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Parto prolongado, supervivencia comprometida: evidencias del impacto de la cinética del parto sobre la asfixia neonatal

Evidencias sobre cómo el parto prolongado afecta la vitalidad, el equilibrio ácido-base y la mortalidad neonatal en lechones.

La hiperprolificidad es una característica común a la mayoría de las líneas comerciales de cerdas reproductoras modernas, y puede definirse como el parto de una camada mayor que el número de pezones funcionales de una hembra (Oliviero, 2022). Parto prolongado

Se ha utilizado durante años como un criterio de selección genética y ha dado lugar a un aumento sustancial del tamaño de la camada, basándose en la justificación del incremento de la productividad y la rentabilidad de la industria.

No obstante, esta característica conlleva numerosas consecuencias para las hembras y su progenie.

Entre las consecuencias negativas relacionadas con la hiperprolificidad en las hembras porcinas se encuentran:
Aumento de la duración del parto
Menor peso individual al nacimiento
Menor ingestión de calostro
Mayor mortalidad

Esta última es una consecuencia especialmente relevante para la industria porcina, ya que los cerdos presentan la mayor tasa de mortalidad entre las especies domésticas (Quesnel et al., 2012).
Parte de estas muertes es consecuencia de la prolongación del proceso de parto, lo que da lugar a un mayor intervalo acumulativo y relativo de nacimiento.

El intervalo acumulativo de nacimiento es el tiempo transcurrido entre el inicio del parto y el nacimiento de un determinado lechón, mientras que el intervalo relativo de nacimiento corresponde al tiempo entre el nacimiento de dos lechones consecutivos.

Aunque se sabe que los últimos lechones están más expuestos a los daños causados por partos prolongados (Langendijk et al., 2019), intervalos relativos más largos contribuyen directamente al aumento de los intervalos cumulativos, lo que incrementa el riesgo de que los lechones nacidos al final del parto presenten una reducción de la vitalidad al nacimiento.

Además de movilizar una gran cantidad del glucógeno disponible en el organismo de la hembra (Carnevale et al., 2023), los partos prolongados la someten a un mayor número de contracciones uterinas, lo que compromete el cordón umbilical mediante compresiones, daños y/o la rotura de esta estructura (Langendijk et al., 2019).

Se producen entonces sucesivas interrupciones del flujo sanguíneo materno-fetal, lo que somete a los fetos a la supresión del aporte de oxígeno y da como resultado asfixia fetal.

Este proceso de asfixia fetal desencadena la activación del metabolismo anaerobio, responsable de la acumulación de lactato (C₃H₅O₃-) e íons de hidrogênio (H+).

Cuando el organismo es capaz de ejercer el tamponamiento, los iones H1 se asocian al bicarbonatom sérico (HCO₃-), formando ácido carbónico (H₂CO₃), cuya disociación da lugar a la generación de dióxido de carbono (CO₂) y agua (H₂O). Parto prolongado

En consecuencia, se incrementa el consumo de los sistemas tamponantes, especialmente del bicarbonato (HCO₃-), lo que contribuye al desequilibrio ácido-base fetal (Bateman, 2008). De este modo, el exceso de H+ provoca una disminución considerable del pH sanguíneo, configurando un estado de acidosis.

Este estado, por sí mismo, conlleva numerosos efectos deletéreos para la vida del lechón, como daños tisulares, alteraciones circulatorias e hipotermia (Alonso-Spilsbury et al., 2005).

En condiciones de equilibrio metabólico, el dióxido de carbono (CO₂) producido por el metabolismo celular se excreta de forma eficiente a través del cordón umbilical.

No obstante, cuando se producen compresiones recurrentes del cordón umbilical, como ocurre en los casos de partos prolongados, la reducción del aporte de oxígeno estimula de forma marcada el metabolismo anaerobio, dando lugar a la acumulación de CO₂ e iones hidrógeno (H1).

Algunos signos físicos de la hipoxia fetal son evidentes inmediatamente después del nacimiento, como las manchas de meconio y la coloración cianótica de las extremidades, desencadenadas respectivamente por los procesos de relajación del esfínter anal y redistribución del flujo sanguíneo hacia los órganos vitales, que tienen lugar durante la privación de oxígeno (Alonso-Spilsbury et al., 2005). Parto prolongado

La expulsión de meconio antes del nacimiento incrementa el riesgo de que sea aspirado por los lechones, lo que puede provocar atelectasia alveolar y una reducción de la capacidad de intercambio gaseoso en el periodo posparto. Como consecuencia, estos lechones, que ya han sufrido estrés fetal, presentan una menor vitalidad durante las primeras horas de vida debido a la hipoxia perinatal, además de mayores tasas de mortalidad.

De este modo, con el objetivo de dilucidar el impacto de los partos prolongados sobre los parámetros metabólicos de los lechones al nacimiento, así como identificar a aquellos lechones que nacieron con menor vitalidad y, en consecuencia, con mayor riesgo de mortalidad, se llevó a cabo un estudio por parte del equipo del Laboratorio de Investigación en Porcinos de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de São Paulo (LPS-FMVZ/USP), con el apoyo de la Fundación de Amparo a la Investigación del Estado de São Paulo (FAPESP).

El primer aspecto evaluado en este estudio fue el uso de una escala denominada APGAR, que es una de las formas de cuantificar la vitalidad neonatal (Alonso-Spilsbury et al., 2005). La ventaja de la escala APGAR es que no es invasiva y puede adaptarse para que los operarios identifiquen lechones con mayor riesgo de mortalidad ya desde el momento del nacimiento.

La escala APGAR fue desarrollada originalmente para humanos y posteriormente adaptada a diversas especies domésticas, incluidos los porcinos, teniendo en cuenta sus particularidades fisiológicas (Langendijk et al., 2019).

Tal como se ha discutido anteriormente, el proceso de asfixia fetal puede dar lugar a la liberación de meconio y a una reducción de la capacidad respiratoria. Por lo tanto, esta escala tiene como objetivo evaluar estos aspectos a través de cinco parámetros. Parto prolongado

1- Latencia respiratoria
2- Frecuencia cardiaca
3- Color de la piel del hocico
4- Presencia de manchas de meconio en la piel
5- Latencia para levantarse

Los lechones que tardan más en iniciar la respiración, presentan una baja frecuencia cardíaca, hocico pálido o cianótico, manchas de meconio y un mayor intervalo entre el nacimiento y el intento de incorporarse tienden a obtener puntuaciones APGAR más bajas, lo que refleja una menor vitalidad neonatal.

Con el fin de validar la escala APGAR como un indicador de los parámetros hemogasométricos de los lechones, el mismo grupo de investigación también realizó la recogida de sangre arterial umbilical de los lechones al nacimiento, encontrando asociaciones positivas entre el pH y el APGAR. Así, los lechones con peores índices de vitalidad y, en consecuencia, menor pH, presentaron mayores tasas de mortalidad. Parto prolongado

En el mismo estudio se observó que el intervalo acumulativo ejerció una mayor influencia sobre los parámetros relacionados con la vitalidad, la mortalidad y el equilibrio ácido-base que el intervalo relativo entre lechones nacidos.

La importancia del intervalo cumulativo en el aumento del riesgo de lechones nacidos muertos también ha sido demostrada por otros autores (Langendijk et al., 2018; Langendijk y Push, 2019), y los efectos deletéreos de la asfixia se han descrito incluso sobre el rendimiento de lechones con 10 semanas de edad (Langendijk et al., 2018).

También se sabe, tal como demostraron Friendship et al. (1990), que la mayoría de los lechones nacidos muertos pueden evitarse, ya que son víctimas del propio proceso de parto. Además, según Uddin et al. (2022), la duración del parto también interfiere negativamente en el consumo de calostro.

En la especie porcina, este momento es esencial, ya que representa el único periodo en el que el lechón recibe inmunidad pasiva de la madre, considerando que su placenta impide la transferencia de inmunoglobulinas maternas al feto (Almeida y Dias, 2022).

Por lo tanto, además de ser esencial reducir la duración del parto para maximizar la vitalidad neonatal y disminuir la natimortalidad, es igualmente importante identificar a los lechones que han sufrido un mayor grado de asfixia durante el parto, lo que permite realizar intervenciones tempranas.

Este enfoque posibilita ofrecer una mayor asistencia en el consumo de calostro durante las primeras horas de vida, reducir la mortalidad neonatal y, en consecuencia, optimizar la productividad y el bienestar animal.

 

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