|
Los fallos reproductivos son una de las principales causas de descarte de cerdas en la producción porcina. Estos pueden clasificarse en dos grandes categorías: aquellos de origen infeccioso, que representan aproximadamente el 30–40 % de los casos, y los de origen no infeccioso, responsables del 60–70 % restante. |
|
Entre los factores infecciosos, uno de los mayores riesgos operativos a los que se enfrenta la porcicultura actual es la introducción de enfermedades, con graves repercusiones económicas técnicas. |
PRINCIPALES FALLOS REPRODUCTIVOS EN LA GRANJA PORCINA
Entre los principales fallos reproductivos que pueden observarse en una granja porcina destacan:
| REPETICIÓN DEL CELO
La cerda es poliéstrica, no estacional y presenta ovulaciones múltiples, produciéndose los ciclos de celo, de media, cada 21 días (rango de 18 a 23 días). La mayoría de las hembras muestran un celo que dura 48-56 horas, ocurriendo la ovulación en torno al 70 % de dicho periodo (Sobestiansky et al., 1998). Las repeticiones de celo se clasifican en: |
| ABORTO
El periodo medio de gestación de la cerda es de 114 días (112-116 días) (Sobestiansky et al., 1999). El aborto se define como la interrupción de la gestación con expulsión de los fetos, que no están completamente desarrollados o mueren poco después del nacimiento. Se considera aborto cualquier expulsión o nacimiento de fetos antes de los 110 días de gestación, siempre que ninguno de los lechones sobreviva más de 24 horas (Braga; Da Costa; Campos, 2013). |
Entre las causas más frecuentes de fallos reproductivos se encuentran los errores de manejo (origen no infeccioso) y los agentes infecciosos.
FALLOS REPRODUCTIVOS DE ORIGEN INFECCIOSO
Vías de infección y factores de riesgo
Las infecciones que afectan al aparato reproductivo de la cerda pueden producirse por dos vías:
(Mellagi; Bortolozzo; Wentz, 2006)
La mayoría de los agentes infecciosos tienen la capacidad de penetrar, asentarse y replicarse en el tracto reproductivo, estando su presencia asociada a:
Agentes etiológicos y diagnóstico
La etiología de las enfermedades reproductivas puede clasificarse en:
PATÓGENOS OPORTUNISTAS
Bacterias comensales y hongos.
PATÓGENOS ENDÉMICOS
| El diagnóstico suele requerir pruebas de laboratorio y un seguimiento clínico en campo por parte del veterinario, siendo fundamental interpretar correctamente los informes de laboratorio y aplicar programas de vacunación eficaces. |
Prevención, manejo y tratamiento
Las vacunas disponibles deben aplicarse siguiendo las normativas de cada empresa u organismo sanitario nacional, pudiendo hacerse un monitoreo serológico mensual o cada 6 meses (Silveira e Amaral, 2009).
Además, se deben tener en cuenta ciertos factores que influyen en la eficiencia reproductiva, como:
| El control sanitario de las enfermedades reproductivas debe basarse en programas de vacunación, junto con un manejo riguroso y una buena bioseguridad en todas las fases. También es clave fomentar una respuesta inmunitaria sólida mediante procesos de aclimatación antes de la cubrición. |
Tratamientos y medidas específicas
El desconocimiento de los diferentes agentes implicados en los fallos reproductivos puede complicar el diagnóstico diferencial y la selección de muestras para su envío al laboratorio y la obtención de un diagnóstico definitivo.
Una vez identificado el agente causal, resulta fundamental adoptar medidas terapéuticas y de control específicas, ajustadas a la naturaleza del patógeno implicado. El tratamiento y la contención de los fallos reproductivos dependerán en gran medida de la precisión diagnóstica y de la correcta interpretación de los resultados obtenidos.
|
En definitiva, los fallos reproductivos en la producción porcina representan un desafío complejo que requiere un enfoque multidisciplinar. Identificar correctamente su origen, implementar buenas prácticas de manejo, mantener una bioseguridad estricta y aplicar programas de diagnóstico, vacunación y tratamiento adecuados son pilares clave para minimizar su impacto. Solo a través de una vigilancia constante, formación continua y coordinación entre todos los actores implicados se podrán mejorar los índices reproductivos y, con ello, la sostenibilidad técnica y económica de las explotaciones porcinas. |

