Las enfermedades animales transfronterizas, como la peste porcina africana (PPA), continúan representando uno de los principales desafíos para la sanidad animal a escala mundial. En este contexto, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha puesto en marcha el Programa de Asociación Mundial para las Enfermedades Animales Transfronterizas (GPP-TAD), una iniciativa destinada a reforzar la prevención y el control de estas enfermedades mediante un modelo de cooperación entre países.
El programa contempla la creación de plataformas nacionales que integren, bajo un mismo marco de actuación, a administraciones públicas, sector privado, productores, fundaciones, organizaciones agrarias e instituciones financieras. Según la FAO, este enfoque pretende mejorar la coordinación entre todos los actores implicados en la sanidad animal y aumentar la capacidad de respuesta frente a enfermedades con elevado impacto sanitario y económico.
Hasta el momento, 110 países han remitido cartas oficiales al director general de la FAO manifestando su interés en incorporarse al GPP-TAD. Para la organización, este respaldo refleja un importante compromiso político y financiero con un modelo sostenible para gestionar algunas de las amenazas sanitarias más persistentes y costosas para la producción animal.
La iniciativa se apoyará en la experiencia del sistema EMPRES (Emergency Prevention System for Animal Health), a través del cual la FAO continuará proporcionando información epidemiológica, sistemas de alerta temprana y orientación técnica. Además, la organización actuará como recurso de último recurso y prestará apoyo extraordinario cuando las circunstancias lo requieran.
Las plataformas nacionales constituirán el eje operativo del programa, mientras que los centros regionales coordinarán la asistencia técnica y fomentarán la cooperación entre países. La FAO asumirá la coordinación mundial del GPP-TAD con el objetivo de reforzar la prevención, la preparación y la acción conjunta desde el ámbito nacional.
El programa desarrollará su actividad en cinco áreas prioritarias: la prevención y el control progresivo de las enfermedades; la vigilancia digital, la alerta temprana y la innovación en sanidad animal; la preparación y las actuaciones tempranas basadas en el análisis del riesgo; la respuesta rápida y coordinada ante emergencias; y el desarrollo de marcos legislativos, alianzas y modelos de financiación.
Uno de los elementos diferenciales del GPP-TAD será su modelo de financiación, basado en las aportaciones de los países participantes en función de su capacidad, complementadas con contribuciones voluntarias de socios para el desarrollo y mecanismos de financiación compartida en los que participarán instituciones financieras internacionales y el sector privado.
La gobernanza del programa recaerá en un Comité Directivo Mundial, con representación equilibrada de las distintas regiones, mientras que un grupo asesor técnico integrado por los principales socios técnicos, incluidos los órganos rectores de la FAO, será el encargado de ejercer la supervisión estratégica de la iniciativa.

