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Streptococcus suis: Diagnóstico, serotipos más frecuentes y evolución de la sensibilidad antibiótica

Escrito por: Desirée Martín Jurado - Veterinaria técnico en porcino. Exopol , Mireya Melero Pérez - Exopol SL. , Silvia del Caso - Exopol S.L.

Streptococcus suis provoca enfermedades sistémicas relevantes en cerdos en fase de transición, pero también en lechones lactantes e incluso en cebo, aunque en menor medida, ocasionando cuadros compatibles con:

Todo ello, teniendo en cuenta su carácter zoonótico, hace que sea una bacteria de gran relevancia.

S. suis forma parte de la microbiota del tracto respiratorio superior, intestino y aparato reproductivo de los cerdos, pudiendo estar presente sin producir procesos clínicos.

La colonización de los lechones por S. suis ocurre de manera directa, a través del contacto con la madre durante el parto y entre los propios lechones después del parto. También es posible la transmisión indirecta a través de aerosoles o material contaminado.

 

Las cepas virulentas de S. suis pueden diseminarse por vía sanguínea y linfática produciendo un proceso septicémico.

La cápsula de polisacáridos de S. suis ofrece protección frente a la fagocitosis y muerte mediada por monocitos y macrófagos causando de este modo procesos de:

S. suis puede afectar a distintos niveles, por lo que se observarán diferentes signos clínicos según el caso concreto de cada granja y también dependerá de [registrados]otros factores predisponentes que puedan aparecer.

PATOLOGÍA POR STREPTOCOCCUS SUIS EN LA ACTUALIDAD

A continuación, se muestran los resultados obtenidos en el laboratorio Exopol S.L. (San Mateo de Gállego, Zaragoza) durante los últimos 3 años en casos clínicos compatibles con estreptococia.

Según los signos clínicos que presentaban los animales y las muestras enviadas al laboratorio, se realizaron paneles diferenciales que incluían:

1. La detección de S. suis mediante qPCR.

2. El estudio de los serotipos más prevalentes en la península ibérica (1, ½, 2, 14, 3, 4, 5, 6, 7, 8, y 9) mediante qPCR.

Como se ha citado anteriormente, existen más de 29 serotipos diferentes, según la bibliografía.

S. suis en procesos articulares

A nivel articular, S. suis está presente en casi la mitad de los diagnósticos realizados (Gráfica 1), aunque es frecuente la aparición de más de un agente en un mismo caso.

El serotipo 9, seguido por el serotipo 1, son los serotipos más prevalentes (Gráfica 2).

S. suis en casos de poliserositis

En los procesos que cursan con poliserositis (Gráfica 3), S. suis es uno de los agentes más prevalentes junto a Glaesserella parasuis y Mesomycoplasma hyorhinis.

Al igual que ocurre en el estudio de los serotipos más prevalentes en procesos articulares, en la Gráfica 4 se observa que el serotipo 9 es el más detectado en casos de poliserositis, seguido nuevamente del serotipo 1.

S. suis en casos de sintomatología nerviosa

El principal agente infeccioso causante de sintomatología nerviosa es S. suis (Gráfica 5). Cabe destacar el elevado porcentaje de meningitis por Glaesserella parasuis.

La Gráfica 6 muestra los serotipos de S. suis detectados en las muestras de problemas nerviosos.

Se observa que el serotipo 9 es el más prevalente en las muestras recibidas, llegando a detectarse en el 44% de los casos, seguido del serotipo 1 presente en el 20%.

SENSIBILIDAD ANTIBIÓTICA FRENTE A STREPTOCOCCUS SUIS

Se analizaron 544 cepas de S. suis mediante la técnica de sensibilidad antibiótica de Kirby-Bauer. El panel de antibióticos estudiado se muestra en la Tabla 1.

Alta sensibilidad a betalactámicos y anfenicoles

Los resultados de sensibilidad antibiótica indican que antibióticos como amoxicilina, ampicilina, cefquinoma o ceftiofur presentan unos porcentajes de sensibilidad muy elevados, cerca del 100%.

La amoxicilina es uno de los tratamientos de primera elección en los casos de infecciones por S. suis y presenta un 98% de cepas sensibles, lo que implica que sigue siendo efectivo.

En el 2024, un 84% de las cepas analizadas fueron sensibles a penicilina, mejorando los resultados de los años anteriores. Por tanto, los betalactámicos pueden ser una buena opción terapéutica.

Tianfenicol, de la familia de los anfenicoles, es otro de los antibióticos analizados que presenta un alto porcentaje de cepas sensibles a él. En el 2023, el 98% de las cepas resultaron sensibles así que puede tenerse también en cuenta como opción de tratamiento.

Baja sensibilidad a tetraciclinas, macrólidos, quinolonas y sulfamidas

En otras familias como las tetraciclinas (tetraciclina y doxiciclina) o los macrólidos (tilmicosina, tilosina y gamitromicina) el porcentaje de cepas sensibles es muy bajo, así que las probabilidades de éxito con estas moléculas son muy bajas.

Estas familias se utilizan para el tratamiento de infecciones respiratorias, gastrointestinales, etc. en porcino, lo que ha podido favorecer el aumento de cepas resistentes. Es una situación preocupante y, por tanto, no deberían considerarse como tratamiento de primera elección o, en todo caso, sería necesario hacer una prueba de sensibilidad antibiótica antes de instaurar el tratamiento.

Las quinolonas, como enrofloxacino y marbofloxacino, pertenecen a la categoría B según la clasificación de la EMA y están indicados según sus fichas técnicas para el tratamiento de procesos respiratorios en la especie porcina.

Los porcentajes de cepas sensibles son bajos, en algunos años ni si quiera ha superado el 50% de cepas sensibles. Por tanto, es necesario realizar pruebas de sensibilidad antibiótica antes de instaurar un tratamiento con antibióticos de esta familia, por ser de la categoría B y para saber si la cepa que está ocasionando ese proceso clínico es sensible o no.

Del mismo modo, para usar sulfamidas y combinaciones de ellas, también es necesario realizar pruebas de sensibilidad antibiótica, ya que aproximadamente en los últimos tres años solo el 50% de las cepas fueron sensibles a trimetoprima con sulfametoxazol.

CONCLUSIONES

Streptococcus suis es uno de los principales agentes etiológicos en los casos que cursan con procesos nerviosos, articulares y poliserositis. En la mayoría de casos, aparece junto a otros agentes, como Glaesserella parasuis o Mesomycoplasma hyorhinis, tratándose de coinfecciones.

Tras el análisis de los serotipos presentes, se consigue determinar el serotipo en un elevado porcentaje de los casos analizados (1, ½, 2, 14, 3, 4, 5, 6, 7, 8, y 9) siendo el serotipo 9 de S. suis, seguido del serotipo 1 los más prevalentes, lo que implica que hay una frecuente combinación de diversos serotipos.

Respecto a las opciones de tratamiento antibiótico, cabe destacar el alto porcentaje de cepas sensibles a amoxicilina, lo que demuestra que sigue siendo un tratamiento de primera elección. También el resto de los betalactámicos presentaron buenos resultados de sensibilidad, así como otras familias indicadas para el tratamiento de esta infección, como los anfenicoles y las pleuromutilinas.

Es necesario seguir realizando pruebas de sensibilidad antibiótica para poder dar el tratamiento más apropiado en cada caso y realizar un seguimiento de la evolución de la sensibilidad en las cepas que infectan una misma granja.

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