La peste porcina africana (PPA) continúa siendo una de las mayores amenazas sanitarias para el porcino a nivel mundial. Su elevada letalidad, la ausencia de vacunas aprobadas y su compleja epidemiología han convertido al virus de la PPA (vPPA) en un desafío constante tanto para veterinarios como para el conjunto de la cadena de producción.
En este contexto, una revisión publicada en Frontiers in Cellular and Infection Microbiology profundiza en un aspecto clave de la interacción virus-hospedador: la autofagia.
El artículo analiza cómo el vPPA interfiere con la autofagia, un mecanismo celular esencial para degradar y reciclar componentes dañados, incluidos patógenos.
El vPPA regula la autofagia mediante distintas rutas moleculares. Entre ellas destaca la alteración de señales asociadas a mTOR, uno de los principales reguladores de esta vía, así como mecanismos vinculados al estrés del retículo endoplasmático.
Por ejemplo, se describe el papel de la proteína viral K205R en la activación de la cascada PERK-eIF2α, favoreciendo la formación de autofagosomas. También se menciona la proteína E199L, que induciría autofagia mediante la supresión de PYCR2.
Otro punto relevante es la capacidad del virus para bloquear etapas finales del proceso autofágico, redistribuyendo proteínas lisosomales como LAMP1/2 hacia las fábricas virales y dificultando la fusión entre autofagosomas y lisosomas, un paso crítico para que la degradación sea efectiva.
EP153R aparece como una de las proteínas implicadas en este fenómeno, aunque los autores advierten que existiría redundancia funcional con otras proteínas virales.
El vPPA también aprovecha la autofagia para evadir la inmunidad innata, especialmente mediante la degradación selectiva de moléculas clave del eje cGAS-STING-TBK1, esencial para la producción de interferón tipo I.
Finalmente, ciertos factores del hospedador pueden usar la autofagia como mecanismo defensivo, degradando proteínas virales como p72 o CP204L, lo que abre la puerta a futuras estrategias basadas en intervenciones dirigidas a esta vía celular.
| Comprender el “doble filo” de la autofagia en la PPA podría ayudar a identificar nuevas dianas terapéuticas y apoyar el desarrollo de estrategias antivirales más precisas. |

