El sector porcino europeo podría afrontar en 2027 una mayor presión sobre los costes vinculados a la alimentación animal. La cuarta evaluación de FEFAC sobre la aplicación del Reglamento de la UE sobre deforestación (EUDR) estima que sus requisitos para la soja podrían suponer un impacto directo en costes de aproximadamente +40 euros por tonelada de carne de cerdo.
La estimación parte de la situación prevista para la soja y la harina de soja utilizadas en piensos. Según la información de mercado recopilada por FEFAC, los suministros compatibles con el EUDR podrían soportar durante 2027 una prima de riesgo de alrededor de 30 euros por tonelada sobre las cotizaciones habituales. Sobre un uso total de aproximadamente 35 millones de toneladas de soja y harina de soja considerado por FEFAC, el coste adicional directo podría alcanzar los 1.050 millones de euros.
A esta presión económica se suma el riesgo relacionado con la disponibilidad. FEFAC calcula un posible déficit de aproximadamente 4 millones de toneladas de harina de soja, equivalente a cerca del 20% de las importaciones directas de la UE y señala que actualmente existen opciones de sustitución muy limitadas.
FEFAC estima que la presión podría alcanzar a otras proteínas utilizadas en piensos
El posible incremento de costes no se limitaría a la harina de soja. FEFAC explica que las cotizaciones de las harinas de colza y girasol suelen estar vinculadas a las de la harina de soja en una proporción media cercana al 65%. Así, un incremento de 30 euros por tonelada en la soja podría trasladarse a una subida aproximada de +19,5 euros por tonelada en estas fuentes proteicas alternativas.
Aplicado al consumo europeo, este efecto supondría otros 449 millones de euros. FEFAC sitúa así en alrededor de 1.400 millones de euros el impacto económico estimado asociado al suministro de harina de soja, colza y girasol para el sector europeo de piensos y ganadero.
El documento advierte, además, de un segundo efecto sobre la formulación: un encarecimiento sostenido de la harina de soja impulsaría la demanda de fuentes proteicas alternativas más económicas, lo que podría elevar a su vez sus precios y aumentar también la presión sobre aminoácidos clave.
Para el porcino, FEFAC advierte de que este incremento de costes podría perjudicar significativamente la competitividad y rentabilidad de los sectores monogástricos de la UE, especialmente porcino y avicultura. La organización plantea así un 2027 en el que la presión sobre la soja podría extenderse a diferentes componentes proteicos utilizados en la formulación de piensos.
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