Icono del sitio porciNews, la revista global del porcino

DEI 2.0 y ganadería: Hacia un modelo de desempeño medioambiental

Escrito por: Rosa Gallart - Ingeniera agrónoma – GSP LLeida

LA NUEVA FILOSOFÍA REGULATORIA DE LA DIRECTIVA DE EMISIONES INDUSTRIALES PARA LA GANADERÍA

La política europea de control de emisiones de contaminantes atmosféricos para las actividades industriales y ganaderas se articula principalmente a través de la Directiva de Emisiones Industriales, Directiva 2010/75/UE (conocida también como DEI 1.0), aprobada con un enfoque de prevención y control integrados de la contaminación (IPPC) para las grandes instalaciones emisoras.

Recientemente, la Unión Europea ha aprobado su revisión mediante la Directiva (UE) 2024/1785, dando lugar a la generación 2.0 de la Directiva DEI, en vigor desde agosto de 2024, pero pendiente todavía de transposición por parte de los Estados miembros a realizarse antes de verano del 2026.

La nueva directiva establece un marco regulatorio alineado con los objetivos de neutralidad climática del Pacto Verde Europeo y el Plan de Acción de Contaminación Cero.

Por ello, plantea la necesidad que la industria y la ganadería evolucionen mediante políticas profundamente transformadoras que permitan proteger la salud pública y el medio ambiente, garantizando a su vez una transición justa que no comprometa la competitividad ni la autonomía estratégica de la Unión Europea.

Los pilares de la DEI 2.0 se centran en reforzar la aplicación de las Mejores Técnicas Disponibles (MTD o BAT, Best Avaliable Techniques), con el objetivo de que las industrias europeas y la ganadería operen con el máximo nivel de desempeño medioambiental posible.

Esto implica aplicar aquellas técnicas que permitan obtener los mejores resultados en la mitigación de impactos ambientales, incluyendo:

 

Las autoridades competentes ya no deberán fijar los límites de emisión en el extremo más permisivo del rango autorizado, sino que deberán aproximarse al nivel más estricto técnicamente alcanzable para cada instalación.

En resumen, la directiva revisada plantea tres grandes objetivos:

¿QUÉ CAMBIA PARA LA GANADERÍA?

En el caso de la ganadería intensiva, y especialmente para el sector porcino -ya contemplado en la anterior DEI 1.0-, la nueva directiva modifica el enfoque tradicional del control ambiental y lo aproxima a un modelo de desempeño técnico verificable.

Actualmente, existen en España unas 4.000 granjas porcinas afectadas por la normativa IPPC. Sin embargo, la nueva directiva reduce considerablemente los umbrales, rebajándolos hasta las 350 LSU (Livestock Standard Units). En porcino, esto equivale aproximadamente a:

Además, se establecen umbrales inferiores para aquellas granjas que incluyan distintas orientaciones productivas.

Con esta ampliación del ámbito de aplicación, la DEI 2.0 podría afectar a más de 10.000 explotaciones ganaderas en España.

La directiva plantea, además, que este incremento regulatorio se articule mediante permisos o registros simplificados, evitando generar cargas administrativas desproporcionadas.

DEL BREF A LAS FUTURAS UCOL

Uno de los cambios más relevantes para la ganadería es la transformación del modelo tradicional basado en los documentos BREF (Best Available Techniques Reference Document) y en las conclusiones BAT.

En la nueva DEI 2.0, el procedimiento periódico de revisión del BREF en ganadería se sustituye por un modelo simplificado basado en las futuras UCOL (Uniform Conditions for Operating rules for Livestock).

Estas normas uniformes de funcionamiento pretenden establecer unas reglas armonizadas para todas las explotaciones ganaderas europeas sujetas a la directiva.

Su elaboración se basa en el intercambio de información técnica y científica entre Estados miembros, sectores afectados y organizaciones no gubernamentales.

El proceso de elaboración comenzó en febrero de 2025 y finalizó en abril de 2026 con la redacción de un documento técnico final que deberá elevarse a la Comisión Europea para su aprobación mediante acto de ejecución antes del 1 de septiembre de 2026.

UN MODELO MÁS PRÁCTICO Y OPERATIVO

A diferencia de los BREF tradicionales, las UCOL se orientan hacia una aplicación mucho más práctica y operativa sobre el funcionamiento diario de las granjas.

Aunque el texto final todavía no ha sido aprobado, el borrador se aproxima ya a documento técnico armonizado que incluye:

Además, incorpora un mayor grado de homogenización para toda Europa en aspectos como:

Límites de excreción
Límites de emisiones
Técnicas de mitigación
Monitorización anual
Gestión documentada de procesos

El cambió no es menor, ya que la nutrición deja de ser exclusivamente una herramienta productiva y pasa a convertirse en un instrumento regulatorio ambiental.

Las futuras UCOL proponen límites máximos no superables con un mayor grado de ambición, lo que tendrá implicaciones directas sobre la formulación nutricional que pasará a formar parte esencial del cumplimiento de desempeño medioambiental de las granjas.

EL MANEJO DEL PURÍN ES EL CENTRO DEL SISTEMA DE CÁLCULO DE EMISIONES

Otro de los aspectos importantes introducidos en las UCOL es el protagonismo que adquiere la gestión del purín y el estiércol sólido.

Las futuras normas regulan prácticamente todas las fases relacionadas con su manejo:

En términos generales, no se prevén muchos cambios radicales con respecto a las MTD ya descritas en el actual BREF. Sin embargo, sí se incorporan nuevas técnicas que, apoyadas en evidencia científica, podrían contribuir a mejorar la mitigación de emisiones.

Para las granjas que pasarán a incorporarse al nuevo ámbito regulatorio de la DEI 2.0, las UCOL transforman el enfoque tradicional del manejo del purín basado únicamente en disponer de capacidad suficiente de almacenamiento y cumplir con la Directiva de Nitratos.

El nuevo modelo avanza hacia una evaluación técnica de todas las fases del manejo del purín, convirtiéndolas en elementos potencialmente auditables.

Técnicas como las cubiertas flexibles o flotantes en los dispositivos de almacenamiento pasan a adquirir especial relevancia. Los Estados miembros deberán priorizar aquellas técnicas consideradas más eficaces para la mitigación de emisiones contempladas en sus planes nacionales de reducción de contaminantes atmosféricos, como el amoniaco.

El procesado del purín y de los estiércoles también ha sido uno de los aspectos de mayor debate entre los Estados miembros. La tendencia general apunta hacia técnicas que permitan combinar dos objetivos:

La reducción de emisiones
La recuperación total o parcial de nutrientes

Todo ello debe hacerse siguiendo las directrices europeas de economía circular y valorización agronómica.

EL DEBATE SOBRE LAS EMISIONES Y LA DIVERSIDAD EUROPEA

Uno de los principales retos durante la elaboración de las UCOL ha sido la enorme diversidad de sistemas productivos existentes en Europa.

Las emisiones difusas generadas por la ganadería se calculan principalmente a partir de factores de emisión que pueden variar significativamente en función de:

El clima
El manejo
El tipo de alojamiento
Las técnicas aplicadas
Esto ha generado un intenso debate entre Estados miembros, especialmente en relación con la armonización de criterios y la representatividad de los modelos de cálculo.

Precisamente en este punto, España parte con una ventaja importante gracias a la experiencia acumulada con ECOGAN.

ECOGAN COMO PUNTO DE PARTIDA

La herramienta ECOGAN, vigente en España desde hace cinco años, ha desempeñado un papel especialmente relevante durante el proceso de elaboración de las UCOL.

La información recopilada no se limita únicamente a las explotaciones IPPC sujetas a la anterior DEI 1.0, sino que incluye también explotaciones que entrarán progresivamente dentro del nuevo ámbito de aplicación de la DEI 2.0 entre 2030 y 2032.

Esto sitúa a ECOGAN como una herramienta especialmente útil para adaptarse a muchas de las futuras exigencias de monitorización y trazabilidad ambiental que plantean las UCOL.

Más allá de una herramienta de cálculo de emisiones, ECOGAN puede convertirse en una infraestructura técnica de soporte para el seguimiento del desempeño medioambiental de las explotaciones ganaderas.

MONITORIZACIÓN: PROBABLEMENTE EL MAYOR CAMBIO REAL

Más allá de las técnicas concretas, el verdadero cambio operativo probablemente estará en la monitorización. Las futuras UCOL plantean controlar:

Las metodologías de cálculos podrán basarse en balances de masas, factores de emisión y registros productivos, pero siempre priorizando modelos tipo Tier 2 y Tier 3. Es decir, sistemas que tengan en cuenta:

La realidad individual de cada granja
Las técnicas aplicadas
Las condiciones climáticas locales

En este contexto, ECOGAN representa probablemente la herramienta más sólida disponible actualmente en Europa para adaptarse a las nuevas exigencias de monitorización ambiental y obligaciones regulatorias.

Será necesario que el propio sector tome conciencia de que el reporte de los datos individuales en ECOGAN formará parte de los criterios de evaluación de desempeño medioambiental.

Conocer cómo se calculan las emisiones y cuál es la contribución real de cada técnica aplicada según el tipo de alojamiento o el manejo del purín puede convertirse en un elemento clave para la toma de decisiones técnicas dentro de las granjas.

UN ESCENARIO MEDIOAMBIENTAL TODAVÍA ABIERTO

Pese a la dirección marcada por la DEI 2.0, conviene mantener cierta prudencia.

La publicación definitiva de las UCOL mediante acto delegado de la Comisión Europea no se prevé hasta septiembre de 2026 y todavía existen incertidumbres importantes entre las que destacan:

El coste económico de adaptación
La aplicabilidad de determinadas técnicas en granjas existentes
La viabilidad para explotaciones de menor tamaño
La capacidad de implantación tecnológica del sector

Muchas de las exigencias podrían resultar relativamente asumibles en explotaciones nuevas, pero mucho más complejas en instalaciones antiguas con limitaciones estructurales.

Durante el proceso de elaboración de las UCOL también se ha planteado la posibilidad de que los Estados miembros puedan reconocer técnicas alternativas siempre que:

Exista soporte científico suficiente
Se alcance un desempeño medioambiental equivalente o superior

Este aspecto genera cierto debate dentro del sector, ya que podría derivar en diferencias regulatorias entre regiones y, potencialmente, en desequilibrios competitivos.

Existe también incertidumbre sobre cómo encajará el futuro desarrollo tecnológico promovido por la propia directiva.

La aparición de nuevas técnicas emergentes o la optimización de tecnologías ya existentes podrían verse condicionadas por largos procesos de validación técnica y regulatoria, dificultando su incorporación práctica en las granjas más allá del 2030.

CONCLUSIONES

La DEI 2.0 y las futuras UCOL representan un cambio profundo en la regulación de la ganadería europea. El nuevo modelo se orienta hacia granjas:

Más monitorizadas
Más documentadas
Más eficientes
Medioambientalmente verificables

La nutrición, el manejo y la gestión de purines o estiércoles sólidos dejarán de ser únicamente herramientas productivas para convertirse también en variables regulatorias auditables.

Uno de los grandes debates de los próximos años probablemente será cómo compatibilizar la viabilidad económica de las granjas, sobre todo las de menor tamaño, con la transición medioambiental y la competitividad del sector.

En este contexto, el principal reto probablemente no será únicamente tecnológico, sino organizativo: disponer de sistemas capaces de medir, registrar y demostrar objetivamente el desempeño medioambiental alcanzado en las granjas por la aplicación de las MTD.

Te puede interesar: Una mirada a la normativa de aplicación de purines y las Mejores Técnicas Disponibles para el sector porcino

Salir de la versión móvil