El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, Òscar Ordeig, ha anunciado este miércoles la aparición de un nuevo caso positivo de Peste porcina africana (PPA) en Barcelona, un hallazgo que obliga a reforzar las medidas de control en Collserola frente al avance del virus en la zona metropolitana. La principal novedad es que el jabalí infectado ha sido localizado por primera vez dentro del término municipal de Barcelona. Este hecho llevará al Govern a cerrar todos los accesos al Parque Natural de Collserola, con el objetivo de limitar la presencia de personas en el entorno natural y evitar la dispersión de la PPA.
Según explicó Ordeig, el caso detectado en la capital catalana forma parte del mismo foco que se identificó recientemente en Sant Just Desvern. Sin embargo, el salto del virus hasta Barcelona obliga a modificar el enfoque de las actuaciones. “Es necesario un cambio de escala en la estrategia de contención”, señaló el consejero, en referencia al refuerzo de las restricciones y al aumento de la vigilancia sanitaria.
La ampliación de las limitaciones de acceso al medio natural afectará ya a un total de 18 municipios del entorno de la sierra de Collserola. Entre las localidades donde se han detectado jabalíes infectados figuran, además de Barcelona, Cerdanyola del Vallès, Molins de Rei, Rubí, Sant Cugat del Vallès, Sant Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern, Sant Quirze del Vallès y Terrassa.
El pasado viernes, la Generalitat de Catalunya informó de la confirmación de 21 nuevos positivos en fauna silvestre, lo que elevó el número total de animales infectados a 216 en la comunidad. Esta cifra podría aumentar en los próximos días, una vez que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación comunique oficialmente las últimas detecciones, entre ellas el ejemplar localizado en Barcelona.
Las autoridades mantienen activado el protocolo de vigilancia y control para evitar la propagación del virus, especialmente en zonas con elevada presencia de jabalíes y cercanas a explotaciones porcinas, donde la enfermedad podría tener graves consecuencias económicas para el sector ganadero.

