A veces, al construir nuestra granja, no es como la que hemos soñado porque hay un limitante económico que nos condiciona. Con el paso de los años y el hecho de ir trabajando en ella, nos vamos dando cuenta de cosas que habríamos hecho distinto o que nos gustaría cambiar. Algunas ideas ya no son factibles, pero hay otras que sí.
Todos conocemos el desgaste que soporta una granja con el uso diario y por eso es imprescindible realizar un mantenimiento continuo.
El punto 1d del artículo 5 del Real Decreto 306/2020 indica que “las instalaciones deben de mantenerse en buen estado de conservación…”
Limpieza
La primera operación que resulta imprescindible[registrados] y que puede verse como el principio del mantenimiento es la limpieza.
Ya hemos hablado en varias ocasiones sobre la limpieza, pero no se puede dejar de insistir porque es el comienzo para evitar el deterioro de nuestras instalaciones.
También es esencial para controlar algunos aspectos de la Bioseguridad:
Además, es bien conocido el poder corrosivo de los restos de excrementos, alimento fermentado y agua sobre las instalaciones.
Es frecuente olvidar revisar periódicamente la instalación y hacer un mantenimiento continuo con el fin de dejarlo todo hasta que el desgaste sea tan grave que requiera de una mayor intervención.
A este respecto, podemos englobar muchos puntos, siendo recomendable tener un listado que nos recuerde todos lo que debemos de revisar y la periodicidad recomendada para estar tranquilos con nuestro proceso de mantenimiento.
Sería recomendable que en el listado de reparaciones pendientes se incluya un esquema de la granja para marcar las incidencias que vayan apareciendo.
A parte de las roturas que el desgaste ocasiona en nuestra instalación, hay otras operaciones de mantenimiento, que ya citó nuestro compañero Ramón Vinzo en su artículo “Mantenimiento de instalaciones ganaderas” hace unos años en esta misma revista y que es interesantísimo recordar:
Leer artículo “Mantenimiento de instalaciones ganaderas”
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Un ejemplo son esos cebaderos tan comunes en nuestro territorio, cuyo muelle de carga está metido entre las 2 naves y que si pudieran tener una pasarela mas alejada evitarían la necesidad de que los camiones lleguen hasta la misma puerta de donde viven los animales.
Otros aspectos susceptibles de mejora en las granjas podrían ser los referentes a la instalación de limpiabotas, colocando unos cepillos y agua a la salida del vestuario y unos sencillos cuelga botas para que siempre estén en buenas condiciones de uso.
No obstante, la obligatoriedad de que exista un vestuario aparece recogido en algunos apartados del punto 2 del artículo 5 del Real Decreto 306/2020, así que veremos el grado de exigencia de cada productor y de cada inspector.
En el Real Decreto también se estipula cómo debe de ser la cuarentena para recibir animales de reposición en una granja de madres, así que, si en su momento no pudimos hacerla en condiciones o con la capacidad suficiente, podemos aprovechar el periodo de vacío para corregirla.
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