Más de 2.500 visitantes, entre ellos numerosos profesionales internacionales, han pasado por el stand de la Interprofesional Agroalimentaria del Porcino de Capa Blanca (INTERPORC) en la feria Alimentaria. Una cifra que pone de manifiesto tanto la proyección global del sector como el creciente interés de los consumidores por los productos derivados del cerdo.
A lo largo del evento, el equipo de INTERPORC ha mantenido encuentros con importadores, asociaciones y representantes de países como China, Vietnam, Corea del Sur, Reino Unido, Singapur, Perú, Países Bajos o Polonia. También han recibido la visita de representantes institucionales, entre ellos el primer secretario de la Sección de Economía de la Embajada de Japón en España, Ryohei Shikata. En todas estas reuniones se han dado a conocer los valores que sitúan al porcino de capa blanca español como referente internacional en ámbitos como la sostenibilidad, la bioseguridad y el bienestar animal.
El presidente de INTERPORC, Manuel García, ha resaltado la elevada afluencia de público y el excelente clima para generar contactos y reforzar vínculos profesionales, destacando que este tipo de ferias ofrecen un entorno especialmente propicio para el encuentro. Por su parte, el director general, Alberto Herranz, ha señalado la relevancia de la cita tanto en el ámbito internacional como nacional. Según ha explicado, Alimentaria ha vuelto a evidenciar la sólida posición del sector en los mercados exteriores y, al mismo tiempo, ha confirmado la confianza del consumidor español en los productos porcinos.
Paralelamente a la actividad comercial e institucional, INTERPORC ha estado presente en diversas iniciativas organizadas durante la feria. Entre ellas, una mesa redonda impulsada por la Fundación Triptolemos centrada en los retos del sistema alimentario, así como otras acciones relacionadas con la bioseguridad, el modelo alimentario y la promoción de la dieta mediterránea.
El stand de INTERPORC en Alimentaria también ha destacado como espacio gastronómico, con la celebración de showcookings, degustaciones y un concurso dirigido a jóvenes talentos culinarios. Estas propuestas han permitido poner en valor la calidad y versatilidad de los productos del porcino. Además, los asistentes han podido participar en actividades lúdicas vinculadas al sector y disfrutar de zonas habilitadas para tomar fotografías y compartir su experiencia en la feria.

