,16.
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¿QUÉ MICOTOXINAS SON MÁS VEROSÍMILES?
La respuesta depende de si se pregunta por causalidad directa o por contribución indirecta.
El DON y las fumonisinas tienen una conexión fisiopatológica plausible con la barrera intestinal.
LOS ALCALOIDES DEL ERGOT: EL ARGUMENTO TÓXICO-VASCULAR MÁS FUERTE
Los alcaloides de Claviceps y Epichloë actúan sobre receptores vasculares y endocrinos, con vasoconstricción como mecanismo central.
¿CÓMO ENCAJA LA VEROTOXINA VT2E EN LA PRESENTACIÓN DE PEN?
Los estudios sobre la relación entre PEN y VAS y el control nutricional aportan una idea complementaria:
Según esos estudios, la verotoxina 2e de E. coli puede producir17:
El estudio de Jordà y colaboradores (2025)18 menciona una reducción de lesiones de necrosis auricular en grupos vacunados frente a Vt2e y propone que la vacunación mantendría la integridad vascular e intestinal18.
INTERPRETACIÓN DIAGNÓSTICA EN GRANJA
Ante un brote, la pregunta no debería ser “¿son micotoxinas o no?”, sino “¿qué combinación de factores ha hecho posible la lesión?”.
IMPLICACIONES PRÁCTICAS PARA LA PREVENCIÓN
| Si el análisis confirma alcaloides del ergot en niveles relevantes, la intervención debe centrarse en:
En esos casos, los secuestrantes generales de micotoxinas no deben considerarse una garantía suficiente, porque los alcaloides del ergot no se comportan igual que aflatoxinas y su control depende sobre todo de prevenir la entrada del contaminante7,8. |
| Si predominan DON, fumonisinas u otras micotoxinas en niveles subclínicos, la estrategia es debe basarse en:
Aquí pueden tener sentido adsorbentes o biotransformadores específicos, pero siempre acompañados de revisión de materias primas, granulometría, tratamiento térmico, consumo postdestete y estado sanitario9,10. |
| Cuando la evidencia apunta a que las causas puedan ser de la modificación del comportamiento y de la microbiota, las medidas más importantes son5,6:
Si además hay indicios de Vt2e/VAS, deben evaluarse17,18:
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SÍNTESIS DE LA EVIDENCIA
La Tabla 1 resume el peso relativo de las principales líneas de evidencia sobre la relación entre las micotoxinas y las lesiones auriculares en lechones. La clave es no mezclar plausibilidad biológica con demostración causal.
La Tabla 2 distingue las micotoxinas por plausibilidad clínica en la necrosis auricular.
PROTOCOLO MÍNIMO RECOMENDADO EN UN BROTE DE PEN
CONCLUSIONES
La presencia de micotoxinas en el alimento puede relacionarse con necrosis de orejas en lechones como factor de riesgo o cofactor, pero la evidencia disponible no permite considerarlas causa primaria general de PEN1-6.
El DON y las fumonisinas son importantes porque pueden alterar intestino e inmunidad, pero su papel más probable es facilitar la progresión de lesiones inducidas por conducta, bacterias u otros factores, no iniciar por sí solas una necrosis auricular típica9,10.
Los estudios sobre VAS/Vt2e refuerzan que la necrosis auricular puede tener una vía vascular-intestinal no micotóxica.
BIBLIOGRAFÍA
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2. Malik, M., Chiers, K., Boyen, F., Croubels, S., & Maes, D. (2021). Porcine ear necrosis. The Veterinary Journal, 271, 105655. https://doi.org/10.1016/j.tvjl.2021.105655
3. Malik, M., Schoos, A., Chantziaras, I., Donkers, D., Croubels, S., Doupovec, B., Vermeulen, K., & Maes, D. (2021). Porcine ear necrosis in weaned piglets: prevalence and impact on daily weight gain. Porcine Health Management, 7, 61. https://doi.org/10.1186/s40813-021-00240-z
4. Malik, M., Chiers, K., Theuns, S., Vereecke, N., Chantziaras, I., Croubels, S., & Maes, D. (2023). Porcine ear necrosis: characterization of lesions and associated pathogens. Veterinary Research, 54, 85. https://doi.org/10.1186/s13567-023-01218-1
5. Malik, M., Chiers, K., Chantziaras, I., & Maes, D. (2024). Porcine ear necrosis in nursery piglets is preceded by oral manipulations of the ear. Porcine Health Management, 10, 51. https://doi.org/10.1186/s40813-024-00388-4
6. Boulbria, G., Nicolazo, T., Teixeira-Costa, C., Clouard, C., Lebret, A., Normand, V., Chevance, C., Jeusselin, J., & Merlot, E. (2024). Porcine ear necrosis is associated with social behaviours in weaned piglets. BMC Veterinary Research, 20, 118. https://doi.org/10.1186/s12917-024-03974-4
7. EFSA Panel on Contaminants in the Food Chain (CONTAM), Schrenk, D., Bignami, M., Bodin, L., Chipman, J. K., del Mazo, J., Grasl-Kraupp, B., Hogstrand, C., Leblanc, J. C., Nebbia, C. S., Nielsen, E., Ntzani, E., Petersen, A., Sand, S., Schwerdtle, T., Vleminckx, C., Wallace, H., Gropp, J., Mulder, P., Oswald, I. P., Woutersen, R., Gómez Ruiz, J. A., Rovesti, E., & Hoogenboom, L. R. (2024). Risks for animal health related to the presence of ergot alkaloids in feed. EFSA Journal, 22, e8496. https://doi.org/10.2903/j.efsa.2024.8496
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9. Pierron, A., Alassane-Kpembi, I., & Oswald, I. P. (2016). Impact of two mycotoxins deoxynivalenol and fumonisin on pig intestinal health. Porcine Health Management, 2, 21. https://doi.org/10.1186/s40813-016-0041-2
10. Pierron, A., Alassane-Kpembi, I., & Oswald, I. P. (2016). Impact of mycotoxin on immune response and consequences for pig health. Animal Nutrition, 2(2), 63-68. https://doi.org/10.1016/j.aninu.2016.03.001
11. Benthem de Grave, X., Saltzmann, J., Laurain, J., Rodriguez, M. A., Molist, F., Dänicke, S., & Santos, R. R. (2021). Transmission of zearalenone, deoxynivalenol, and their derivatives from sows to piglets during lactation. Toxins, 13(1), 37. https://doi.org/10.3390/toxins13010037
12. Reiner, G., et al. (2020). Swine inflammation and necrosis syndrome is influenced by husbandry and quality of sow in suckling piglets, weaners and fattening pigs. Porcine Health Management, 6, 32. https://doi.org/10.1186/s40813-020-00170-2
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