La toma de decisiones en maternidad exige cada vez más precisión, especialmente en lo que respecta al control del consumo y a la disponibilidad de datos fiables que permitan ajustar el manejo.
En este contexto, PORGAOR ha apostado por la alimentación individualizada en maternidad mediante el sistema Materneo de Asserva, como una herramienta para mejorar el control del consumo de las cerdas y disponer de información detallada que facilite la toma de decisiones en el manejo diario.
Datos, precisión y rentabilidad en la alimentación de la cerda en maternidad
El origen de la apuesta por el sistema Materneo estuvo en los problemas que se venían detectando en maternidad relacionados con la alimentación: dificultades en el manejo del pienso, presencia de desperdicios y, sobre todo, la falta de información precisa sobre lo que realmente comía y bebía cada cerda.
Ante esta situación, se probaron distintos productos. Entre ellos, se pudo evaluar el sistema de Asserva durante seis meses con varios dosificadores, lo que permitió llevar a cabo una comparativa real entre las distintas soluciones.
A partir de esta experiencia, se identificaron tres aspectos clave.
1. Facilidad de acceso al alimento y adaptación al ritmo de la cerda
El sistema Materneo funciona con dos sondas por conductividad: si hay pienso en el comedero no se sirve más y, si no hay pienso o agua, el sistema vuelve a dosificar durante los periodos de comida.
2. Control individual del consumo y eliminación del desperdicio
Saber exactamente qué cantidad de pienso y de agua consume cada animal permite alcanzar un desperdicio prácticamente nulo.
3. Datos para una toma de decisiones más precisa en el manejo diario
Conocer exactamente qué se consume resulta fundamental para la toma de decisiones.
Desde el comienzo, destacó la cercanía de Asserva, trabajando conjuntamente en el análisis y testeo de las propuestas de la granja para valorar su viabilidad.
Un ejemplo fue la necesidad de aumentar los periodos de comida diarios, inicialmente cuatro e insuficientes. Tras las pruebas y el trabajo conjunto con el equipo informático, el sistema permitió ampliarlos hasta ocho; actualmente se utilizan seis, lo que ha aportado mayor flexibilidad que la prevista.
Esta capacidad de adaptación refuerza la idea de que una granja digitalizada y orientada al manejo de datos es más productiva y rentable, dado que la rentabilidad condiciona todas las decisiones del negocio.
Período de adaptación y validación del sistema en granja
La implantación del sistema cumplió plenamente las expectativas iniciales, aunque fue necesario un periodo de aprendizaje y adaptación.
| El grado de satisfacción con el sistema es alto y la experiencia ha sido positiva.
Cuando una tecnología funciona correctamente, el coste de la inversión deja de ser un factor determinante. Si un producto aporta valor y se integra en el manejo diario, termina percibiéndose como una herramienta más de trabajo. |
Rentabilidad del sistema y toma de decisiones basada en la eficacia
Desde la experiencia en granja, la rentabilidad del sistema se valora en función de la información que es capaz de aportar y de la calidad de las decisiones que permite tomar.
La cuestión no debería centrarse en el mayor coste del producto completo, sino en decidir su instalación según la eficacia y la calidad que ofrece.
Desde esta perspectiva, la experiencia confirma que, si el producto se hubiera instalado sin el control del agua, no habría funcionado igual. Es comparable a comprar un coche sin radio, sin elevalunas eléctricos y sin la aguja del depósito de gasolina: el coche funciona y se puede circular, pero se va un poco a ciegas.

