La detección precoz de los distintos procesos infecciosos que puedan estar cursando en nuestras pirámides de producción es una de las actividades más importantes del veterinario de producción, ya que tiene una fuerte repercusión económica en cada una de las fases.
Establecer protocolos de bioseguridad y manejoque minimicen la exposición a los agentes infecciosos, así como medidas de acción tempranas, tendrá un gran impacto económico.
En la primera parte de este artículo, descubriremos cuáles son los principales puntos críticos a controlar en las granjas, así como las principales herramientas disponibles para llevar a cabo un control eficaz de las enfermedades y poder tomar medidas en función de la situación epidemiológica de la misma.
En la monitorización y control de los procesos infecciosos debemos diferenciar entre la Fase 1 y las Fases 2 y 3, ya que en cada una de ellas existen rutas de transmisión que determinan la situación epidemiológica de la explotación (Figura 1).[registrados]
En este sentido, es importante controlar la transmisión horizontal, minimizando la exposición y potenciando la inmunidad de los animales, y la transmisión vertical, implementando medidas destinadas a minimizar la transmisión de patógenos de las madres a los lechones.
Figura 1. Diagrama de transmisión de enfermedades y ruta epidemiológica.
Entre los puntos clave del control de enfermedades en la cadena productiva encontramos los siguientes:
- Nulíparas. Las nulíparas son un elemento clave en la transmisión de enfermedades, ya que pueden ser amplificadores de las enfermedades a su entrada a granja. Por otro lado, ejercen un importante papel en la mejora sanitaria de la explotación al estar inmunológicamente activa. Por ello, es crucial realizar la monitorización de las futuras reproductoras en cada lote que introduzcamos en granja.
- Lactación. El mantenimiento de una sistemática de trabajo en cuanto al movimiento de los animales en lactación y transición es de vital importancia para prevenir la transmisión de enfermedades, debiendo evitarse, en la medida de lo posible, tener animales de diferentes edades en una misma banda.
- Transición. En la fase de transición debemos funcionar con el sistema todo dentro-todo fuera, ya que los flujos continuos hacen que coexistan animales de diferentes edades, dificultando el control de los procesos infecciosos.
- Engorde. Al igual que en la fase de transición, durante el engorde hay que minimizar la variabilidad de edad, ya que la mezcla de diferentes edades favorece la recirculación de patógenos y la aparición de recidivas en todos los animales.
La mejor manera de reducir los procesos infecciosos es mediante el sistema todo dentro-todo fuera para romper la cadena epidemiológica de numerosas enfermedades. De este modo impedimos la recirculación de procesos víricos y bacterianos entre poblaciones con diferentes estatus sanitarios que se intentan acoplar durante toda la duración del engorde.
Herramientas clave para la monitorización sanitaria
Los registros informáticos constituyen una gran herramienta para la monitorización de las deficiencias productivas, así como para el diagnóstico de posibles patologías que afectan a la granja de manera endémica.
- % de anestros en la granja. No se debe superar el 10 % de cerdas que no salen a celo a los 7 días después del destete. Posibles causas de exceso de anestros:
- Fuerte pérdida de condición corporal debida a la temperatura y días de lactación.
- Mal manejo de la lactación, de la recela o del intervalo destete celo (luz, alimentación, ventilación).
- Número de cubriciones por semana o banda. Debe permanecer constante, ya que determina el flujo de lechones semanales y el flujo de caja de la explotación.
- Entrada de nulíparas/semana. La reposición es importante para mantener una estructura censal correcta.
- Número de partos sobre cubriciones. Determina la eficiencia reproductiva:
- Un incremento de las repeticiones se suele asociar a problemas de manejo.
- Cuando las pérdidas ocurren en gestación media o avanzada debemos verificar si se trata de patología o problemas de manejo de la gestación.
- Prolificidad. El incremento en el porcentaje de camadas pequeñas (partos de menos de 9 lechones) por encima del 7 % indica:
- Problemas de patología reproductiva.
- Mala calidad seminal.
- Mal manejo de la alimentación.
- Número de lechones nacidos muertos:
- Mortalidad > 1 %: suele deberse a procesos patológicos (fenómenos de autolisis en los lechones).
- Si los lechones son normales, se trata de bajas intraparto que nos obligan a tomar medidas de manejo relativas a los partos, y al pienso y agua en el periparto.
- Tasa de retención de cerdas. Debemos lograr que el 75 % de las nulíparas que introducimos en la explotación alcancen el 3er parto. En caso contrario podría haber un problema en la adaptación de las nulíparas o una probable infección en la explotación.
- Bajas en maternidad. Se deben verificar las condiciones de higiene, temperatura y alimentación de la reproductora. Debemos diferenciar:
- El porcentaje de bajas en lechones que han nacido con poco peso, en los que la mortalidad es muy elevada.
- Lechones que mueren con peso mayor de 1kg, que deben tener un porcentaje de bajas menor.
- Probabilidad de infección. El tamaño de la granja incrementa la probabilidad de infección. A esto habría que sumarle la probabilidad de infección o incremento del riesgo dependiendo de la densidad porcina de la zona en la cual se encuentra la población.
Técnicas laboratoriales: la clave para un diagnóstico certero
Las técnicas laboratoriales son una potentísima herramienta diagnóstica, siendo esencial conocer las pruebas disponibles. Sin embargo, antes de solicitarlas, es importante establecer un diagnóstico diferencial inicial en función del cuadro clínico, de forma que podremos enviar al laboratorio las muestras adecuadas para la prueba que nos interese realizar y podremos determinar qué papel están jugando los patógenos aislados.
En función de la sintomatología de los animales, podemos orientar nuestro diagnóstico hacia unos patógenos u otros:
A pesar de que a primera vista los procesos que cursan con sintomatología respiratoria nos pueden resultar similares, a la hora de decantarnos por pensar en un patógeno u otro conviene recordar los rasgos diferenciales, como la forma de presentación y las lesiones típicas asociadas a cada uno:
El primer paso para poder realizar un control efectivo de las enfermedades presentes en una pirámide de explotación porcina es establecer un diagnóstico definitivo, o al menos presuntivo:
Es muy importante conocer las técnicas laboratoriales, especialmente su sensibilidad y especificidad para cada uno de los procesos sospechados.
En la segunda parte de este artículo, ahondaremos en la monitorización en los puntos críticos de las pirámides de producción porcina, concretamente, las cerdas nulíparas, las cerdas reproductoras y los lechones, y descubriremos cuáles son las principales patologías que podemos encontrar en cada grupo de animales.
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Leer Monitorización sanitaria de pirámides de producción porcina – Parte II