Los cientos de virus aislados a día de hoy se pueden clasificar en 23 genotipos distintos, reflejando la enorme variabilidad genética que el VPPA ha sufrido desde su origen.
El VPPA es capaz de infectar no solo a cerdos domésticos y a jabalíes provocando enfermedad, sino que en determinadas zonas de África se mantiene de forma persistente en un ciclo selvático, circulando entre cerdos salvajes africanos y las garrapatas (género Ornithodoros) donde el virus puede persistir por largos periodos de tiempo, actuando como reservorios naturales del virus, haciendo así mucho más difícil su control.
Ciclo de transmisión de VPPA en África

Figura 1. Ciclo de transmisión del VPPA en África.
A pesar de la eliminación de cerdos domésticos infectados, el virus se mantiene en las poblaciones salvajes gracias al ciclo selvático
En algunas zonas de África, la situación epidemiológica del VPPA está hoy peor que nunca, en gran medida facilitada por [registrados] la ausencia casi total de inversión en la lucha efectiva contra el virus, y ante una total impasibilidad de gran parte de las autoridades competentes nacionales e internacionales.
Teniendo en cuenta la ausencia de protección cruzada descrita entre virus, aislados en la década de los 70 en España, podemos hacernos una idea de la complejidad epidemiológica del VPPA en las zonas más castigadas del África Subsahariana, donde el virus circula de forma inninterrumpida desde su origen.
En algunas zonas del Africa Subsahariana, el impacto negativo de la enfermedad es de tal calibre que, actualmente, se considera como el factor más limitante en el crecimiento de una industria porcina que, a pesar de ello, se encuentra en franco apogeo.
PPA en Europa
La Peste Porcina Africana fue endémica en nuestro territorio durante casi 40 años hasta su erradicación en 1997, tras décadas de encomiada lucha y pérdidas millonarias.
La entrada de Portugal y España en la UE en 1986, dio un impulso definitivo al plan de erradicación que a falta de una vacuna eficaz, se basó en un diagnóstico eficaz y temprano de la enfermedad y el sacrificio masivo de animales infectados o en posible contacto, exigiendo una enorme inversión de recursos humanos y económicos.
Apenas 10 años después de su erradicación, el VPPA volvió a entrar en Europa a través de la República de Georgia importado desde el Este Africano. Desde entonces se ha ido expandiendo, inicialmente por el Cáucaso y Rusia, llegándose a declarar el primer brote de PPA en la UE en el año 2014 (www.oie.int).
Figura 2. Expansión de la Peste Porcina Africana
Según el informe del MAPAMA (Tabla 1) sobre la situación de la PPA en Europa del Este (Polonia, Letonia, Lituania, Estonia y República Checa), durante el año 2017 se han declarado 1.147 focos (en jabalíes y cerdos domésticos), y la situación no tiene aspecto de mejorar teniendo en cuenta que los países donde se ha establecido endémicamente no disponen de recursos suficientes para implementar las medidas de erradicación y las políticas compensatorias recomendadas por la OIE.
Tabla 1. Focos de PPA declarados en los países de Europa del Este entre 2014 y 2017 (hasta el 30 de junio de 2017). Fuente: MAPAMA
Figura 3. Mapa de distribución de los brotes declarados oficialmente en lo que va del año 2017 (OIE, 2017).
Destaca la situación de Ucrania, con continuos brotes, y Rusia, con un brote activo próximo a Mongolia que es especialmente preocupante por su cercanía a China, primer productor mundial de porcino.
Opciones de control
En el caso de determinadas enfermedades de declaración obligatoria a la OIE, como lo es la PPA, los países de nuestro entorno económico (UE, USA…), adoptan políticas de no vacunación o de vacunación de emergencia, decantándose por la aplicación de las políticas de “stamping out” recomendadas por la OIE.
A pesar de ello, disponer de vacunas eficientes frente a a la PPA podría contribuir a disminuir la presión epidemiológica del virus de la PPA en las zonas endémicas, reduciendo así el riesgo de futuras incursiones del VPPA desde África o Europa del Este a zonas libres de enfermedad, sobre todo teniendo en cuenta la globalización del mundo en que vivimos.
Vacunación
La disponibilidad de una vacuna frente a la PPA en países donde el virus es endémico, podría representar un gran avance en la lucha contra la enfermedad.
Aun así, en la actualidad no existe ninguna vacuna que haya demostrado ser eficaz, debido a varias razones:
El VPPA es un virus de gran complejidad capaz de expresar más de 170 proteínas distintas, en comparación con otros como el de la Peste Porcina Clásica (VPPC) o el del Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino (VPRRS) que poseen menos de 15.- El VPPA tiene tropismo por los macrófagos, células esenciales para el sistema inmunitario, a las que no solo infecta y destruye, sino que además utiliza como “caballo de Troya” para desencadenar una marcada inmunosupresión en el animal infectado, facilitando su replicación y diseminación sistémica.
Los esfuerzos dedicados a la investigación y desarrollo de vacunas frente al VPPA han sido apenas testimoniales, sobre todo si se compara con cualquier otro virus del porcino o con el virus de la inmunodeficiencia adquirida (VIH) (Gráfica 1), para el que desgraciadamente aún no hay vacuna.
Comparativa en relación a distintas enfermedades
Gráfica 1. Grafica comparativa de las investigaciones realizadas en relación a distintas enfermedades. Las barras azules reflejan el número de artículos publicados sobre la enfermedad, mientras que las barras verdes corresponden al número de artículos publicados en referencia a vacunas frente al correspondiente virus. Entre paréntesis se muestra el año del primer articulo publicado sobre cada enfermedad. Fuente: PubMed-NCBI (15 de Marzo de 2017).
Una mirada hacia el futuro de la PPA
Disponer de una vacuna efectiva no está tan lejos como parece.
Vacunas inactivadas Los ensayos de vacunación con vacunas clásicas inactivadas han demostrado su ineficacia, independientemente del método empleado para inactivar el virus y el adyuvante utilizado. |
Vacunas atenuadas Por el contrario, mediante la inoculación experimental de cepas atenuadas, aisladas en el campo u obtenidas por pase en cultivo celular, se ha logrado una protección total frente a la infección experimental con el aislado virulento parental (homólogo). |
Los modelos de protección homóloga basados en virus atenuados han permitido demostrar el papel protector de la respuesta inmune innata y adaptiva frente al VPPA, cobrando especial importancia los anticuerpos y los linfocitos T-CD8 citotóxicos específicos.
Los avances en la biología molecular, han permitido obtener virus vivos atenuados mediante la eliminación selectiva de uno o más genes del VPPA que son determinantes de virulencia en las cepas virulentas del virus.
Las instalaciones de alta seguridad biológica disponibles en el CReSA, programa de Sanidad Animal del IRTA, han permitido ensayar un nuevo prototipo vacunal experimental diseñado en colaboración por el propio CReSA (IRTA), el CBMSO (CSIC) y Boehringer Ingelheim.
Este prototipo vacunal es capaz de conferir protección total no solo frente al virus parental (homólogo), sino además frente a un virus muy distinto (heterólogo), como es el virus que circula actualmente en Europa (Georgia07), perteneciente incluso a un genotipo distinto del vacunal (Monteagudo et al., 2017).
Disponer de vacunas capaces de conferir protección cruzada supondría un enorme avance en la lucha contra la PPA en zonas endémicas con más de un virus circulando, como es el caso de grandes extensiones del África Subsahariana.
La gran asignatura pendiente es demostrar la seguridad de algunos de estos prototipos en condiciones de campo (únicamente se han probado de forma experimental) y en su caso, mejorar su bioseguridad.
La capacidad DIVA (Differentiating Infected from Vaccinated Animals) es otra característica fundamental a desarrollar, ya que la vacuna debe ser capaz de inducir una respuesta diferencial de los virus circulantes, es decir, se debe poder diferenciar la respuesta inmune inducida por la vacuna de la respuesta asociada a la infección natural.
Comparativa de capacidad DIVA entre virus de campo & virus atenuado
Figura 4. Capacidad DIVA. El desarrollo de la vacuna atenuada consiste en la eliminación de una proteína que sea muy inmunogénica (que induzca una respuesta de anticuerpos) pero que no sea esencial para la supervivencia del virus. De esta forma, se puede diferenciar el animal vacunado, que presentará anticuerpos frente a todas las proteínas inmunogénicas del virus menos la que se ha eliminado. Esta proteína inmunogénica eliminada de la vacuna, sí estará presente en el virus de campo, por lo que en el cerdo infectado se detectarán anticuerpos frente a ella.
Los esfuerzos realizados están dando frutos, tal y como refleja la reciente publicación por parte de la Comisión Europea de un informe encaminado a concienciar a las autoridades políticas y a los sectores industriales, de la necesidad de invertir en investigación y desarrollo de vacunas contra la PPA.
Una vez resueltos estos escollos, podremos embarcarnos en la siguiente problemática, ¿cómo conseguir implementar la vacunación en aquellos países que más lo necesitan?
El apoyo económico y social de nuestras autoridades a la investigación y el desarrollo de vacunas frente al VPPA debería suponer el principio del fin de un problema que se ha alargado más de la cuenta