La persistencia del virus de la Peste Porcina Africana (PPA) en el medio ambiente hace necesario mantener las medidas de vigilancia y control a medio plazo. Se ha aprobado un programa temporal de tres años para reforzar las actuaciones destinadas a controlar y erradicar la enfermedad, contener las consecuencias del brote y proteger al sector porcino, según ha informado el Govern de Cataluña a través de una nota de prensa el pasado martes 3 de noviembre.
La iniciativa contempla la incorporación de 17 profesionales y estará vigente desde el 1 de diciembre de 2026 hasta el 30 de noviembre de 2029, con financiación procedente del fondo de contingencia.
Cataluña incorpora 17 profesionales para reforzar la vigilancia de la PPA
El nuevo dispositivo contará con diez veterinarios, dos ambientólogos y cinco profesionales de gestión y administración, que se incorporarán para reforzar las tareas de vigilancia epidemiológica, el control de las producciones ganaderas y las actuaciones sobre las poblaciones de jabalíes. La selección del personal se realizará a través del portal ATRI, de acuerdo con los principios de mérito, capacidad, publicidad y concurrencia.
El objetivo de estas medidas es evitar que la PPA se propague más allá de las zonas restringidas, manteniendo un seguimiento continuado tanto de las producciones porcinas como de la fauna silvestre.
La persistencia del virus motiva el refuerzo de la vigilancia durante tres años
La duración del dispositivo responde a la capacidad del virus de la PPA para permanecer en el medio ambiente durante periodos prolongados, especialmente en cadáveres de jabalíes y productos derivados.
A esta circunstancia se suma la dinámica de transmisión de la enfermedad entre las poblaciones silvestres, que hace necesario mantener las actuaciones de vigilancia y control durante los próximos años. Además de sus consecuencias sanitarias, la PPA representa una amenaza económica para el sector porcino, ya que afecta tanto a cerdos domésticos como a jabalíes.
Según señala el Govern, las pérdidas económicas pueden ser directas, derivadas de la mortalidad de los animales y la consiguiente reducción de la producción, o indirectas, principalmente por las restricciones comerciales que afectan al ganado y sus productos.
Con este programa, el Govern de Catalunya reforzará los recursos humanos destinados a la vigilancia y el control de la enfermedad hasta noviembre de 2029, con el objetivo de limitar su propagación y reducir las consecuencias para el sector porcino.

