La Necrosis Auricular Porcina es un síndrome caracterizado por la aparición de lesiones ulcerativas en el pabellón auricular que evolucionan a necrosis, pudiendo agravarse hasta el punto de producirse la pérdida parcial de la oreja.
La lesión comienza como una dermatitis vesicular superficial que puede convertirse en una lesión hemorrágica y progresar a úlceras necróticas profundas con isquemia.
Se presenta principalmente en la punta o laterales del pabellón auricular y, en la mayoría de los casos, es bilateral.
Se detecta principalmente en sistemas de producción intensivos en la fase de transición de los lechones e inicio de cebo.
Varios estudios indican que la prevalencia de estas lesiones va en aumento tras el destete, sobre todo de la semana 4 en adelante, llegando en algunos casos hasta un 80% de morbilidad1.
Todavía no se ha encontrado una etiología clara que provoque la totalidad de los casos observados, por lo que se considera un problema multifactorial. Sin embargo, se ha detectado un incremento en el número de granjas afectadas, independientemente de su estatus sanitario.
NECROSIS AURICULAR PORCINA – UN PROBLEMA DE BIENESTAR ANIMAL
La Necrosis Auricular Porcina es un problema afecta principalmente al bienestar de los animales, pero también a los parámetros productivos. Sin embargo, no está definido hasta qué nivel se ve afectado el rendimiento productivo, pues hay muchos trabajos que no han podido relacionar este fenómeno con peores tasas de crecimiento1,2.
Lo que sí está claro es que puede provocar la propagación sistémica de bacterias piógenas secundarias que pueden resultar en casos de artritis, abscesos y decomisos en el matadero.
La fisiopatología tampoco está clara, aunque son tres las principales hipótesis que se barajan hasta la fecha3:
Obstrucción de pequeños vasos sanguíneos debido a aglutininas. Daño de la epidermis causado por toxinas exfoliativas de distintos patógenos. Mordeduras de las orejas y lesiones en la piel.
Aun así, hay varios factores que podrían estar implicados en la aparición de este tipo de necrosis en las orejas.
Agentes infecciosos
Muchos son los trabajos que han investigado la presencia de diferentes bacterias en las lesiones auriculares como Treponema spp4, Staphylococcus spp5 y Streptococcus spp6, sin llegar a obtener unos resultados concluyentes que definan a estos patógenos como agentes primarios causales de las lesiones.
Circovirus Porcino tipo 2 (PCV-2) también ha sido señalado como una posible causa, demostrándose en algún caso que la vacunación de las madres reduce la prevalencia de la necrosis de las orejas en la progenie7.
Micotoxinas
Las micotoxinas, metabolitos secundarios tóxicos producidos de forma natural por algunos hongos, también se han estudiado como causa de la necrosis auricular.
Un ejemplo es el deoxinivalenol (DON), que altera la barrera intestinal, permitiendo el paso de endotoxinas con efecto proinflamatorio y reduciendo así el flujo sanguíneo en los extremos de las orejas. Por otro lado, los alcaloides del cornezuelo del centeno (alcaloides ergóticos), mediante mecanismos de inhibición de los receptores de la noradrenalina y la dopamina, producen también una reducción del flujo sanguíneo.
Factores nutricionales
Los desequilibrios y deficiencias de nutrientes son origen de estrés y desencadenan patrones de nerviosismo en los animales.
Es importante [registrados]mantener unos niveles adecuados de fibra dietética, proteína y relación calcio:fósforo, además de una inclusión de vitaminas y mineralesadecuada a cada fase del desarrollo del lechón.
Existen compuestos, como los antioxidantes y las vitaminas E y la B3, que contribuyen directamente a evitar la vasoconstricción, reduciendo la producción de endotoxinas y probabilidad de lesiones necróticas en las puntas de las orejas.
También se pueden emplear otros componentes como el magnesio, con un efecto antiestrés y de reducción de la concentración de cortisol en sangre, que disminuye la incidencia de canibalismo.
Factores de manejo
Algunas circunstancias como las altas densidades, el destete precoz, un reducido espacio de comedero o la ausencia de enriquecimiento ambiental pueden causar a los animales a un mayor nivel de estrés y una consecuente aparición de canibalismo.
Los traumatismostambién han sido descritos como posibles causas, por ejemplo, los producidos en situaciones de infestación de la instalación por moscas, que provocan irritabilidad y muchos microtraumatismos en las orejas al sacudirse.
Factores ambientales
Cualquier condición ambiental que haga que los animales no estén cómodos y eleven su nivel de estrés es también una posible causa para la aparición de síndrome. Aquí podemos incluir corrientes de aire, temperaturas inadecuadas o concentraciones altas de gases indeseados.
IMPORTANCIA DEL CONTROL DE LAS CONDICIONES AMBIENTALES – UN CASO PRÁCTICO
A continuación, se presenta un caso de Necrosis Auricular Porcina en el que se descartaron las causas anteriormente descritas y se realizaron diferentes actuaciones a nivel del control ambiental, atendiendo a los factores estresantes derivados de unas inadecuadas condiciones del clima en la instalación.
Todo ello con la ayuda de equipos de control ambiental para monitorizar y corregir los parámetros en base a un sistema de alarmas ante desajustes o valores anormales.
Para ello, se evaluaron y modificaron diversos parámetros:
Humedad
La humedad relativa es indicadora de la calidad del aire.
Un ambiente seco afecta negativamente a la mucosa nasal y reduce su capacidad de defensa.
Un exceso de humedad puede provocar en los animales un estrés y mayor facilidad de proliferación y transmisión de patógenos, como estreptococos y estafilococos, pudiendo ser agentes secundarios causales de la necrosis de las puntas de las orejas.
En este caso, el valor estaba por encima de lo deseado y uno de los factores que aumentaba esta humedad relativa dentro de la nave era el empleo de un sistema de refrigeración por evaporación (Cooling) en la temporada de verano. La activación de este sistema dependía de la temperatura del pasillo de climatización.
Al aumentar la temperatura de activación de los Coolings para reducir el tiempo de funcionamiento, se consiguió reducir la humedad en las horas centrales del día, pasando del 70% al 60%, mejorando las condiciones de los animales en este sentido.
Temperatura y gases (CO₂) Una mala calidad de aire o unas temperaturas inadecuadas para la fase productiva del lechón pueden desencadenar el estrés en los animales, predisponiéndoles a la aparición de la necrosis en las puntas de las orejas. En este sentimos se decidió:
Eliminar o modificar las influencias en regulación de CO₂ y humedad
Estas influencias permiten que el sistema aumente los m³ de aire extraído a fin de reducir los niveles de CO₂ y humedad que pueden ser perjudiciales para los animales. Si estas influencias modifican el porcentaje de ventilación continuamente, pueden provocar irritabilidad en los animales.
Aumentar la temperatura de confort
Se refiere a los grados de diferencia sobre la temperatura deseada a la que empiezan a modificarse los parámetros de ventilación. Aumentando esta temperatura, se evita que el sistema esté modificando las ventilaciones continuamente.
Corrientes de aire
Se realizaron pruebas de humo para valorar posibles corrientes de aire que pudieran incomodar a los animales y provocarles estrés. En las estas pruebas de se detectaron:
Generación de remolinos sobre los animales con retroceso del aire, lo que impedía que avanzara hacia el ventilador de extracción.
Aire que caía sobre los animales, en ocasiones con una temperatura baja, procedente del sistema de refrigeración.
Velocidades de aire excesivas en algunas fases de la ventilación.
Para eliminar las corrientes de aire y lograr un flujo laminar y suave del aire se realizaron las siguientes actuaciones:
Modificación de la posición de los deflectores de las entradas de aire, elevándolas para orientar la salida de aire hacia arriba y evitando obstáculos.
Modificación de la curva de presión, ajustando la apertura de las ventanas y la extracción de aire del ventilador en cada punto de la curva a fin de que el aire fluyera con la velocidad adecuada para asegurar un flujo continuo, sin caídas sobre los animales ni remolinos de aire.
Ajuste del cierre de ventanas para dar hermeticidad a la nave y que el aire solo entrase por las entradas diseñadas para tal fin.
Variaciones bruscas en la ventilación
Muchas variaciones en el porcentaje de ventilación en un breve periodo de tiempo también pueden ser un elemento estresante para los cerdos.
Por ello, se procedió a modificar la temporización de los ventiladores extractores, una opción aplicable en las fases en las que se requiere un menor volumen de aire extraído y una menor renovación de aire, como por ejemplo al destete.
Regulando este parámetro correctamente se pueden reducir las fluctuaciones excesivas, tanto en ventilación como en parámetros de calidad de ambiente (temperatura, CO₂ y humedad).
Como resultado de todo ello, disminuyeron las fluctuaciones en la ventilación y la temperatura, aunque se aumentaron ligeramente las concentraciones de CO₂.
Evaluación de resultados
Para evaluar los resultados de las modificaciones en el ambiente, se tuvo en cuenta:
El número de cuadras afectadas en las que había al menos un lechón con la lesión de necrosis en las orejas.
El número de lechones con lesión por cuadra.
El día postdestete en el que aparecían las primeras lesiones.
El grado de lesión (1-4) definido según estudios anteriores¹.
Gracias a estas modificaciones se consiguió retrasar la aparición de las primeras lesiones, se redujo el porcentaje de cuadras afectadas, el número de lechones con lesión y la gravedad de la lesión.
La necrosis auricular sigue considerándose un problema multifactorial y de creciente interés. La etiología diversa de esta patología la hace especialmente desafiante, ya que implica controlar múltiples variables como la sanidad, la higiene, la nutrición, el manejo y el ambiente en la explotación.
Agradecimientos A los técnicos de Big Duchtman, a Joan Escobet Riu (Confort Porcino) y a Kevin A. Bravo (Responsable Transición) por su colaboración, enseñanzas y ayuda durante todo el proceso.
BIBLIOGRAFÍA
1. Malik M, Schoos A, Chantziaras I, Donkers D, Croubels S, Doupovec B, et al. Porcine ear necrosis in weaned piglets: prevalence and impact on daily weight gain. Porcine Health Manag. 2021;7.
2. Busch ME, Dedeurwaerdere A, Wachmann H. The development and the consequences of ear necrosis in one herd [Internet]. 2015. Available from: https://www.researchgate.net/publication/266489535
3. Malik M, Chiers K, Theuns S, Vereecke N, Chantziaras I, Croubels S, et al. Porcine ear necrosis: characterization of lesions and associated pathogens. Vet Res. 2023;54.
4. Karlsson F, Klitgaard K, Jensen TK. Identification of Treponema pedis as the predominant Treponema species in porcine skin ulcers by fluorescence in situ hybridization and high throughput sequencing. Vet Microbiol. 2014;171:122–31.
5. Park J, Friendship RM, Poljak Z, DeLay J, Slavic D, Dewey CE. An investigation of ear necrosis in pigs. The Canadian veterinary journal. 2013;54:491–5.
6. Weissenbacher-Lang C, Voglmayr T, Waxenecker F, Hofstetter U, Weissenböck H, Hoelzle K, et al. Porcine ear necrosis syndrome: A preliminary investigation of putative infectious agents in piglets and mycotoxins in feed. Veterinary Journal. 2012;194:392–7.
7. Pejsak Z, Markowska-Daniel I, Pomorska-Mól M, Porowski M, Kołacz R. Ear necrosis reduction in pigs after vaccination against PCV2. Res Vet Sci. 2011;91:125–8.