La transición hacia sistemas ganaderos más sostenibles suele asociarse a mayores costes de producción y a posibles pérdidas de competitividad. Sin embargo, un nuevo estudio aporta evidencias que cuestionan esta percepción.
Según los resultados obtenidos en una amplia muestra de granjas europeas, aquellas que aplican modelos de innovación orientados a la sostenibilidad presentan, en muchos casos, un mejor desempeño económico que las explotaciones convencionales de referencia.
La investigación, desarrollada en el marco del proyecto europeo PATHWAYS, analizó la situación económica de 101 granjas pertenecientes a 13 grupos de innovación distribuidos en nueve países europeos. Entre ellas se incluyeron explotaciones de vacuno de leche, vacuno de carne, avicultura y porcino.
Tres modelos innovadores en porcino
En el caso del sector porcino, el estudio evaluó tres grupos de granjas con enfoques claramente diferenciados.
- En Francia se analizaron granjas convencionales integradas en una cadena de valor que combina el aprovechamiento de purines para la producción de biogás con prácticas como la eliminación de la castración, la reducción del uso de antibióticos, la trazabilidad individual de los animales y la certificación ambiental.
- En Dinamarca se estudiaron granjas ecológicas que utilizan proteínas vegetales obtenidas a partir de hierba y trébol como ingrediente alimentario, dentro de un sistema de colaboración con empresas de alimentación animal y refinerías de proteína verde.
- En los Países Bajos se incluyeron granjas con un innovador sistema de alojamiento basado en suelos sólidos con materiales manipulables para el comportamiento exploratorio de los cerdos, acceso a luz natural y producción de estiércol sólido en lugar de purín.
Resultados económicos favorables
Los autores compararon diversos indicadores económicos de estas explotaciones con los datos medios de la Farm Accountancy Data Network (FADN), la red europea de información contable agraria.
- Las granjas porcinas francesas mostraron mejores resultados que la media de referencia en todos los indicadores analizados, incluyendo rentabilidad, creación de valor, competitividad y margen económico.
- Las granjas danesas también presentaron un desempeño superior en prácticamente todos los parámetros, con la excepción del patrimonio neto.
- La situación fue diferente en las granjas neerlandesas, donde la mayoría de indicadores económicos fueron inferiores a los observados en las explotaciones de referencia, aunque mantuvieron un margen comercial superior.
El tamaño no parece ser el factor decisivo
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que el tamaño de la granja no explicaba las diferencias observadas en el rendimiento económico.
De hecho, los investigadores no encontraron diferencias estructurales significativas entre especies, tipos de innovación o dimensiones de las granjas.
Tampoco observaron una relación estadísticamente significativa entre los resultados económicos y factores como la certificación, la transformación de productos propios, la venta directa o el número de canales de comercialización.
Implicaciones para el sector porcino
Aunque el trabajo no permite establecer relaciones causales directas entre innovación y rentabilidad, sí aporta evidencias de que existen múltiples estrategias sostenibles capaces de mantener o incluso mejorar el rendimiento económico de las granjas.
Estos resultados refuerzan la idea de que iniciativas relacionadas con el bienestar animal, la valorización de purines, la reducción del uso de antibióticos o el rediseño de los sistemas de alojamiento pueden formar parte de modelos productivos económicamente viables.
| Existe una amplia variedad de innovaciones sostenibles con potencial para combinar mejoras ambientales y sociales con resultados económicos competitivos, lo que podría facilitar el desarrollo de futuras políticas destinadas a impulsar la sostenibilidad de la producción ganadera europea. |

