Adaptado de: Wallgren, T.; Lundeheim, N.; Wallenbeck, A.; Westin, R.; Gunnarsson, S. Rearing Pigs with Intact Tails Experiences and Practical Solutions in Sweden. Animals 2019, 9, 812
La caudofagia es un problema habitual asociado a la producción porcina moderna y es un indicador de unas deficientes condiciones ambientales en las que no se satisfacen las necesidades de los cerdos.
Típicamente, la prevención de la caudofagia se ha basado en el corte de la cola durante la primera semana de vida del lechón. Sin embargo, la Directiva Europea 2008/120/EC prohíbe el corte rutinario de colas al considerar que la caudofagia puede prevenirse si se mejora el ambiente y el manejo de los cerdos.
En Suecia, el corte de colas está prohibido y los cerdos se crían con las colas intactas. En este articulo se resume la experiencia de los productores suecos y las soluciones prácticas que podrían implementarse en otros países de la UE.
El reto – Colas intactas sin caudofagia
La caudofagia es un problema frecuente en la producción porcina intensiva, habiéndose demostrado que se trata de una conducta relacionada con unas condiciones ambientales deficientes en las que los cerdos redirigen su comportamiento exploratorio hacia la manipulación y la mordedura de la cola de sus congéneres.
Aunque tradicionalmente se ha recurrido al corte de la cola durante la primera semana de vida de los lechones, la realización de esta práctica de manera rutinaria ya no es aceptable y así se indica en la Directiva 2008/120/CE, ya que evita la mordedura de las colas pero no resuelve la causa subyacente.
El modelo sueco
Desde hace décadas se estudia cómo el ambiente y prácticas como el enriquecimiento ambiental pueden reducir la incidencia de la caudofagia. Sin embargo, solamente algunos países de la UE, como Suecia, realmente crían cerdos con colas intactas.
La prohibición del corte de colas se acompaña de otras diferencias con respecto a otros países de la UE en cuanto a las regulaciones que afectan al alojamiento de los cerdos en Suecia (Tabla 1).
El origen de la caudofagia
La caudofagia es un fenómeno multifactorial en el que influyen diversos[registrados] factores intrínsecos y extrínsecos.
Se ha comprobado que la caudofagia aumenta con la edad, pudiendo relacionarse este hecho con la disminución del espacio disponible y, en el caso de las cerdas nulíparas, con la entrada en celo (4-5 meses) y el rechazo de los machos.
Debido a la naturaleza esporádica de la caudofagia, es difícil relacionar el componente genético de esta conducta. Algunos estudios sugieren que existen diferencias raciales, mientras que otros no, pudiendo deberse esta discrepancia al tamaño de la muestra de estudio, diferentes razas empleadas en los estudios o diferencias a la hora de definir qué se considera caudofagia.
No obstante, en un estudio llevado a cabo con más de 3.000 verracos de las razas Swedish Landrace, Yorkshire y Hampshire reveló que:
Machos Yorkshire: son víctimas de caudofagia con mayor frecuencia
Machos Hampshire: son los que reciben menos mordeduras
En un estudio sobre heredabilidad de la conducta de caudofagia, se encontró una correlación genética desfavorable entre la caudofagia y el desarrollo de tejido magro y espesor de grasa dorsal.
Tomadas en conjunto, las evidencias científicas señalan que la caudofagia puede estar influenciada, hasta cierto punto, por factores genéticos que pueden verse afectados negativamente por la selección a favor de un mayor desarrollo de tejido magro.
La legislación de la UE establece la densidad de alojamiento en función de categorías de peso, mientras que la legislación sueca establece que la densidad de alojamiento para cerdos en crecimiento debe basarse en el peso actual de los cerdos según la fórmula:
Esto implica que los cerdos criados bajo los requisitos mínimos de la UE tienen menos espacio que los criados en Suecia y esta diferencia se hace más palpable alrededor de los 80-110 kg PV, coincidiendo con el periodo de mayor incidencia de caudofagia.
Según la fórmula sueca, los cerdos de 80 kg deben contar con un espacio de 0,78 m2/cerdo y los cerdos de 100 kg deben tener 0,94 m2/cerdo. Para poder cumplir con este requisito, los cerdos se alojan en corrales de 0,8-0,9 m2/cerdo desde el inicio del periodo de engorde.
Los cerdos del mismo lote son enviados a sacrificio en distintos momentos: a los 60-70 días, aproximadamente, uno o dos de los cerdos más grandes de cada corral son enviados a matadero. Este proceso se repite dos o tres veces hasta que los últimos cerdos son enviados a sacrificio.
Existe una gran variabilidad de sistemas de alojamiento en la UE, pero el tamaño de los lotes suele ser grande (24 cerdos/corral o más). En contraste, en Suecia los corrales para cerdos en crecimiento y cebo suelen albergar 10-13 animales.
El hecho de trabajar con grupos pequeños tiene varios beneficios que podrían ser clave para criar cerdos con las colas intactas:
En comparación con los suelos de slat total, los suelos de slat parcial satisfacen mejor las necesidades de los cerdos ya que ofrecen una superficie de descanso más confortable.
Asimismo, el tipo de suelo determina en gran medida la posibilidad de proporcionar materiales manipulables, como paja, que estimulen la conducta exploratoria de los cerdos.
Los suelos de slat están diseñados para permitir el paso a la orina y a las heces, lo que implica que no son adecuados para aportar material manipulable. En contraste, los corrales con un suelo de slat parcial o con suelo sólido sí que son compatibles con la provisión de material manipulable en la zona sólida.
Una mala calidad del aire se ha identificado como un factor de riesgo de caudofagia.
Se ha demostrado que un entorno con elevados niveles de gases nocivos es perjudicial para la salud animal y humana, contribuyendo a la aparición de enfermedades respiratorias que, a su vez, se han relacionado con la aparición de episodios de caudofagia.
En Suecia se han establecido los límites máximos para los diferentes gases en las instalaciones porcinas para garantizar una correcta calidad del aire y son diferentes a los permitidos en la mayoría de los Estados Miembros:
Dióxido de carbono < 3.000 ppm
Ácido sulfhídrico < 0,5 ppm
Partículas de polvo < 10 mg/m3
La legislación sueca estipula que las instalaciones porcinas (salvo las que estaban en funcionamiento antes de 1989) deben contar con ventanas y los cerdos deben recibir luz natural y suplementaria adecuadas a su ritmo diario y su comportamiento natural (al menos 40 lux 8 horas al día).
El sistema de gestión de purines no se relaciona directamente con la ocurrencia de fenómenos de caudofagia, pero sí podría relacionarse indirectamente al determinar la posibilidad de dar una cantidad adecuada de material manipulable a los cerdos.
La legislación sueca recomienda que las unidades de maternidad cuenten con sistemas de gestión de purines adaptados para recibir grandes cantidades de paja.
A este respecto, se realizó una encuesta a productores suecos sobre la frecuencia con la que habían tenido atascos u otros problemas en sus sistemas de gestión de purines relacionados con la paja. Un 56% de los productores en unidades de transición y un 81% de los productores en unidades de cebo indicaron que nunca habían tenido problemas.
¿Cómo se evitan los atascos de paja?
La Directiva 95/58/EC del Consejo estipula que los animales deben recibir una dieta saludable y apropiada, en cantidad suficiente y a intervalos regulares, debiendo contar con sistemas de alimentación y de agua que minimicen el riesgo de contaminación.
A este respecto, la legislación sueca señala que los comederos y bebederos deben estar dimensionados de forma que los animales puedan comer y beber “de forma tranquila y natural”, lo que implica que debe haber espacio de bebedero y de comedero suficiente para evitar las agresiones.
Por otro lado, en el caso de los sistemas de alimentación automática, los cerdos deben poder ingerir su ración diaria dentro de un periodo de 12 h.
En la mayoría de granjas de engorde suecas los cerdos comen ad libitum y cuando llegan a los 65 kg pasan a una alimentación restringida, con una GMD de 474 g/día hasta los 30 kg y 946 g/día durante el periodo de engorde (30-120 kg).
Algunos productores han señalado que el simple retraso del momento de la alimentación puede desencadenar un episodio de caudofagia, algo que fue confirmado en un estudio epidemiológico que reveló que la probabilidad de ocurrencia de caudofagia es 14 veces mayor en el caso de granjas con horario de alimentación variable.
Se ha demostrado que los patrones de comportamiento y de alimentación anómalos pueden servir para predecir los brotes de caudofagia con varias semanas de antelación.
Por su parte, el grupo de expertos en Bienestar Animal de EFSA concluyó que la competencia por el alimento constituye uno de los principales factores predisponentes de la caudofagia.
La Directiva 2008/120/EC señala que, en el caso de la alimentación restringida en grupo, todos los cerdos deben poder acceder al alimento al mismo tiempo. A este respecto, la legislación sueca especifica el espacio de comedero necesario para garantizar que se cumple con este requisito.
Así, en el caso de cerdos en crecimiento (30-130 kg), el espacio mínimo de comedero se determina en base a la fórmula:
¿Hasta qué punto influye el espacio de comedero en la incidencia de la caudofagia?
En un estudio realizado en 233 unidades de engorde suecas, se determinó que la alimentación líquida restringida con comederos < 30 cm/cerdo se relacionaba con una mayor incidencia de caudofagia, mientras que con comederos > 34 cm/cerdo esta incidencia no aumentaba.
Es bien sabido que la caudofagia puede conducir a inflamación e infecciones sistémicas debido a la exposición de la lesión a las bacterias, existiendo numerosos informes que relacionan las lesiones en la cola con otros hallazgos patológicos como abscesos, artritis y lesiones pulmonares.
Si bien, no existen evidencias claras de que un estatus sanitario deficiente sea un factor predisponente de la caudofagia, se cree que sí puede ser un factor de riesgo.
Suecia es libre de Enfermedad de Aujeszky y de PRRS, y los programas de vigilancia sanitaria revelan que los casos de salmonelosis y de disentería porcina son poco frecuentes.
Los programas de vacunación incluyen típicamente vacunas frente a PCV2 y Mycoplasma hyopneumoniae, y en algunas granjas también se vacuna frente a Actinobacillus pleuropneumoniae y/o Lawsonia intracellularis.
En lo que respecta a uso de antibióticos, al comparar el consumo de Suecia, Alemania, Francia y Bélgica, Suecia tiene el consumo más bajo.
La mortalidad postdestete (mortalidad entre el destete y los 30 kg: 2%) y durante el cebo (1,8%) también es más bajo en Suecia, en comparación con otros países.
Otro factor que podría contribuir al elevado estatus sanitario de los cerdos en Suecia es que la legislación sueca no permite el destete de los lechones antes de las 4 semanas de vida.
Asimismo, para garantizar que ningún lechón se destete con menos de 28 días de vida, la mayoría de los productores suecos suelen destetar a las 5 semanas de vida.
No obstante, las nuevas regulaciones permiten que un máximo del 10% de los lechones pueden destetetarse con menos de 26 días de vida si la granja cuenta con un programa sanitario específico que garantice que no existen anomalías del comportamiento, como la caudofagia.
Uno de los principales factores de riesgo de la caudofagia es la falta de provisión de paja, habiéndose demostrado que este material estimula el comportamiento exploratorio de los cerdos y reduce la incidencia de comportamientos anómalos como la caudofagia.
La Directiva 2008/120/EC del Consejo indica que “los cerdos deberán tener acceso permanente a suficiente cantidad de material que les permita llevar a cabo actividades de exploración y manipulación, p. ej.: paja”. La legislación sueca, por su parte, obliga a los productores a proporcionar un lecho de paja que satisfaga sus necesidades de exploración y de confort.
En una encuesta realizada a productores suecos, todos señalaron que proporcionaban material manipulable y el 99% de ellos confirmó que se trataba de paja.
En el caso de sistemas con suelo de slat parcial se proporcionaban 29 g de paja/ cerdo/día para cerdos en crecimiento y 50 g de paja/cerdo/día para cerdos de cebo.
¿Proporcionar paja reduce la incidencia de caudofagia?
En las granjas con una mayor provisión de paja se ha observado una menor incidencia de caudofagia, habiéndose visto también un aumento de las conductas dirigidas a la paja y una disminución de conductas redirigidas y lesiones de la cola.
Si bien, pocos productores han manifestado sus deseos de incrementar la cantidad de paja proporcionada a los cerdos, principalmente por motivos de higiene y gestión de los purines, numerosos estudios realizados en granjas suecas comerciales revelan que el nivel de higiene es bueno, independientemente de la ración de paja.
Por ello, se considera que proporcionar ensilado como parte del enriquecimiento ambiental puede mejorar el bienestar de los cerdos.
La forma y frecuencia con la que se proporciona la paja también parece ser importante.
¿El suministro de paja puede constituir un riesgo sanitario?
Sin embargo, un estudio alemán señala que la paja no constituye un riesgo para los cerdos y es adecuado como material de enriquecimiento. Aun así, el gobierno sueco recomienda no importar paja de otros países de la UE.
La caudofagia en Suecia
¿Se produce caudofagia en Suecia?
Los esquemas de puntuación del nivel de caudofagia difieren entre los diferentes países, lo que dificulta la comparación de los datos sobre este fenómeno.
En el caso de Suecia, se considera caudofagia cuando:
En base a los datos registrados en los mataderos en Suecia, se estima que la incidencia de caudofagia varía entre el 1% y el 3%:
¿Qué opinan los productores suecos sobre la caudofagia?
- Retirar al cerdo mordedor y separar a los cerdos mordidos
- Incrementar la disponibilidad de paja
- Comprobar el correcto funcionamiento de la ventilación
- Proporcionar materiales manipulables o juguetes
Si bien, el 5% de los encuestados no adoptó medidas ante la aparición de un brote de caudofagia, hay que señalar que el corte de colas como medida de emergencia no se realiza en Suecia.
La experiencia sueca muestra que, medidas como reducir la densidad de animales, ofrecer suficiente espacio de comedero, tener suelo solo parcialmente cubierto por slat, restringir niveles máximos de gases nocivos y proveer regularmente material de enriquecimiento, son cruciales para criar con éxito a los cerdos con las colas intactas.
En lo que respecta al enriquecimiento ambiental, proporcionar materiales como cadenas o troncos de madera, más compatibles con los suelos de slat total, no satisfacen los criterios que deben cumplir los materiales manipulables (comestibles y manipulables por varios cerdos a la vez).
Sería conveniente modificar el diseño de los corrales para poder proporcionar materiales adecuados, debiendo modificarse también las estrategias de manejo de la caudofagia, tanto desde el punto de vista de la prevención como de las pautas de actuación ante un brote.
Uno de los principales retos a la hora de prevenir la caudofagia sin el corte de colas es el carácter multifactorial de este problema. No hay una única solución sencilla, sino que es necesario tener en cuenta todos los factores implicados. En este sentido, será fundamental desarrollar una normativa que tenga en cuenta el importante papel que tiene el entorno de los cerdos en su capacidad para tolerar el estrés.
Adicionalmente, para prevenir la caudofagia y eliminar la necesidad de cortar las colas, seria importante que la legislación de la UE se reajuste para satisfacer las necesidades de los cerdos, de forma similar al de la legislación sueca, y que se garantice su cumplimiento por todos los implicados, aunque ello conlleve realizar importantes cambios en los sistemas de producción actuales.
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