Proporcionar una mayor ingesta de lisina aumenta la deposición de proteínas y el aumento de peso y puede reducir la tasa de muerte fetal; sin embargo, la magnitud del beneficio económico proporciona una respuesta económica marginal.
Las mejoras en la selección genética, la nutrición, la salud y el manejo han llevado a una mejora continua lo cual ha generado cerdas de alta producción en los últimos 10 a 20 años.

Las mejoras en la selección genética, la nutrición, la salud y el manejo han llevado a una mejora continua lo cual ha generado cerdas de alta producción en los últimos 10 a 20 años.
Las cerdas de hoy son más prolíficas con un mayor número de cerdos gestados, amamantados y destetados por camada que en el pasado.
Las hembras genotipo modernas también crecen más rápido y son más magraz que las predecesoras. Estos cambios en el rendimiento reproductivo y la composición corporal alteran los requerimientos de nutrientes durante la gestación y la lactancia.
Los requisitos de nutrientes de la gestación parecen cumplirse con aproximadamente 11 a 12 g/d de lisina digerible ileal estandarizada (SID) y 5,000 a 6,000 Kcal/d NE.
Proporcionar una mayor ingesta de lisina aumenta la deposición de proteínas y el aumento de peso y puede reducir la tasa de muerte fetal; sin embargo, la magnitud del beneficio económico proporciona una respuesta económica marginal.
El aumento de la ingesta de energía y aminoácidos en los últimos 3 a 4 días antes del parto parece ser una mejor alternativa para acortar la duración del parto, aumentar el número de cerdos nacidos vivos y su peso al destete, que proporcionar alimentación adicional desde el día 90 de gestación hasta el parto.
Durante la lactancia, el objetivo sigue siendo aumentar la ingesta de alimento para minimizar la pérdida de peso de la cerda.
Las estimaciones de requerimiento de lisina en la lactancia parecen variar de un estudio a otro, posiblemente reflejando el grado de catabolismo muscular y graso de la cerda.
Un resumen de varios estudios de lactancia predice un requerimiento diario de lactancia de 27 g SID Lys de la dieta con 13 g adicionales movilizados del tejido corporal por cada 1 kg de crecimiento de camada.
Desde el punto de vista del manejo de alimentos, la disponibilidad de equipos para proporcionar el consumo ad libitum ha sido un beneficio importante en la lactancia.
Conclusión
La literatura sugiere que hay muchas formas exitosas de alimentar a las cerdas en gestación, periparto y lactancia, lo que indica que las cerdas de hoy son extremadamente resistentes a los desafíos nutricionales. No obstante, se debe tener en cuenta principalmente el genotipo con el que se trabaja en cada sistema de producción porcina para garantizar una dieta acorde al potencial en velocidad de crecimiento y deposición de tejido graso y magro.
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