En España, se confirmó la reaparición de la Peste Porcina Africana (PPA) tras más de tres décadas sin presencia del virus. El brote fue detectado el pasado 28 de noviembre de 2025 en dos jabalíes silvestres hallados en el municipio de Cerdanyola del Vallès (Barcelona), lo que supone la primera detección de la enfermedad en el país desde 1994, según el informe inicial del Comité Científico para el asesoramiento en relación con el brote de PPA.
La PPA es una enfermedad vírica altamente contagiosa que afecta exclusivamente a suidos domésticos y silvestres, no se transmite a las personas y carece de vacuna o tratamiento eficaz. En Europa, el jabalí es el principal reservorio del virus y juega un papel clave en su mantenimiento y expansión.
Desde la detección del foco inicial, las autoridades han analizado cerca de un millar de jabalíes, con resultados positivos únicamente en una zona de alto riesgo delimitada en un radio de seis kilómetros alrededor del foco original. Hasta la fecha, no se ha detectado ningún caso en ganado porcino doméstico, y la expansión del brote se considera lenta y localizada.
Los análisis genéticos realizados confirman que el virus pertenece al genotipo II, el mismo que circula actualmente en el resto de Europa. No obstante, el aislado detectado en España presenta una firma genética diferenciada, clasificada como un nuevo subgrupo (grupo genético 29), y un comportamiento epidemiológico distinto al de cepas altamente virulentas. En algunos animales se han detectado anticuerpos, lo que sugiere la posible circulación de un virus de virulencia moderada, capaz de generar infecciones más prolongadas y favorecer su persistencia en la fauna silvestre.
El informe subraya que todavía es prematuro determinar el origen del brote, ya que las investigaciones administrativas y judiciales siguen en curso. Aun así, los expertos señalan que la actividad humana en entornos periurbanos, especialmente a través de residuos alimentarios accesibles para los jabalíes, constituye una de las vías de entrada más probables del virus en la Unión Europea.
El brote ha llevado a la creación de zonas infectadas con diferentes niveles de riesgo y a la aplicación inmediata de medidas de control, tanto en explotaciones porcinas como en la gestión de la fauna silvestre. Entre ellas destacan la búsqueda activa de cadáveres de jabalí, el control poblacional intensivo y la creación de zonas de seguridad para frenar la propagación del virus.
El Comité Científico advierte de que, aunque el brote esté limitado actualmente a fauna silvestre, el impacto potencial para el sector porcino español es elevado. España es el primer productor de porcino de la Unión Europea y el tercer productor mundial, por lo que cualquier extensión de la enfermedad podría tener importantes consecuencias sanitarias, económicas y comerciales.
El informe concluye que la reaparición de la PPA en España plantea un escenario epidemiológico complejo, marcado por la interacción entre un virus genéticamente singular, altas densidades de jabalí y entornos periurbanos. Por ello, los expertos insisten en la necesidad de combinar vigilancia epidemiológica reforzada, análisis genéticos avanzados y una gestión activa de la fauna silvestre para proteger al sector porcino y minimizar el impacto socioeconómico del brote.
FUENTE: MAPA e IRTA

