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La nutrición aplicada como eje para optimizar el rendimiento productivo

La nutrición aplicada en la porcicultura se ha convertido en un eje estratégico para optimizar el rendimiento productivo y económico de las granjas.

Su impacto trasciende la formulación de dietas, abarcando el manejo de las curvas de alimentación, la calidad del calostro, la reducción de días no productivos y la presentación física del alimento. Nutrición aplicada

Una visión integral permite comprender cómo decisiones nutricionales puntuales influyen en la productividad de la cerda, la viabilidad del lechón y la eficiencia global del sistema.Una visión integral permite comprender cómo decisiones nutricionales puntuales influyen en la productividad de la cerda, la viabilidad del lechón y la eficiencia global del sistema.

Ciclo productivo de la cerda

El ciclo del cerdo pone de manifiesto que aproximadamente el 50% de la vida del lechón depende directamente de la madre.

Este dato sitúa a la cerda como el pilar central del sistema productivo: su estado fisiológico, consumo de nutrientes y capacidad de transferir inmunidad determinan la rentabilidad de la granja.

Invertir en la alimentación de la reproductora es, por tanto, invertir en la productividad futura.

Curvas de alimentación en gestación y lactancia

Las curvas de alimentación representan una herramienta clave para ajustar la oferta nutricional a los requerimientos reales.

Ensayos recientes evaluaron el bump feeding en el último tercio de gestación, mostrando mejoras en el peso al nacimiento y una reducción en el número de nacidos muertos.

En lactancia, se comprobó que el consumo de pienso durante la primera semana se correlaciona estrechamente con la ingesta total del periodo, condicionando tanto la producción de leche como la futura prolificidad.

Además, la comparación entre sistemas de alimentación manuales y electrónicos reveló diferencias significativas en número de lechones nacidos y kilos vendidos al año, confirmando que la tecnología en alimentación contribuye a mejorar la eficiencia biológica y económica.

Alimento ofrecido, consumido y utilizado

Un concepto fundamental es distinguir entre alimento ofrecido, alimento consumido y alimento realmente utilizado.

En maternidad, entre un 5% y un 20% del pienso puede desperdiciarse, distorsionando la evaluación de la eficiencia. Poner el foco en el alimento efectivamente ingerido permite formular dietas más precisas, interpretar de manera correcta los indicadores productivos y minimizar pérdidas económicas y ambientales.

Calidad y consumo de calostro

El calostro es determinante para la viabilidad de la camada. Valores superiores a 24° Brix se asocian con concentraciones óptimas de inmunoglobulinas, asegurando una adecuada transferencia de inmunidad pasiva.

Investigaciones de campo han demostrado que la suplementación materna con proteínas funcionales y antioxidantes mejora la calidad del calostro, aumentando su valor de Brix en más de un 10%.

Asimismo, existe una clara relación entre peso al nacimiento, volumen de calostro ingerido y ganancia diaria de los lechones, lo que subraya la necesidad de estrategias nutricionales que potencien tanto la producción como la calidad de este primer alimento.

Estrategias nutricionales en el intervalo destete–celo

El intervalo destete–celo constituye un momento crítico para la eficiencia reproductiva. 

El diseño de dietas específicas de flushing debe considerar el elevado catabolismo de las cerdas hiperprolíficas, el impacto sobre la condición corporal y la necesidad de nutrientes insulino-estimulantes que mejoran el eje hormonal.

La evidencia fisiológica indica que una mayor disponibilidad energética y hormonal favorece el desarrollo folicular y la ovulación.

Ensayos de campo han demostrado que el uso de azúcares simples reduce días no productivos, acelera la entrada en celo y aumenta la prolificidad, con mejoras de hasta 2,25 lechones adicionales en partos sucesivos.

En nulíparas, estas estrategias han permitido obtener más nacidos vivos y reducir en un 50% los lechones de baja viabilidad, con beneficios económicos que superan los 115.000 USD anuales en granjas de gran escala.

Presentación física del alimento
El tamaño y la uniformidad de partícula de las materias primas tienen un efecto directo sobre la conversión alimenticia y la mortalidad.

Investigaciones recientes demuestran que por cada 100 micras de incremento en el diámetro medio de partícula, la conversión alimenticia empeora en un 2,58%, lo que equivale a 12 kg menos de peso vivo por animal en engorde.

En condiciones comerciales, un alto porcentaje de partículas mayores a 1000 µm se asocia con peores indicadores de eficiencia y mayor mortalidad. Estos hallazgos reafirman la importancia de controlar la granulometría como parte esencial de la estrategia nutricional.

Consideraciones finales

La nutrición aplicada en la porcicultura debe entenderse como un sistema integral en el que la cerda ocupa un rol central.

Las estrategias de alimentación en gestación y lactancia, la calidad del calostro, el manejo del intervalo destete celo y la presentación física del alimento son factores interdependientes que determinan el éxito productivo.

Incorporar herramientas de precisión y enfoques innovadores en estas áreas no solo optimiza los resultados técnicos, sino que también asegura la sostenibilidad económica y ambiental de las granjas modernas.

 

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