La producción de cerdo ibérico, aunque supone en torno al 6 % del total porcino en España, tiene un peso económico y una proyección internacional estrechamente ligados a la calidad del producto y a una imagen de sistemas respetuosos con el bienestar animal.
En un contexto de transición progresiva hacia manejos más intensivos, disponer de herramientas objetivas y poco invasivas para monitorizar estrés cobra especial interés para el veterinario de campo.
En un trabajo publicado por Yeste-Vizcaíno y colaboradores se presenta la primera caracterización amplia de biomarcadores salivales de estrés en cerdo ibérico, evaluando:
El estudio se llevó a cabo en una granja comercial de Zaragoza con 68 cerdas ibéricas y 543 lechones, siguiendo el ciclo reproductivo con muestreos en tres momentos de gestación (días 35, 70 y 105) y dos de lactación (días 14 y 25, coincidiendo este último con el destete).
En lechones, los biomarcadores se analizaron en un subgrupo de 136 animales el día del destete.
Los resultados muestran un patrón claro en las cerdas:
En lechones, los biomarcadores fueron más altos en el destete que en las cerdas, lo que los autores interpretan como compatible con un estrés agudo ligado al manejo en esa jornada.
| En conjunto, el estudio remarca el valor de la saliva como matriz de muestreo sencilla y repetible, y aporta referencias útiles para interpretar biomarcadores salivales en cerdo ibérico en condiciones comerciales, apoyando una evaluación más objetiva del bienestar animal durante etapas y manejos clave. |
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