El análisis comparativo “benckmarking”, es un proceso continuo por el que se toman una o varias referencias con el objetivo de compararlas con las de tu empresa y posteriormente realizar mejoras e implementarlas. Estas referencias se toman para conseguir alcanzar un nivel alto de competitividad. Se trata, en definitiva, de un termómetro donde situarse.
Un claro ejemplo de competitividad es, sin duda, el sector porcino. Un sector muy dinámico, con unos sistemas de producción exigentes y que siempre está en constante cambio, con lo que para adaptarse a estos retos, se ha de realizar siempre una correcta gestión.
La herramienta BDporc «Banco de Datos de Referencia del Porcino Español» gestionada por el IRTA y destinada al sector porcino español, resulta de gran utilidad para que las granjas puedan compararse y mejorar.
A continuación, presentamos un resumen de algunos de los principales indicadores técnicos de porcino y su evolución desde el año 2010 al 2018, que puede servir para visualizar la trayectoria de eficiencia técnica del conjunto de granjas españolas adheridas al BDporc y disponer así de referencias comparativas. Estos resultados proceden del análisis de más de 900.000 reproductoras repartidas por todo el territorio nacional.
En primer lugar[registrados], en la Gráfica 1, podemos ver la evolución del tamaño de granjas en España (número medio de cerdas presentes). El tamaño medio de las granjas analizadas en el año 2010 era de 815 cerdas presentas y en 2018 fue de 1.343 cerdas presentes lo que significa un incremento anual de 66 cerdas presentes.
En la Gráfica 3, podemos ver la evolución de la duración media de la lactación. En 8 años se han incrementado dos días la lactación de los lechones, pasando de 23 días en el año 2010 a 25 días en el año 2018. En este caso, las normativas comunitarias y el manejo actual en las granjas han incidido directamente en este índice.
En la Gráfica 4, observamos la evolución de la tasa de partos, otro de los índices de eficiencia reproductiva más representativos. En 2010 los resultados fueron de 81,75% y en 2018 de 85,73%, lo que significa una mejora positiva de 3,98%. Esta información refleja el buen manejo de la cubrición y el cada vez mejor status sanitario en las granjas.
En la Gráfica 5, podemos ver la evolución de los días no productivos por ciclo, un indicador de eficiencia técnica y económica. En 2010 los resultados obtenidos por el conjunto de las granjas fueron de 10,75 DNP por ciclo y en 2018 de 9,16 DNP por ciclo, lo que representa una reducción y por tanto una mejora de 1,59 días menos no productivos por ciclo.
En la Gráfica 6, podemos observar cómo se distribuye el censo de las reproductoras por ciclo. En el ciclo 0 se encuentra el 19,95% de cerdas (nulíparas). Entre el ciclo 1 y 6 se encuentran el 70,03% de cerdas reproductoras y en los ciclo 7, 8 o más, se encuentra el 10,02% del censo de reproductoras. Es importante disponer de un censo equilibrado, del mayor número de cerdas en los ciclos más productivos y tener en cuenta a su vez el flujo de renovación anual (reposición).
En la Gráfica 7, podemos ver una comparativa de la productividad numérica y de la tasa de partos a partir de los grupos de referencia (25% peores, media y 25% mejores). Como se puede observar, las diferencias de resultados entre los grupos hace pensar que hay todavía margen de mejora y que se seguirá consiguiendo aún más eficiencia técnica en los próximos años.
Todo lo que se puede medir, se puede mejorar. Estos resultados e indicadores, revelan y demuestran el buen hacer de los ganaderos de porcino en España en estos últimos años y la constante mejora técnica en todas las fases. Estamos delante de auténticos profesionales de esta labor.
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