El Boletín Oficial del Estado ha hecho oficial la publicación de la Orden APA/364/2026, una disposición que introduce una modificación en la extensión de normas impulsadas por la INTERPORC con el objetivo de seguir luchando contra la PPA. La medida entra en vigor de forma inmediata, apenas un día después de su aparición en el BOE, y se enmarca en un contexto de especial tensión para el sector porcino español.
El principal motivo de esta actualización normativa es la necesidad de dar respuesta a la situación generada por la aparición de la Peste Porcina Africana (PPA) en España a finales de 2025. Esta enfermedad, ausente en el país desde 1994, ha supuesto un importante desafío sanitario y económico, afectando tanto a la estabilidad del sector como a su posicionamiento en los mercados internacionales, especialmente en lo relativo a las exportaciones.
Ante este escenario, la orden busca reforzar los mecanismos de prevención y control mediante una fórmula excepcional y temporal de financiación. En concreto, se establece un incremento transitorio de las aportaciones obligatorias que realizan los operadores del sector, con el objetivo de dotar de más recursos a las acciones incluidas en el programa de “Apoyo integral a la ganadería de porcino”. Estas actuaciones se desarrollarán de manera complementaria a las medidas ya aplicadas por las autoridades sanitarias.
El ajuste económico tendrá una duración limitada, comprendida entre el 1 de mayo de 2026 y el 31 de agosto de 2026. Durante este periodo, las aportaciones quedan fijadas en 0,265 euros por animal, tanto en producción como en sacrificio y comercialización, frente a los 0,055 euros establecidos previamente. Esto implica que cada cerdo adulto de capa blanca criado en España y enviado al matadero, así como cada animal sacrificado en territorio nacional o canal importada, estará sujeto a este recargo excepcional.
La decisión no ha sido unilateral, sino que cuenta con el respaldo del propio sector. La medida fue aprobada por unanimidad en la Asamblea General Extraordinaria de INTERPORC celebrada el 12 de febrero de 2026, tras pasar los trámites de información pública y recibir el visto bueno del Consejo General de Organizaciones Interprofesionales Agroalimentaria.
Este consenso refleja la preocupación compartida por la situación sanitaria y la necesidad de actuar de forma coordinada para proteger la actividad ganadera, la seguridad alimentaria y la confianza de los mercados. Una vez finalizado el periodo extraordinario, está previsto que las aportaciones vuelvan a sus niveles habituales, tal y como se contempla en la planificación vigente hasta noviembre de 2028. Con esta medida, el sector porcino busca reforzar su capacidad de respuesta ante posibles riesgos sanitarios y consolidar un sistema más resiliente frente a futuras crisis.

