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Mantenimiento de las granjas – Pieza clave de una bioseguridad óptima

Escrito por: Fernando Laguna Arán - Ingeniero Técnico Agrícola y Veterinario

A veces, al construir nuestra granja, no es como la que hemos soñado porque hay un limitante económico que nos condiciona. Con el paso de los años y el hecho de ir trabajando en ella, nos vamos dando cuenta de cosas que habríamos hecho distinto o que nos gustaría cambiar. Algunas ideas ya no son factibles, pero hay otras que sí.

Todos conocemos el desgaste que soporta una granja con el uso diario y por eso es imprescindible realizar un mantenimiento continuo.

Podemos aprovechar las operaciones de mantenimiento para incorporar las mejoras que creamos oportunas y que faciliten nuestra labor diaria, a veces pensando en un mejor manejo o en reforzar la bioseguridad de nuestra granja.

El punto 1d del artículo 5 del Real Decreto 306/2020 indica que “las instalaciones deben de mantenerse en buen estado de conservación…”

Limpieza

La primera operación que resulta imprescindible[registrados] y que puede verse como el principio del mantenimiento es la limpieza.

Ya hemos hablado en varias ocasiones sobre la limpieza, pero no se puede dejar de insistir porque es el comienzo para evitar el deterioro de nuestras instalaciones.

También es esencial para controlar algunos aspectos de la Bioseguridad:

Evita la transmisión de patógenos a los animales que llegan nuevos a la granja.

Evita la propagación de patógenos entre los animales que ya están presentes en la granja.

Evita la presencia de otros vectores transmisores de patógenos.

Además, es bien conocido el poder corrosivo de los restos de excrementos, alimento fermentado y agua sobre las instalaciones.

Revisión 

Es frecuente olvidar revisar periódicamente la instalación y hacer un mantenimiento continuo con el fin de dejarlo todo hasta que el desgaste sea tan grave que requiera de una mayor intervención.

En cebaderos está claro que habría que aprovechar los periodos de vacío.

En granjas de madres o Isoweans debe establecerse una rutina de revisión de las deficiencias que se han ido produciendo, así como de las posibles mejoras que nos podrían ayudar a reforzar las barreras de bioseguridad que se hayan estropeado con el tiempo o que inicialmente no pudimos hacer por desconocimiento o por falta de presupuesto.

A este respecto, podemos englobar muchos puntos, siendo recomendable tener un listado que nos recuerde todos lo que debemos de revisar y la periodicidad recomendada para estar tranquilos con nuestro proceso de mantenimiento.

Estos listados son recomendables para todos los controles de la granja, ya sea en operaciones de DDD, de botiquín, de documentación, etc., ya que en las granjas suele trabajar diferente personal. Esta estrategia nos permite estar seguros de que, aunque sea llevada a cabo por diferentes personas cada vez, se revisarán todos los puntos.

Sería recomendable que en el listado de reparaciones pendientes se incluya un esquema de la granja para marcar las incidencias que vayan apareciendo.

De este modo, el día de la reparación estará fácilmente identificada qué tela pajarera se ha estropeado, en qué codo de la tubería hay una pérdida de agua o qué puerta no funciona todo lo bien que debería.

Gracias a este sistema de trabajo estaremos preparados para el día en el que nos dediquemos a hacer reparaciones. Aunque siempre conviene dar un nuevo vistazo general, pues en las instalaciones vacías siempre se encuentran averías que pueden estar enmascaradas cuando están los animales (tolvas que no funcionan bien, suelos que se están perforando o “juguetes” demasiado degastados), siendo importante centrar la atención en las roturas que necesitan atención de forma más urgente.

A parte de las roturas que el desgaste ocasiona en nuestra instalación, hay otras operaciones de mantenimiento, que ya citó nuestro compañero Ramón Vinzo en su artículo “Mantenimiento de instalaciones ganaderas” hace unos años en esta misma revista y que es interesantísimo recordar:

Leer artículo “Mantenimiento de instalaciones ganaderas”

Revisar el vallado de la granja

Eliminar las malas hierbas que rodean la granja

Supervisar la limpieza de la instalación de agua y la integridad de las telas pajareras

Comprobar el correcto estado de la instalación eléctrica y de los sistemas de alimentación, y de ventilación/calefacción

Por último, y como citaba al principio, el momento de las reparaciones puede ser una buena ocasión para lanzarse a realizar alguna mejora en la instalación que aporte un plus en la comodidad de trabajo o en bioseguridad.

Un ejemplo son esos cebaderos tan comunes en nuestro territorio, cuyo muelle de carga está metido entre las 2 naves y que si pudieran tener una pasarela mas alejada evitarían la necesidad de que los camiones lleguen hasta la misma puerta de donde viven los animales.

Otros aspectos susceptibles de mejora en las granjas podrían ser los referentes a la instalación de limpiabotas, colocando unos cepillos y agua a la salida del vestuario y unos sencillos cuelga botas para que siempre estén en buenas condiciones de uso.

Algo que nos encontramos muy habitualmente en los cebaderos es la disposición del vestuario en el centro de la nave, entre dos habitáculos con animales. Esto, a veces, conduce a que la ropa se deje al lado de las bombas de tratamiento de agua, los armarios de almacenamiento o los sacos con la comida de los gatos. ¡El ingeniero que diseñó este modelo de vestuario no pensó mucho en la higiene ni la bioseguridad!

En estos casos, puede ser el momento de construir una pequeña caseta a la entrada de la granja o incluso adquirir una prefabricada para que el granjero y las visitas dejen allí su ropa y accedan a ver a los animales con ropa de la granja, y que cuando se vayan puedan a volver a ponerse su ropa con la misma higiene con la que llegaron.

No obstante, la obligatoriedad de que exista un vestuario aparece recogido en algunos apartados del punto 2 del artículo 5 del Real Decreto 306/2020, así que veremos el grado de exigencia de cada productor y de cada inspector.

En el Real Decreto también se estipula cómo debe de ser la cuarentena para recibir animales de reposición en una granja de madres, así que, si en su momento no pudimos hacerla en condiciones o con la capacidad suficiente, podemos aprovechar el periodo de vacío para corregirla.

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