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Escherichia coli (E. coli) es una bacteria gram negativa que puede provocar diversas enfermedades en cerdos, incluyendo diarrea neonatal, septicemia y mastitis. En los últimos años, el Laboratorio de Diagnóstico Veterinario de la Universidad Estatal de Iowa ha reportado un incremento en los casos de diarrea postdestete causados por E. coli, particularmente desde 2019.
AUMENTO DE CASOS Y CAMBIOS EN LA PATOGENICIDAD DE E. COLI
Entre 2010 y 2018, los tipos de fimbrias F18 y K88 presentaron un equilibrio en los aislamientos de E. coli.
Sin embargo, con el aumento de los diagnósticos de colibacilosis postdestete, el tipo F18 se convirtió en el predominante, representando el 77,9 % de los casos.
Varios factores podrían estar detrás de este fenómeno, entre ellos:
Una de las hipótesis más interesantes es la susceptibilidad genética de ciertas razas de cerdos a E. coli F18.
La expresión de los receptores específicos en los enterocitos, que permiten la adhesión de esta bacteria, está regulada por el gen FUT1.
LAS MUTACIONES EN EL GEN FUT1 INFLUYEN EN LA SUSCEPTIBILIDAD, SIENDO LOS CERDOS CON GENOTIPO FUT1AA RESISTENTES, MIENTRAS QUE AQUELLOS CON GENOTIPOS FUT1GA O FUT1GG SON SUSCEPTIBLES
OBJETIVO DEL ESTUDIO
Este estudio tuvo como objetivo evaluar el efecto de un aislado contemporáneo de E. coli F18 de alta virulencia en cerdos con diferentes genotipos de FUT1.
METODOLOGÍA
Veinte cerdos de 21 días (10 susceptibles y 10 resistentes) fueron seleccionados y alojados en condiciones controladas en la Universidad Estatal de Iowa.
Tras una fase de aclimatación, todos los cerdos fueron inoculados con un aislado de E. coli F18 y se monitorizaron diariamente en cuanto a la severidad de la diarrea y la excreción de la bacteria a través de muestras fecales.

RESULTADOS
Los resultados mostraron que, aunque no hubo diferencias significativas en la excreción de E. coli entre ambos grupos, el grupo susceptible presentó una puntuación fecal más alta, lo que indica una mayor severidad de la diarrea.
Además, se observó una tasa de mortalidad notablemente mayor en el grupo susceptible, mientras que los cerdos resistentes no presentaron mortalidad alguna.
| El análisis histológico reveló que ninguno de los cerdos resistentes mostró colonización por E. coli en el intestino delgado, en contraste con el 90 % de los cerdos susceptibles, que sí la presentaron. |
CONCLUSIONES
Este estudio confirma que la resistencia genética a E. coli F18 es efectiva frente a aislados contemporáneos de alta virulencia.

La investigación sugiere que, a pesar de la continua exposición ambiental a E. coli, los mecanismos genéticos de resistencia pueden ofrecer una vía prometedora para la mejora de la salud porcina y el manejo de enfermedades asociadas. La comprensión de estos factores genéticos es crucial para el desarrollo de estrategias efectivas en la industria porcina.
| “Las conclusiones de este artículo subrayan la creciente relevancia de la resistencia genética en la lucha contra enfermedades en cerdos, especialmente en un contexto en el que se está reduciendo el uso de aditivos como el óxido de zinc y los antibióticos. En particular, las diarreas colibacilares en la fase de postdestete son un reto para la industria porcina y la selección genética de líneas resistentes es ya en la actualidad una herramienta fundamental para mejorar la salud animal, la sostenibilidad del sector y la productividad de las granjas. En el caso de PIC, este gen de resistencia forma parte de los criterios actuales de selección, y ya observamos altas prevalencias en varias de nuestras líneas, lo que refuerza el impacto real y aplicado de esta herramienta genética en campo para mejorar la robustez de los animales y su bienestar» – Pablo Magallón Verde, director de Servicios Técnicos PIC Sur y Norte de Europa. |