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Auditorias de bioseguridad en explotaciones porcinas extensivas para reducir el riesgo de interacción con fauna silvestre

Escrito por: Christian Gortázar - Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, IREC (UCLM-CSIC-JCCM), Ciudad Real, España , David Cano‑Terriza - Departamento de Sanidad Animal, Grupo de Investigación GISAZ, UIC Zoonosis y Enfermedades Emergentes ENZOEM, Universidad de Córdoba, Córdoba, España CIBERINFEC, ISCIII - CIBER de Enfermedades Infecciosas, Instituto de Salud Carlos III, España , Eduardo Laguna - Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, IREC (UCLM-CSIC-JCCM), Ciudad Real, España Eduardo.Laguna@uclm.es , Ignacio García‑Bocanegra - Departamento de Sanidad Animal, Grupo de Investigación GISAZ, UIC Zoonosis y Enfermedades Emergentes ENZOEM, Universidad de Córdoba, Córdoba, España CIBERINFEC, ISCIII - CIBER de Enfermedades Infecciosas, Instituto de Salud Carlos III, España , Joaquín Vicente - Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, IREC (UCLM-CSIC-JCCM), Ciudad Real, España , María A. Risalde - CIBERINFEC, ISCIII - CIBER de Enfermedades Infecciosas, Instituto de Salud Carlos III, España Departamento de Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas y Toxicología, Grupo de Investigación GISAZ, UIC Zoonosis y Enfermedades Emergentes ENZOEM, Universidad de Córdoba, Córdoba, España , Mario Sebastián-Pardo - Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, IREC (UCLM-CSIC-JCCM), Ciudad Real, España , Pelayo Acevedo - Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, IREC (UCLM-CSIC-JCCM), Ciudad Real, España , Saúl Jiménez-Ruiz - Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, IREC (UCLM-CSIC-JCCM), Ciudad Real, España Grupo de Investigación en Sanidad Animal y Zoonosis (GISAZ). Departamento de Sanidad Animal. , Vidal Montoro - Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, IREC (UCLM-CSIC-JCCM), Ciudad Real, España

IMPORTANCIA DE LA BIOSEGURIDAD EN EL SECTOR PORCINO

¿Qué es la bioseguridad y por qué es necesaria?

La bioseguridad se define como el conjunto de medidas físicas (p. ej., vallado perimetral, mallas pajareras, etc.) y de manejo (p. ej., gestión de cadáveres, gestión del pastoreo, etc.) diseñadas para reducir el riesgo de introducción, establecimiento y propagación de enfermedades infecciosas y parasitarias en las poblaciones animales domésticas o silvestres (OIE 2019), en este caso, en las explotaciones de porcino.

Estas medidas deben lograr la prevención frente a riesgos en la actividad diaria.

Hoy en día, la bioseguridad tiene una importancia capital en materia sanitaria y de producción animal, lo que se ve reflejado en su incorporación al marco normativo comunitario como parte fundamental de los programas de prevención y control de enfermedades y en la propia Ley de Sanidad Animal Europea (Reglamento 2016/429; MAPA, 2019).

Las enfermedades infecciosas y parasitarias provocan grandes pérdidas económicas, tanto directas para la propia explotación, derivadas de sus efectos sobre los animales, como indirectas, asociadas a las restricciones comerciales y de movimientos nacionales e internacionales.

Esto es especialmente importante para el sector porcino en España, pues la viabilidad económica del sector depende directamente de este flujo comercial.

En la actualidad, existen una serie de factores que incrementan el riesgo de aparición de enfermedades infectocontagiosas en las explotaciones porcinas españolas:

El incremento en abundancia y distribución de las especies silvestres que pueden actuar como principal reservorio de enfermedades que afectan al cerdo en España y en Europa: jabalí, ciervo, entre otros.

Emergencia de ciertas enfermedades en poblaciones de cerdos y jabalíes cada vez más próximas al territorio nacional, como es el caso de la Peste Porcina Africana (PPA), la Peste Porcina Clásica (PPC) o la Fiebre Aftosa (FA).

Mercados cada vez más globalizados en los que los movimientos a larga distancia de animales y productos de origen animal incrementan año tras año.

Gran volumen de movimientos a nivel nacional, propios del primer sector ganadero de nuestro país, con más de 40 millones de animales.

Existencia de zonas con una alta densidad de explotaciones ganaderas porcinas en las que las medidas de bioseguridad se vuelven cruciales.

La bioseguridad es uno de los pilares fundamentales para evitar la entrada (bioseguridad externa) y difusión (bioseguridad interna) de enfermedades en las explotaciones porcinas y en el transporte de animales y sus productos.

Relevancia de la bioseguridad en España

En los últimos años, la Administración Pública y diferentes grupos de investigación han realizado estudios a nivel nacional para evaluar el nivel de bioseguridad en las explotaciones porcinas intensivas, extensivas y reducidas (BIOSEGPOR; MAPA, 2022), obteniendo buenos resultados generales, pero admitiendo que es mejorable en muchas explotaciones.

  Producción intensiva  

En la producción intensiva, la implementación de medidas de bioseguridad tiene una amplia trayectoria y se encuentra muy protocolizada, centrándose las líneas de trabajo actuales en mejorar el componente humano (p. ej., formación continua del personal) (MAPA, 2019).

Aun así, la proximidad y abundancia de jabalíes en la periferia de las granjas, pudiendo incluso acceder al interior de los recintos, aumenta el riesgo de entrada de patógenos transmisibles también en explotaciones cerradas y dotadas de buenas medidas de bioseguridad (Boklund et al., 2020).

  Producción extensiva  

La propia naturaleza de los sistemas de producción extensivos les infiere una serie de riesgos adicionales, más difíciles de controlar y protocolizar, como los relacionados con el contacto con la fauna silvestre.

En este sentido, varios estudios científicos han puesto de manifiesto [registrados]las interacciones entre el cerdo doméstico y la fauna silvestre en nuestro país, así como la transmisión interespecífica de patógenos implicados en enfermedades como la tuberculosis, la enfermedad de Aujeszky, la hepatitis E, la triquinelosis o la PPA (Cano-Terriza et al., 2018; Triguero-Ocaña et al., 2021; Imagen 1).

La formación y sensibilización constante de los operarios, y la reducción de las interacciones entre el ganado y la fauna silvestre resultan elementos clave para la prevención y el control de estas enfermedades.

Sin embargo, en la actualidad, no existen guías que indiquen de forma detallada cómo auditar y actuar para mejorar las medidas de bioseguridad en ganadería extensiva.

Por ello, recientemente, en el marco de dos proyectos de investigación (ONEGEST, Ministerio de Economía y Competitividad; y TB-PORCEX, Consejería de Economía e Infraestructuras de la Junta de Extremadura) se ha desarrollado un protocolo sistemático de trabajo que permite:

  1.  Evaluar y cuantificar los riesgos.

  2.  Diseñar y establecer planes de bioseguridad frente a ungulados silvestres (incluido el jabalí) de forma específica y personalizada para cada explotación porcina extensiva (Jiménez-Ruiz et al., 2022). Este protocolo es una adaptación del previamente descrito por Martínez-Guijosa et al. (2021) para ganado bovino extensivo en ecosistemas mediterráneos.

PROTOCOLO SISTEMÁTICO DE TRABAJO Y PLAN DE BIOSEGURIDAD

Objetivos y claves

El objetivo principal de un plan de bioseguridad es proveer de asesoramiento técnico al personal de las explotaciones para mitigar los riesgos de aparición de enfermedades transmisibles, mediante el diseño y la implementación de un programa personalizado de acciones específicas de bioseguridad en cada ganadería.

Para que el programa sea efectivo, debe ser completo, práctico, viable, realista, dinámico, personalizado y protocolizado (Tabla 1).

Finalmente, para una correcta ejecución del plan, las medidas de bioseguridad aplicadas deben ser proporcionales a los riesgos identificados en cada explotación y mantenerse de forma continua a lo largo del tiempo.

Fases del protocolo de trabajo

Las fases del protocolo de trabajo para desarrollar un plan de bioseguridad en una explotación porcina extensiva se esquematizan en la Figura 1.

Los datos obtenidos en cada explotación se analizan minuciosamente y, posteriormente, se estudian en detalle las opciones de manejo y gestión con las que reducir los riesgos de contacto del porcino con las especies silvestres y de introducción de una enfermedad.

  Fase 0   Recopilación previa de información

En esta primera fase, previa a la visita de la explotación, se pretende obtener información general de la explotación a través de entrevistas telefónicas con los ganaderos y/o de las Autoridades Veterinarias o las Administraciones responsables. Se recopilan datos sobre:

La localización y el tamaño de la explotación (mapa perimetral, muy útil en la visita).

La parcelación.

El número de especies presentes.

El censo ganadero y número de lotes.

Historial sanitario y de movimientos animales de los últimos cinco años.

En la medida de lo posible, se tratará de obtener información sobre las explotaciones colindantes (tipo de aprovechamiento, especies presentes y posibles problemas sanitarios).

  Fase I   Visita de campo

El objetivo de esta fase es comprender el manejo del ganado y la fauna silvestre, completar la caracterización de la explotación y su entorno, e identificar todos los puntos de riesgo atendiendo a los distintos factores que puedan estar implicados (p. ej., agua, alimento, refugio, aprovechamiento cinegético, manejo del ganado, etc.).

Esto se consigue a través de entrevistas presenciales con el personal técnico responsable de las explotaciones y la cumplimentación de una encuesta epidemiológica.

Con ello, se pretende caracterizar cada explotación en su totalidad e identificar todos los posibles puntos de riesgo para la aparición de una enfermedad transmisible.

Las encuestas epidemiológicas están diseñadas para completar la información general recopilada antes de la visita, los usos y manejos del territorio (agrario, ganadero, cinegético o recreativo), los sistemas de alimentación y puntos de agua utilizados (tipo, estado, ubicación, almacenamiento, frecuencia y modo de dispensación), así como aquella información relativa a la posible gestión de las especies silvestres presentes, como jabalí y ciervo (abundancia, frecuencia de avistamientos, separación del ganado, alimentación suplementaria, zonas de querencia, historial sanitario, etc.), entre otros.

Además, resulta muy interesante incluir información sobre las explotaciones, los cotos de caza y los espacios naturales colindantes a las propias explotaciones.

Todos estos puntos, que pueden suponer riesgos para la entrada y propagación de un patógeno, se plasmarán sobre el mapa de la explotación obtenido en la fase 0 (impreso a una escala oportuna) (Imagen 2), y serán visitados en la siguiente fase.

  Fase II   Análisis de la información, propuesta de medidas y elaboración del informe de bioseguridad

La siguiente fase de una auditoría de bioseguridad se inicia con la estimación cuantitativa del nivel de riesgo de interacción entre los cerdos y las especies silvestres en cada uno de los puntos previamente identificados. Para ello, acompañados por el personal técnico de la explotación (ganaderos y/o veterinarios), todos estos puntos se visitan a pie de campo.

Cada punto de riesgo recibe una valoración numérica que va desde 1 (mínimo riesgo, ya que el riesgo nulo no existe) a 5 (riesgo máximo o muy elevado), siguiendo los criterios descritos en la Tabla 2.

Para realizar la valoración de un punto de riesgo hay que tener en cuenta cuatro aspectos fundamentales:

 1.  La permeabilidad o el grado de protección del punto de riesgo frente al ganado doméstico y la fauna silvestre.

 2.  La presencia de indicios de fauna silvestre y su frecuencia de presentación.

 3.  La naturaleza del riesgo. Por ejemplo, si se trata de un punto de agua (como una charca) o un punto de suplementación mineral (como una piedra de sal) que puedan suponer una mayor agregación de animales.

 4.  Las dimensiones o concentración del riesgo. Por ejemplo, no supondrá el mismo riesgo una charca con una superficie disponible y accesible de 3 m que una balsa de 50 m de diámetro.

Teniendo en cuenta la valoración establecida, se procede a la intervención. Es decir, se diseñan y priorizan diferentes estrategias para la mitigación del riesgo de contacto entre cerdos y fauna silvestre en cada uno de los puntos (Tabla 3). La selección de las medidas de bioseguridad aplicables en una explotación dependerá principalmente de los siguientes factores:

La naturaleza de los agentes infecciosos o parasitarios y su capacidad de sobrevivir en el medio ambiente, lo que determinará las posibles vías de transmisión y contagio del ganado.

La especie o especies ganaderas implicadas y su manejo (p. ej., si hay un aprovechamiento mixto del territorio con ganado bovino u ovino).

Las características concretas de cada explotación, parcela o punto, y su manejo.

La ecología y los hábitos de las especies silvestres: jabalíes y ciervos, entre otros.

Con toda la información recopilada hasta este momento se elabora un informe de bioseguridad o plan de acción, que es específico e individualizado para cada explotación (Figura 2). Este informe debe:

Sintetizar la información de la encuesta epidemiológica y la visita in situ en un apartado introductorio.

Enumerar, individualizar y clasificar los riesgos, tal y como se ha realizado durante la auditoría.

Incluir la propuesta de acciones priorizadas para mitigar el riesgo de contacto con la fauna en cada punto específico y aportar un presupuesto aproximado del coste de implementación de cada acción.

Incluir un anexo fotográfico que evidencie aquellos puntos de riesgo que requieren una actuación más prioritaria.

  Fase III   Verificación y monitorización

Con el objetivo de alcanzar los mejores resultados y mantenerlos a lo largo del tiempo, el plan de bioseguridad debe mantenerse actualizado con revisiones periódicas y la formación/esfuerzo por parte de todo el personal deben mantenerse constantes.

Únicamente con constancia y perseverancia será posible reducir el riesgo de contacto con la fauna silvestre, y por consiguiente de aparición de enfermedades infecciosas o parasitarias en las explotaciones porcinas extensivas.

CONCLUSIONES

En este trabajo se presenta el primer protocolo sistemático para evaluar los riesgos de interacción doméstico-silvestre en explotaciones porcinas extensivas en Europa.

Este protocolo tiene la capacidad de definir las características epidemiológicas más relevantes en las explotaciones, su gestión y riesgos de transmisión de enfermedades transmisibles, permitiendo crear planes de acción individualizados a nivel de explotación/punto específico de riesgo.

Permite clasificar la prioridad de las acciones de mitigación de dichos riesgos en función de su viabilidad económica y eficacia esperada, lo que facilita la optimización de recursos y esfuerzo.

Monitorizar la ejecución de las acciones propuestas en el conjunto del sector resultará útil para evaluar la aceptabilidad por parte de los ganaderos desde el punto de vista práctico, funcional y económico de los planes de bioseguridad.

La flexibilidad del protocolo facilita su perfeccionamiento y/o adaptación a otras especies domésticas, enfermedades, ecosistemas o incluso su aplicabilidad para fines profesionales (colectivo ganadero, veterinario y administraciones).

La información generada, tras su correcta estandarización, será determinante para la toma de decisiones a escala local, regional e incluso nacional en materia de gestión sanitaria en la interfaz doméstico-silvestre.

La bioseguridad debe considerarse como una inversión de mejora necesaria a todos los niveles y no como un gasto adicional impuesto por la Administración. La bioseguridad es responsabilidad de todos, por lo que es fundamental y urgente transferir estos protocolos al sector porcino español, especialmente cuando hay amenazas sanitarias en el horizonte, como la PPA.

AGRADECIMIENTOS

El protocolo se desarrolló en el marco de dos proyectos de investigación, “Evaluación de protocolos de bioseguridad y de la gestión de ungulados en la transmisión de enfermedades compartidas (ONEGEST) [AGL2016-76358-R]”, proyecto “Armonización de los datos poblacionales de la fauna silvestre en España: aplicaciones al control y la vigilancia sanitaria de enfermedades comparitdas con el ganado” (HAWIPO) del plan nacional de i+D” y “Diseño, implantación y evaluación de programas sanitarios y de bioseguridad para la mitigación del riesgo de transmisión de la tuberculosis en el ganado porcino extensivo en Extremadura [UCTR180323]”, de las convocatorias del Programa Estatal de I+D+i Orientada a los Retos de la Sociedad y de Proyectos de Investigación Industrial y Desarrollo Empresarial de la Junta de Extremadura, respectivamente. Asimismo, supone una contribución a los proyectos “One Health Farming [PLEC2021-008113]” (financiado por MCIN/AEI/10.13039/501100011033 y por la Unión Europea NextGenerationEU/PRTR) y “Diseño y evaluación de estrategias de lucha integradas para el control de enfermedades transmisibles en ganado porcino en sistemas silvopastoriles en Andalucía [PYC20 RE 056 UCO]” (financiado por la Junta de Andalucía). Además, queremos agradecer la colaboración e implicación de s la red de ganaderos del Grupo Solano, ASAJA, y otros muchos ganaderos independientes que han permitido el desarrollo de este protocolo. Finalmente, agradecer la contribución de todo el equipo de trabajo, tanto en el IREC (Ciudad Real) como en el GISAZ (Córdoba).

REFERENCIAS

Boklund, A., Dhollander, S., Chesnoiu Vasile, T., Abrahantes, J. C., Bøtner, A., Gogin, A., … & Mortensen, S. (2020). Risk factors for African swine fever incursion in Romanian domestic farms during 2019. Scientific reports, 10(1), 1-13.

Cano-Terriza, D., Risalde, M. A., Rodríguez-Hernández, P., Napp, S., Fernández-Morente, M., Moreno, I., … & García-Bocanegra, I. (2018). Epidemiological surveillance of Mycobacterium tuberculosis complex in extensively raised pigs in the south of Spain. Preventive Veterinary Medicine, 159, 87-91.

Jiménez-Ruiz, S., Laguna, E., Vicente, J., García-Bocanegra, I., Martínez-Guijosa, J., Cano Terriza, D., … & Acevedo, P. (2022). Characterization and management of interaction risks between livestock and wild ungulates on outdoor pig farms in Spain. Porcine Health Management, 8(1), 1-14.

Martínez-Guijosa, J., Lima-Barbero, J. F., Acevedo, P., Cano-Terriza, D., Jiménez-Ruiz, S., Barasona, J. Á., … & Vicente, J. (2021). Description and implementation of an On-farm Wildlife Risk Mitigation Protocol at the wildlife-livestock interface: Tuberculosis in Mediterranean environments. Preventive Veterinary Medicine, 191, 105346.

Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, (2019). Bioseguridad en el sector porcino. https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/sanidad-animal/bioseguridad-buenas-practicas/porcino_bioseg.aspx (último acceso 01/02/2020).

Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, (2022). Bioseguridad en el sector porcino. https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/sanidad-animal/bioseguridad-buenas-practicas/porcino_bioseg.aspx

Triguero‐Ocaña, R., Laguna, E., Jiménez‐Ruiz, S., Fernández‐López, J., García‐Bocanegra, I., Barasona, J. Á., … & Acevedo, P. (2021). The wildlife‐livestock interface on extensive free ranging pig farms in central Spain during the “montanera” period. Transboundary and Emerging Diseases, 68(4), 2066-2078.

World Organisation for Animal Health (2019). Terrestrial Animal Health Code. https://www.oie.int/es/normas/codigo-terrestre/b

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