IMPORTANCIA DE LA BIOSEGURIDAD EN EL SECTOR PORCINO
Hoy en día, la bioseguridad tiene una importancia capital en materia sanitaria y de producción animal, lo que se ve reflejado en su incorporación al marco normativo comunitario como parte fundamental de los programas de prevención y control de enfermedades y en la propia Ley de Sanidad Animal Europea (Reglamento 2016/429; MAPA, 2019).
Las enfermedades infecciosas y parasitarias provocan grandes pérdidas económicas, tanto directas para la propia explotación, derivadas de sus efectos sobre los animales, como indirectas, asociadas a las restricciones comerciales y de movimientos nacionales e internacionales.
Esto es especialmente importante para el sector porcino en España, pues la viabilidad económica del sector depende directamente de este flujo comercial.
- A modo de ejemplo, en el año 2021 España generó el 37% de las exportaciones porcinas europeas con un valor estimado de unos 5.000 millones de euros.
En la actualidad, existen una serie de factores que incrementan el riesgo de aparición de enfermedades infectocontagiosas en las explotaciones porcinas españolas:
La bioseguridad es uno de los pilares fundamentales para evitar la entrada (bioseguridad externa) y difusión (bioseguridad interna) de enfermedades en las explotaciones porcinas y en el transporte de animales y sus productos. |
En los últimos años, la Administración Pública y diferentes grupos de investigación han realizado estudios a nivel nacional para evaluar el nivel de bioseguridad en las explotaciones porcinas intensivas, extensivas y reducidas (BIOSEGPOR; MAPA, 2022), obteniendo buenos resultados generales, pero admitiendo que es mejorable en muchas explotaciones.
- No obstante, la implementación de las medidas básicas de bioseguridad es irregular y, en ocasiones, insuficiente en algunas explotaciones. Esto supone un punto débil a nivel sanitario y de competitividad de un sector ganadero referente a nivel mundial. Por ello, desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) se ha desarrollado un Plan Estratégico de Bioseguridad (MAPA, 2022).
Producción intensiva
En la producción intensiva, la implementación de medidas de bioseguridad tiene una amplia trayectoria y se encuentra muy protocolizada, centrándose las líneas de trabajo actuales en mejorar el componente humano (p. ej., formación continua del personal) (MAPA, 2019).
Producción extensiva
La propia naturaleza de los sistemas de producción extensivos les infiere una serie de riesgos adicionales, más difíciles de controlar y protocolizar, como los relacionados con el contacto con la fauna silvestre.
Sin embargo, en la actualidad, no existen guías que indiquen de forma detallada cómo auditar y actuar para mejorar las medidas de bioseguridad en ganadería extensiva. |
Por ello, recientemente, en el marco de dos proyectos de investigación (ONEGEST, Ministerio de Economía y Competitividad; y TB-PORCEX, Consejería de Economía e Infraestructuras de la Junta de Extremadura) se ha desarrollado un protocolo sistemático de trabajo que permite:
1. Evaluar y cuantificar los riesgos.
2. Diseñar y establecer planes de bioseguridad frente a ungulados silvestres (incluido el jabalí) de forma específica y personalizada para cada explotación porcina extensiva (Jiménez-Ruiz et al., 2022). Este protocolo es una adaptación del previamente descrito por Martínez-Guijosa et al. (2021) para ganado bovino extensivo en ecosistemas mediterráneos.
PROTOCOLO SISTEMÁTICO DE TRABAJO Y PLAN DE BIOSEGURIDAD
Para que el programa sea efectivo, debe ser completo, práctico, viable, realista, dinámico, personalizado y protocolizado (Tabla 1).
Finalmente, para una correcta ejecución del plan, las medidas de bioseguridad aplicadas deben ser proporcionales a los riesgos identificados en cada explotación y mantenerse de forma continua a lo largo del tiempo.
Las fases del protocolo de trabajo para desarrollar un plan de bioseguridad en una explotación porcina extensiva se esquematizan en la Figura 1.
Los datos obtenidos en cada explotación se analizan minuciosamente y, posteriormente, se estudian en detalle las opciones de manejo y gestión con las que reducir los riesgos de contacto del porcino con las especies silvestres y de introducción de una enfermedad.
Fase 0 Recopilación previa de información
En esta primera fase, previa a la visita de la explotación, se pretende obtener información general de la explotación a través de entrevistas telefónicas con los ganaderos y/o de las Autoridades Veterinarias o las Administraciones responsables. Se recopilan datos sobre:
Fase I Visita de campo
El objetivo de esta fase es comprender el manejo del ganado y la fauna silvestre, completar la caracterización de la explotación y su entorno, e identificar todos los puntos de riesgo atendiendo a los distintos factores que puedan estar implicados (p. ej., agua, alimento, refugio, aprovechamiento cinegético, manejo del ganado, etc.).
Esto se consigue a través de entrevistas presenciales con el personal técnico responsable de las explotaciones y la cumplimentación de una encuesta epidemiológica.
Además, resulta muy interesante incluir información sobre las explotaciones, los cotos de caza y los espacios naturales colindantes a las propias explotaciones.
Fase II Análisis de la información, propuesta de medidas y elaboración del informe de bioseguridad
La siguiente fase de una auditoría de bioseguridad se inicia con la estimación cuantitativa del nivel de riesgo de interacción entre los cerdos y las especies silvestres en cada uno de los puntos previamente identificados. Para ello, acompañados por el personal técnico de la explotación (ganaderos y/o veterinarios), todos estos puntos se visitan a pie de campo.
Cada punto de riesgo recibe una valoración numérica que va desde 1 (mínimo riesgo, ya que el riesgo nulo no existe) a 5 (riesgo máximo o muy elevado), siguiendo los criterios descritos en la Tabla 2.
Para realizar la valoración de un punto de riesgo hay que tener en cuenta cuatro aspectos fundamentales:
1. La permeabilidad o el grado de protección del punto de riesgo frente al ganado doméstico y la fauna silvestre. 2. La presencia de indicios de fauna silvestre y su frecuencia de presentación. 3. La naturaleza del riesgo. Por ejemplo, si se trata de un punto de agua (como una charca) o un punto de suplementación mineral (como una piedra de sal) que puedan suponer una mayor agregación de animales. 4. Las dimensiones o concentración del riesgo. Por ejemplo, no supondrá el mismo riesgo una charca con una superficie disponible y accesible de 3 m que una balsa de 50 m de diámetro. |
Teniendo en cuenta la valoración establecida, se procede a la intervención. Es decir, se diseñan y priorizan diferentes estrategias para la mitigación del riesgo de contacto entre cerdos y fauna silvestre en cada uno de los puntos (Tabla 3). La selección de las medidas de bioseguridad aplicables en una explotación dependerá principalmente de los siguientes factores:
Con toda la información recopilada hasta este momento se elabora un informe de bioseguridad o plan de acción, que es específico e individualizado para cada explotación (Figura 2). Este informe debe:
Fase III Verificación y monitorización
Con el objetivo de alcanzar los mejores resultados y mantenerlos a lo largo del tiempo, el plan de bioseguridad debe mantenerse actualizado con revisiones periódicas y la formación/esfuerzo por parte de todo el personal deben mantenerse constantes.
- No hay que perder la paciencia porque las acciones propuestas en el plan de bioseguridad generarán resultados, con frecuencia, a medio-largo plazo. Además, debido a las características de estos planes, es posible adaptar las acciones o medidas preventivas propuestas a medida que se modifican los riesgos.
Únicamente con constancia y perseverancia será posible reducir el riesgo de contacto con la fauna silvestre, y por consiguiente de aparición de enfermedades infecciosas o parasitarias en las explotaciones porcinas extensivas. |
CONCLUSIONES
En este trabajo se presenta el primer protocolo sistemático para evaluar los riesgos de interacción doméstico-silvestre en explotaciones porcinas extensivas en Europa.
AGRADECIMIENTOS
El protocolo se desarrolló en el marco de dos proyectos de investigación, “Evaluación de protocolos de bioseguridad y de la gestión de ungulados en la transmisión de enfermedades compartidas (ONEGEST) [AGL2016-76358-R]”, proyecto “Armonización de los datos poblacionales de la fauna silvestre en España: aplicaciones al control y la vigilancia sanitaria de enfermedades comparitdas con el ganado” (HAWIPO) del plan nacional de i+D” y “Diseño, implantación y evaluación de programas sanitarios y de bioseguridad para la mitigación del riesgo de transmisión de la tuberculosis en el ganado porcino extensivo en Extremadura [UCTR180323]”, de las convocatorias del Programa Estatal de I+D+i Orientada a los Retos de la Sociedad y de Proyectos de Investigación Industrial y Desarrollo Empresarial de la Junta de Extremadura, respectivamente. Asimismo, supone una contribución a los proyectos “One Health Farming [PLEC2021-008113]” (financiado por MCIN/AEI/10.13039/501100011033 y por la Unión Europea NextGenerationEU/PRTR) y “Diseño y evaluación de estrategias de lucha integradas para el control de enfermedades transmisibles en ganado porcino en sistemas silvopastoriles en Andalucía [PYC20 RE 056 UCO]” (financiado por la Junta de Andalucía). Además, queremos agradecer la colaboración e implicación de s la red de ganaderos del Grupo Solano, ASAJA, y otros muchos ganaderos independientes que han permitido el desarrollo de este protocolo. Finalmente, agradecer la contribución de todo el equipo de trabajo, tanto en el IREC (Ciudad Real) como en el GISAZ (Córdoba).
REFERENCIAS
Boklund, A., Dhollander, S., Chesnoiu Vasile, T., Abrahantes, J. C., Bøtner, A., Gogin, A., … & Mortensen, S. (2020). Risk factors for African swine fever incursion in Romanian domestic farms during 2019. Scientific reports, 10(1), 1-13.
Cano-Terriza, D., Risalde, M. A., Rodríguez-Hernández, P., Napp, S., Fernández-Morente, M., Moreno, I., … & García-Bocanegra, I. (2018). Epidemiological surveillance of Mycobacterium tuberculosis complex in extensively raised pigs in the south of Spain. Preventive Veterinary Medicine, 159, 87-91.
Jiménez-Ruiz, S., Laguna, E., Vicente, J., García-Bocanegra, I., Martínez-Guijosa, J., Cano Terriza, D., … & Acevedo, P. (2022). Characterization and management of interaction risks between livestock and wild ungulates on outdoor pig farms in Spain. Porcine Health Management, 8(1), 1-14.
Martínez-Guijosa, J., Lima-Barbero, J. F., Acevedo, P., Cano-Terriza, D., Jiménez-Ruiz, S., Barasona, J. Á., … & Vicente, J. (2021). Description and implementation of an On-farm Wildlife Risk Mitigation Protocol at the wildlife-livestock interface: Tuberculosis in Mediterranean environments. Preventive Veterinary Medicine, 191, 105346.
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, (2019). Bioseguridad en el sector porcino. https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/sanidad-animal/bioseguridad-buenas-practicas/porcino_bioseg.aspx (último acceso 01/02/2020).
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, (2022). Bioseguridad en el sector porcino. https://www.mapa.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/sanidad-animal/bioseguridad-buenas-practicas/porcino_bioseg.aspx
Triguero‐Ocaña, R., Laguna, E., Jiménez‐Ruiz, S., Fernández‐López, J., García‐Bocanegra, I., Barasona, J. Á., … & Acevedo, P. (2021). The wildlife‐livestock interface on extensive free ranging pig farms in central Spain during the “montanera” period. Transboundary and Emerging Diseases, 68(4), 2066-2078.
World Organisation for Animal Health (2019). Terrestrial Animal Health Code. https://www.oie.int/es/normas/codigo-terrestre/b
[/registrados]