El brote de peste porcina africana (PPA) detectado en jabalís silvestres en Catalunya continúa bajo seguimiento estrecho por parte del Departamento de Agricultura de la Generalitat, que ha actualizado esta semana los datos de vigilancia epidemiológica con nuevos positivos en la zona de alto riesgo. En total, se han confirmado 11 nuevos casos, todos ellos localizados en cuatro municipios del entorno metropolitano: cinco en Cerdanyola del Vallès, cuatro en Barcelona y un caso en Sant Cugat del Vallès y otro en Sant Just Desvern.
Según han detallado los servicios veterinarios, los hallazgos proceden de diferentes escenarios de detección en el medio natural, incluyendo cadáveres localizados en el entorno forestal, restos de animales, un ejemplar que tuvo que ser abatido por agentes al presentar síntomas compatibles con la enfermedad y otro caso asociado a un accidente de tráfico.
Durante la última semana, los laboratorios de referencia han analizado un total de 539 muestras procedentes del dispositivo de vigilancia. De ellas, 528 han resultado negativas y 11 positivas, lo que sitúa la tasa de detección en torno al 2 %. Con esta nueva actualización, el balance acumulado desde el inicio del brote, el pasado 28 de noviembre, asciende a 355 jabalís infectados confirmados en un total de 13 municipios afectados.
Las autoridades insisten en que la situación sigue bajo control gracias al despliegue intensivo de medidas de contención. El Govern mantiene activo un amplio operativo de campo en la zona, coordinado entre Agents Rurals, Mossos d’Esquadra, el cuerpo de GEPIF y los equipos técnicos de Tragsa, con una movilización semanal de 1.608 profesionales que trabajan de forma continuada en tareas de control, rastreo y retirada de fauna.
En los últimos siete días, este dispositivo ha permitido la captura y retirada de 328 jabalís dentro del perímetro infectado, elevando el total acumulado a 7.849 ejemplares extraídos en las zonas de riesgo desde el inicio de la emergencia sanitaria. Además, el plan de actuación incluye un refuerzo constante de las medidas físicas de control. En este sentido, se han instalado 57 trampas convencionales y 60 cajas trampa colectivas en puntos estratégicos, con el objetivo de reducir la densidad de población de jabalíes en el área afectada.

