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Alimentación de cerdas hiperprolíficas en gestación y lactación

Escrito por: Chantal Farmer - Agriculture and Agri-Food Canada

El papel esencial de la cerda en el rendimiento del lechón

Las cerdas tienen el papel indispensable de sintetizar el calostro y la leche que necesitan los lechones recién nacidos y lactantes. Sin embargo, en la actualidad, las cerdas lactantes no son capaces de producir la cantidad suficiente de calostro y leche para garantizar la supervivencia y maximizar el crecimiento sus camadas y este problema se ha acrecentado con el uso de las actuales líneas genéticas hiperprolíficas.

Cada lechón recién nacido debe ingerir 250 g de calostro para garantizar una adecuada transferencia de inmunidad pasiva, pero un tercio de las cerdas no logra producir esa cantidad.

El hecho de que el crecimiento de los lechones puede aumentar cuando se les alimenta con leche artificial además de la leche materna indica que aún tienen mucho potencial de crecimiento.

Por ello, es crucial desarrollar estrategias para mejorar el rendimiento de las cerdas en lactación.

Existe una mayor incidencia de lechones con crecimiento intrauterino restringido (IUGR, del inglés Intrauterine Growth Restriction) en las cerdas hiperprolíficas debido a la limitación del espacio uterino y a la insuficiencia placentaria. La duración del parto también es más larga con camadas grandes, lo que trae consigo un mayor riesgo de hipoxia fetal.

Los programas nutricionales en gestación y lactación pueden utilizarse para ayudar al lechón y mejorar su rendimiento postnatal.

 

Nutrición en gestación

La alimentación durante la gestación puede utilizarse para[registrados] ayudar a los lechones de las cerdas hiperprolíficas por dos vías principales.

1. Disminuir la incidencia de lechones con IUGR y mejorar el desarrollo fetal

2. Estimular el desarrollo mamario

  SUPLEMENTACIÓN NUTRICIONAL  

Varios estudios han demostrado que la suplementación de las cerdas gestantes con arginina mejora la calidad de la placenta y la transferencia de nutrientes al feto, lo que se traduce en un mayor peso de los lechones al nacimiento.

La arginina se utiliza como sustrato para el óxido nitroso, lo que aumenta el riego sanguíneo.

Aumentar el suministro de nutrientes (energía o proteínas) de las cerdas en gestación puede tener algún efecto positivo en el peso de los lechones al nacimiento, pero este efecto es generalmente poco significativo (aumento de 50-100 g).

Los efectos más importantes de la nutrición en la gestación se observan en términos de desarrollo fetal y reservas de energía.

Por ejemplo:

Aportar un 10% de grasa en la dieta en forma de aceite de soja, aceite de coco o triglicéridos de cadena media a partir del día 84 de gestación puede aumentar las reservas de glucógeno del feto.

Suministrar aceites de pescado al final de la gestación mejora el desarrollo del cerebro y reduce el intervalo entre el nacimiento y el amamantamiento en los lechones recién nacidos.

La alimentación con dietas ricas en fibra durante la gestación también puede aumentar potencialmente la ingesta de calostro, especialmente en los lechones de bajo peso al nacimiento.

  CONDICIÓN CORPORAL  

Es importante tener en cuenta la condición corporal de las cerdas primíparas al final de la gestación para mejorar su desarrollo mamario y su posterior rendimiento en lactación.

Las cerdas jóvenes demasiado delgadas u obesas tienen menos parénquima mamario donde se encuentran las células secretoras de leche.

Por ello, el nivel de alimentación durante la gestación debe ajustarse para conseguir un espesor de grasa dorsal (EGD) de entre 17-26 mm al día 110 de gestación (para cerdas Yorkshire x Landrace).

 

Nutrición en el periodo perinatal

El periodo de transición de las cerdas comienza el día 108 de gestación y dura hasta el parto.

Durante ese periodo es fundamental proporcionar suficiente energía a la cerda para minimizar la duración del parto y disminuir el riesgo de hipoxia fetal.

Se pueden utilizar numerosas estrategias para garantizar una buena disponibilidad de energía, entre ellas:

Aumentar la ingesta diaria de energía

Alimentar con una fuente de energía altamente disponible

Aumentar la ingesta diaria de alimento a 4,1 kg

Aumentar la frecuencia de alimentación

Alimentar con una dieta rica en fibra

Resultados recientes indican que, si una cerda no ha comido durante las 3,1 horas anteriores al parto, la duración del parto se prolongará y aumentará la incidencia de la mortinatalidad. Por lo tanto, se recomienda alimentar a las cerdas tres veces al día a partir del día en que se espera el parto.

Una estrategia de alimentación en el período de transición, por ejemplo, aumentando la ingesta de alimento, también puede tener un impacto positivo en la producción de calostro, pero la condición corporal es más importante.

  CALOSTROGÉNESIS  

La producción de calostro es máxima en cerdas con una condición corporal moderada (17-23 mm de grasa dorsal) al final de la gestación, por lo que deben evitarse las condiciones de delgadez u obesidad.

Nuevos estudios revelan que la inyección de una dosis muy alta de oxitocina (75 UI) 10-12 horas tras el nacimiento del último lechón prolonga el periodo de calostrogénesis.

La duración de la transferencia pasiva de grandes moléculas (inmunoglobulinas y los factores de crecimiento) de la cerda a los lechones será, por tanto, mayor, lo que puede tener un efecto beneficioso en su supervivencia antes del destete.

 

Nutrición en lactación

Las cerdas lactantes no pueden consumir la cantidad suficiente de alimento para alcanzar el máximo desarrollo mamario y la máxima producción de leche.

No obstante, el aumento de la proteína dietética o energía en la dieta de las cerdas lactantes redundará en un mayor peso de las glándulas mamarias y en una mayor cantidad de proteínas y células en el tejido mamario.

Hay que tener en cuenta el tamaño de la camada porque influye en el crecimiento mamario y, por tanto, en las necesidades de lisina.

En este sentido, las cerdas deben recibir 0,96 g/ día extra de lisina por cada lechón adicional en camadas de 6 o más lechones para optimizar el desarrollo mamario.

El principal objetivo actual en la lactancia es maximizar la ingesta de alimento de la cerda.

Las cerdas producen cantidades limitadas de calostro y leche para los lechones, un problema que se ha agravado con el uso de líneas genéticas hiperprolíficas.

Las cerdas con camadas grandes tienen una mayor incidencia de lechones IUGR y partos más largos, lo que aumenta el riesgo de hipoxia. Además, necesitan producir más calostro y leche para satisfacer las necesidades de sus lechones.

Durante la gestación, los protocolos de alimentación específicos pueden disminuir la incidencia de lechones con IUGR, mejorar el desarrollo fetal y estimular el desarrollo mamario.

La condición corporal de las cerdas primíparas al final de la gestación afecta a su desarrollo mamario y se debe aspirar a un EGD superior a 16 mm.

La alimentación durante el periodo de transición (desde el día 108 de gestación hasta el parto) es crucial para el rendimiento reproductivo de las cerdas. En este sentido, proporcionar un nivel adecuado de energía fácilmente disponible a la cerda antes del parto acortará su duración y disminuirá el nacimiento de animales muertos.

Por lo tanto, se recomienda alimentar a las cerdas tres veces al día en los días previos al parto.

La inyección de una dosis muy alta de oxitocina (75 UI) entre 10 y 12 horas tras el final del parto prolongará la fase del calostro y aumentará la transferencia pasiva de grandes moléculas (como inmunoglobulinas y factores de crecimiento) de la cerda a los lechones.

Es evidente que se pueden utilizar estrategias nutricionales en la gestación y la lactación para ayudar a la cerda y a su camada, lo que conduce a una mejora del rendimiento postnatal de los lechones.

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