El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha detectado nueve nuevos casos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes en Cataluña, elevando a 419 el número total de positivos registrados desde el inicio del brote. Por el momento, no se han detectado casos en cerdos domésticos.
El MAPA ha actualizado el pasado 22 de octubre la situación epidemiológica de la PPA en Cataluña. Según la última nota informativa, los Servicios Veterinarios Oficiales de la Generalitat de Catalunya han notificado tres nuevos focos que suman nueve casos positivos en jabalíes silvestres, todos ellos localizados en la provincia de Barcelona. Los nuevos hallazgos se producen en un contexto de vigilancia reforzada para contener la propagación del virus y evitar su entrada en las producciones porcinas.
Los nueve positivos corresponden a restos de jabalíes localizados en cinco municipios: Molins de Rei, con cuatro casos; Cerdanyola del Vallès, con dos; Sant Cugat del Vallès, con uno; Sant Quirze del Vallès, con uno; y Barcelona, con uno. Todos los hallazgos se han producido en la zona restringida II, dentro del área delimitada por los vallados perimetrales establecidos para limitar los movimientos de los animales silvestres y reducir el riesgo de propagación de la enfermedad. Con estas detecciones, Cataluña acumula 77 focos de PPA, tres primarios y 74 secundarios, con un total de 419 jabalíes positivos distribuidos en 13 municipios. La evolución del brote mantiene activas las medidas de vigilancia y control en el territorio afectado.
Las actuaciones de las autoridades se centran en la búsqueda de cadáveres de jabalíes y en el control de sus poblaciones mediante trampas y otras intervenciones supervisadas por los agentes competentes. También continúan los trabajos de instalación y revisión de vallados y barreras en los corredores utilizados habitualmente por estos animales. Estas medidas buscan limitar los desplazamientos de los jabalíes y reducir las posibilidades de que el virus alcance nuevas zonas. La vigilancia epidemiológica resulta especialmente importante para detectar de forma temprana posibles nuevos positivos y adaptar las actuaciones a la evolución de la enfermedad.
En paralelo, las producciones porcinas situadas en las zonas restringidas I y II continúan bajo vigilancia reforzada. Los Servicios Veterinarios Oficiales mantienen las inspecciones de bioseguridad para comprobar que se cumplen las medidas destinadas a prevenir la entrada del virus en las granjas. Hasta la actualización del 22 de octubre, no se ha detectado ningún caso positivo en porcino doméstico. El mantenimiento de esta situación es una prioridad para las autoridades sanitarias, dado el impacto que la enfermedad podría tener sobre la producción porcina y el comercio de animales y productos derivados.
El MAPA insiste en la importancia de extremar las medidas de bioseguridad tanto en las producciones como durante el transporte de animales. Asimismo, recuerda que cualquier sospecha debe comunicarse de inmediato a los Servicios Veterinarios Oficiales. Por último, el Ministerio subraya que la PPA no es una enfermedad zoonósica, por lo que no se transmite a las personas por contacto con animales infectados ni por el consumo de productos derivados de ellos.
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