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Respuesta de emergencia en accidentes con transporte porcino: la experiencia danesa

Escrito por: Cecilie Kobek-Kjeldager - Departamento de Ciencias Animales y Veterinarias, Universidad de Aarhus, Dinamarca , Kirstin Dahl-Pedersen - Departamento de Ciencias Clínicas Veterinarias, Universidad de Copenhague, Dinamarca , Mette S. Herskin - Departamento de Ciencias Animales y Veterinarias, Universidad de Aarhus, Dinamarca

El vuelco de un camión que transporta cerdos en carretera es una situación extrema que pone a prueba, en cuestión de minutos, la coordinación entre servicios de emergencia, veterinarios, transportistas y autoridades.

En estos escenarios, el bienestar animal, la seguridad de las personas y la gestión técnica del accidente se entrelazan de forma inevitable.

Durante el periodo comprendido entre 2017 y 2021, aproximadamente 2.500 millones de animales de producción vivos fueron transportados cada año entre los Estados miembros de la Unión Europea (European Court of Auditors 2023a).

La mayoría de estos envíos se realizaron por carretera (European Court of Auditors 2023b), lo que implica que un número significativo de vehículos transportó animales de producción por las carreteras europeas.

En circulación, cualquier vehículo está expuesto al riesgo de verse implicado en un accidente de tráfico (Prato et al. 2014).

Cuando un vehículo de transporte de animales vuelca como consecuencia de un accidente, las consecuencias pueden ser graves, tanto para los animales como para el conductor, las personas directamente implicadas y el personal de emergencia.

 

En este tipo de situaciones, disponer de una respuesta de emergencia rápida y eficaz resulta fundamental (Rembalovich et al. 2020).

Según el principio One Welfare, que pone de relieve las interconexiones entre el bienestar animal, el bienestar humano y el medio ambiente, el análisis de los problemas que afectan tanto a las personas como a los animales no humanos suele requerir un enfoque interdisciplinar amplio (Colonius & Earley 2013; Pinillos et al. 2016; Bourque 2017), ya que estos ámbitos comparten métodos de medición científica, se solapan y se influyen mutuamente.

El objetivo de este trabajo fue integrar aspectos relacionados con el bienestar de los animales de producción y el bienestar humano, describiendo y analizando la respuesta de emergencia en casos de vuelco de vehículos de transporte de animales desde una perspectiva One Welfare.

El material disponible, basado en una serie de casos ocurridos en Dinamarca, se recopiló a través de entrevistas cualitativas realizadas a actores clave seleccionados.

COORDINACIÓN DE EMERGENCIAS Y PROFESIONALES IMPLICADOS

En Dinamarca, desde 2017, la gestión de las emergencias en las que se ven implicados vehículos de transporte de cerdos que han volcado en un accidente de tráfico está coordinada por un “Grupo de gestión de emergencias”, bajo la supervisión de la asociación danesa del sector porcino.

El estudio se basó en la realización de 20 entrevistas cualitativas a representantes de los principales profesionales implicados en la respuesta ante este tipo de emergencias.

Tres representantes de la policía.
Cuatro representantes del servicio de bomberos y rescate.
Cuatro veterinarios, entre los que se encontraba un representante de la Asociación Veterinaria Danesa.
Un representante de la Danish Agriculture and Food Council.
Dos representantes del sector danés del transporte de cerdos.
Cinco conductores de transporte ganadero que habían estado implicados directamente en un accidente o habían sido movilizados para prestar apoyo con un vehículo de sustitución.
Un representante de las autoridades veterinarias alemanas.

Esta entrevista se incluyó debido al elevado volumen de comercio de cerdos vivos desde Dinamarca hacia otros Estados miembros de la UE (European Court of Auditors 2023a), lo que implica que los conductores de transporte ganadero entren o transiten por Alemania durante el traslado de cerdos daneses (Dahl-Pedersen et al. 2022).

LOS SEIS PILARES DE LA RESPUESTA DE EMERGENCIA

A continuación, se resume la respuesta de emergencia en Dinamarca, seguida de la discusión de los seis temas identificados a partir de las entrevistas realizadas a los distintos profesionales implicados (Figura 1).

Procedimientos operativos estándar
Equilibrio entre bienestar animal y seguridad laboral
Roles, formación y experiencia
Comunicación, tiempo y acceso a los animales
Reunión técnica de evaluación (Debriefing)
Sacrificio de animales

VISIÓN GENERAL DEL SISTEMA DE RESPUESTA ANTE EMERGENCIAS

La descripción del siguiente procedimiento llevado a cabo en Dinamarca se basa en la información obtenida en un total de 20 entrevistas realizadas a los distintos perfiles profesionales.

1 Activación de la respuesta de emergencia

En general, el procedimiento que se sigue en caso de una emergencia de tráfico consiste en alertar a las autoridades por vía telefónica tan pronto como se produce el accidente o este es detectado.

A partir de ese momento, los centros de llamadas de emergencia de la policía aplican una serie de protocolos para determinar a qué servicios debe avisarse y movilizarse hasta el lugar del accidente, lo que habitualmente incluye a la policía, los servicios sanitarios y el personal de bomberos y rescate.

2 La “tarjeta de actuación”: a quién avisar y cuándo

Una vez constituido el grupo de gestión de emergencias, los centros de llamadas de emergencia de la policía disponen de una denominada “tarjeta de actuación” que establece a quién debe avisarse en caso de vuelco de un vehículo de transporte de cerdos.

Esta tarjeta incluye la movilización del personal de bomberos y rescate, así como la información de contacto de:

3 El papel del veterinario en la emergencia

El grupo de gestión de emergencias ha elaborado asimismo un listado de contacto de veterinarios que actúan de forma voluntaria, además de facilitar el acceso a personal de mataderos.

Se ha desarrollado una tarjeta de actuación específica para el veterinario que interviene en este tipo de situaciones. Según este documento, la función del veterinario, cuando está presente en el lugar del accidente, es:

Asumir la responsabilidad sobre los animales afectados y evaluar su estado sanitario y su aptitud para continuar el transporte.

Colaborar en las tareas de sacrificio de emergencia, aunque esta no se considera la función principal de este colectivo profesional.

4 Control del accidente y gestión del perímetro

La responsabilidad de la policía es garantizar que el lugar del accidente quede delimitado mediante un perímetro exterior adecuado y que el tráfico sea desviado de forma segura.

En el lugar del accidente, la policía puede solicitar materiales adicionales (por ejemplo, en establecimientos cercanos de suministros de construcción) para utilizarlos como vallado provisional para los animales rescatados del vehículo.

Asimismo, puede recurrir al uso de drones o cámaras termográficas para localizar a animales que hayan escapado.

5 Rescate y acceso a los animales

Paralelamente, un responsable operativo del servicio de bomberos y rescate asume la responsabilidad técnica del perímetro interior de la zona del accidente.

6 El conductor y el vehículo de sustitución

El conductor del transporte ganadero implicado en el accidente suele ser trasladado a un servicio de urgencias o a un hospital, ya sea por lesiones o para una revisión médica. Aunque existe una gran variabilidad entre accidentes, el conductor del vehículo siniestrado no suele participar directamente en la respuesta de emergencia.

En su lugar, se moviliza a otro conductor con un vehículo de sustitución que aporta apoyo técnico en relación con el camión volcado (por ejemplo, en lo relativo a los pisos móviles presentes en la mayoría de los vehículos de transporte de cerdos), así como su experiencia práctica para trasladar a los animales al vehículo de reemplazo.

7 Reubicación de los animales y destino final

Una vez que un veterinario ha evaluado a los animales implicados y ha determinado que son aptos para continuar el transporte, y estos han sido trasladados al vehículo de sustitución, la empresa de transporte coordina el destino posterior de los animales.

Si el destino original era un matadero, los cerdos se envían al matadero más cercano.

En el caso de animales destinados a continuar su ciclo productivo —por ejemplo, lechones—, pueden ser trasladados al centro de concentración más próximo.

8 Evaluación final, sacrificio y retirada de cadáveres

Dentro del horario habitual de trabajo, suele haber un veterinario oficial presente en el centro de concentración, que puede volver a evaluar a los animales a su llegada.

Aquellos que se consideran no aptos para continuar el transporte son sacrificados en dicho centro. Los cadáveres son retirados y gestionados por una empresa de tratamiento de subproductos previamente avisada.

9 Cierre de la intervención y evaluación técnica

Una vez finalizadas las actuaciones, el personal de bomberos y rescate realiza un debriefing en el propio lugar del accidente.

RETOS CLAVE EN LA RESPUESTA A EMERGENCIAS CON TRANSPORTE PORCINO

La respuesta de emergencia ante el vuelco de un vehículo de transporte de cerdos implica la intervención de distintos perfiles profesionales y requiere tanto conocimientos técnicos sobre los propios vehículos de transporte y su funcionamiento como un conocimiento específico de la especie animal y de su manejo adecuado.

Además, desde el punto de vista de las operaciones de rescate, los vuelcos de camiones de transporte porcino representan una situación atípica dentro de las emergencias habituales.

A continuación, se analizan los resultados obtenidos a partir de los seis temas identificados en las entrevistas, abordándolos tanto desde la perspectiva del bienestar animal como desde el bienestar de los profesionales implicados en las operaciones de rescate.

Procedimientos operativos estándar

En la actualidad, no existen procedimientos operativos estándar ni descripciones de buenas prácticas que orienten la respuesta de emergencia en casos de vuelco de vehículos que transportan cerdos, incluido el sacrificio de emergencia, con el fin de garantizar de la mejor manera posible el bienestar de los animales implicados.

No obstante, sí pueden encontrarse protocolos europeos de gestión de emergencias en accidentes de tráfico con vehículos de transporte animal en dos publicaciones alemanas de carácter no científico (Gayer et al. 2016; Mitglieder der Länderarbeitsgruppe, 2022) y en un documento de apoyo elaborado por la Universidad Sueca de Ciencias Agrarias (Anonymous 2016).

El desarrollo de procedimientos operativos estándar comunes entre países resulta complejo, ya que los escenarios de los accidentes difieren, al igual que el acceso al personal y al equipamiento disponible (por ejemplo, si el accidente se produce en una carretera rural o en una autopista, el número de animales implicados y su categoría de peso, el diseño del propio vehículo).

El enfoque ético hacia los animales de producción también es variable, lo que tiene consecuencias directas sobre la manera en que se prioriza el bienestar animal.

Los procedimientos operativos estándar deberían contemplar numerosos aspectos, entre ellos:

Equilibrio entre bienestar animal y seguridad laboral

Resulta evidente que los accidentes de tráfico de los vehículos de transporte de animales conllevan un impacto negativo significativo sobre el bienestar de los animales implicados, por lo que es fundamental contar con un sistema de preparación ante emergencias capaz de actuar con rapidez y eficacia, limitando en la medida de lo posible las consecuencias negativas.

Las entrevistas realizadas al personal de bomberos y rescate pusieron de manifiesto que la seguridad en el trabajo constituye un pilar implícito de su actuación, mientras que otros colectivos profesionales señalaron el riesgo potencial que supone acceder a un vehículo volcado en el que se transportan cerdos de elevado peso destinados al sacrificio.

Las condiciones de trabajo en una respuesta de emergencia bien organizada deberían orientarse a minimizar el impacto físico y psicológico que este tipo de situaciones pueden tener sobre las personas (Burke & Richardsen 2019).

Impacto físico

El esfuerzo físico se produce durante la propia intervención de emergencia, aunque puede tener consecuencias a más largo plazo, e incluye las posibles lesiones del conductor implicado en el accidente y las condiciones de trabajo del personal movilizado.

Los profesionales del servicio de bomberos y rescate describieron la necesidad de adoptar posturas forzadas, realizar levantamientos de cargas pesadas y efectuar arrastres físicamente exigentes para poder rescatar a los cerdos.

Este tipo de situaciones se relaciona con factores bien conocidos dentro del concepto de carga física de trabajo (da Costa & Vieira 2010; Gentzler & Stader 2010).

Las condiciones físicas de trabajo de los conductores de transporte ganadero ya son, de por sí, ergonómicamente exigentes incluso en situaciones normales (Wilhelmsson et al. 2019, 2021, 2022, 2023).

Por ello, se requieren más estudios que permitan identificar las necesidades en materia de formación, equipamiento y personal de relevo, con el fin de reducir en la mayor medida posible la carga física asociada a este tipo de intervenciones.

Impacto psicológico

Los desafíos relacionados con la salud mental son relevantes tanto durante la respuesta de emergencia como en el periodo posterior a la misma, e incluyen las experiencias traumáticas vividas por el conductor del vehículo volcado (Mayou et al. 2000).

En una encuesta realizada a conductores de transporte ganadero, los participantes destacaron la sensación de una responsabilidad excesiva, por ejemplo, en relación con la evaluación de la aptitud de los animales para el transporte, lo que genera estrés y ansiedad ante la posibilidad de cometer errores (Dahl-Pedersen et al. 2022).

A partir de descripciones generales de accidentes, se sabe que consecuencias psicológicas habituales son la vergüenza y el sentimiento de culpa.

La forma en que estas experiencias se procesan tiene relevancia para el bienestar mental posterior (Ho et al., 2000) y asumir la responsabilidad de un resultado negativo puede constituir un mecanismo de afrontamiento orientado a restablecer la sensación de control y a aumentar la resistencia frente a situaciones de estrés.

No existen estudios sobre los retos en salud mental que afrontan los conductores de transporte ganadero tras verse implicados en accidentes, por lo que tampoco se dispone de herramientas destinadas a facilitar su recuperación en el periodo posterior al accidente.

Los retos en materia de salud mental asociados a este tipo de accidentes se extienden también a los profesionales movilizados para la respuesta de emergencia, así como a posibles testigos.

Entre las cargas psicológicas más evidentes se encuentran:

La complejidad de las tareas de rescate, especialmente en situaciones como las derivadas de accidentes que implican vehículos de transporte de animales, podría ser una de las razones por las que los bomberos han señalado que perciben los “accidentes” como más estresantes que los “incendios” (Rodrigues et al. 2018).

Roles, formación y experiencia

En general, la baja frecuencia de accidentes que implican vehículos de transporte de animales en el contexto de las respuestas de emergencia hace que los profesionales no se enfrenten a este tipo de situaciones con regularidad a lo largo de su carrera y, por tanto, que las actuaciones necesarias difícilmente lleguen a convertirse en rutinarias (Gavinelli et al. 2014).

En casos como estos, Anthony y De Paula Vieira (2022) describen que el ciclo de gestión de emergencias debería estructurarse en torno a cuatro fases clave:

1 Planificación
2 Preparación
3 Respuesta
4 Recuperación

Uno de los principales retos señalados por las personas entrevistadas fue cómo prepararse de forma eficaz para eventos poco frecuentes, como el vuelco de un vehículo de transporte de cerdos, con los que la mayoría de responsables operativos, veterinarios y conductores de transporte ganadero puede no llegar a encontrarse nunca.

Este desafío plantea un dilema de priorización social, relacionado con el equilibrio entre la formación y la preparación para este tipo de emergencias y la atención a otros eventos que ocurren con mayor frecuencia o que pueden implicar animales con un mayor valor económico, emocional y/o ético para la sociedad.

Puede suponer un reto que grupos profesionales con competencias muy diferentes y que apenas trabajan conjuntamente se vean obligados a colaborar bajo presión, como ocurre durante una respuesta de emergencia.

De ahí la importancia de la formación específica en rescate de animales, destacando la utilidad de la formación práctica (ASAR, 2024) en relación con accidentes que implican grandes animales de producción.

Varios de los entrevistados que trabajan de forma habitual con animales señalaron una falta de experiencia en manejo animal por parte del personal de bomberos y rescate. Por ello, la formación podría centrarse en la toma de decisiones y/o en habilidades de manejo animal.

Comunicación, tiempo y acceso a los animales

La tarea que más tiempo consume es lograr el acceso a los animales en el interior del vehículo, un proceso que puede prolongarse más de 1,5 horas desde el momento del accidente hasta que se rescata al primer animal.

Varios entrevistados expresaron su insatisfacción con el tiempo transcurrido y reclamaban la adopción de medidas para reducirlo.

Con frecuencia, los accidentes que implican vehículos de transporte ganadero se producen en áreas geográficas relativamente localizadas, por lo que podría resultar beneficioso priorizar la formación del personal y la disponibilidad de materiales en estas zonas.

Los accidentes con vehículos que transportan animales tienden a concentrarse en regiones de los países donde la densidad ganadera es elevada y/o en áreas que funcionan como corredores hacia las fronteras nacionales (Miranda-de la Lama et al. 2011).

Evaluar la localización regional y la disponibilidad de vehículos de recuperación podría representar una oportunidad para reducir la duración de las operaciones de rescate.

Reunión técnica de evaluación (Debriefing)

El debriefing se refiere específicamente a un proceso de evaluación y discusión de un suceso o actividad que suele llevarse a cabo una vez finalizada la intervención (Kikkawa & Mavin 2017), y cuyo objetivo es recopilar feedback, reflexionar sobre la experiencia e identificar posibles áreas de mejora (Fullerton et al. 2000; van Emmerik et al. 2002; Rose et al. 2003).

En conjunto, los distintos grupos profesionales implicados difirieron claramente en sus posibilidades de acceder a procesos de debriefing tras el suceso, al tiempo que desempeñaban funciones muy distintas durante la respuesta de emergencia.

Sacrificio de animales

En la UE, el sacrificio de emergencia se define como la muerte de animales que presentan lesiones o enfermedades asociadas a dolor o sufrimiento intenso, cuando no existe ninguna otra posibilidad práctica de aliviar dicho dolor o sufrimiento (Reglamento [CE] nº 1099/2009).

Durante las entrevistas se puso de manifiesto que, aunque el veterinario movilizado tiene asignada la función de evaluar el estado clínico de los animales afectados y su posible aptitud para continuar el transporte, no es su responsabilidad supervisar directamente las tareas de sacrificio.

Asimismo, se constató que, antes de la llegada del veterinario, puede ser necesario que los primeros intervinientes (policía y/o personal del servicio de bomberos y rescate) realicen una evaluación inicial y procedan al sacrificio de emergencia mediante el uso de armas de fuego.

En las instrucciones de aplicación alemanas (Mitglieder der Länderarbeitsgruppe, 2022) se contempla la necesidad de realizar sacrificios de emergencia utilizando armas de fuego policiales o por parte de cazadores.

No obstante, se considera preferible que el sacrificio de emergencia sea llevado a cabo por una persona cualificada, específicamente un veterinario.

Los métodos descritos en dichas instrucciones son:

El documento de apoyo sueco (Anonymous, 2016) describe métodos similares de sacrificio de emergencia para distintas especies, e incluye también la administración de inyecciones letales por parte de un veterinario.

Sin embargo, tal y como señalan la American Veterinary Medical Association (AVMA, 2020) y Gerritzen y Raj (2009), la mayoría de estos métodos requieren contacto directo con el animal y un cierto grado de sujeción, lo que puede suponer un reto en condiciones de emergencia.

Por su parte, la Humane Slaughter Association ha descrito a los cerdos adultos como una especie especialmente difícil de abatir mediante pistola de perno cautivo penetrante (HSA, 2017) debido a las características anatómicas de la frente y del cerebro.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA AHAW Panel, 2020) describe el uso de armas de fuego como un método rápido y eficaz que puede aplicarse a distancia.

No obstante, también advierte que el uso de armas de fuego en espacios cerrados o cuando los animales se encuentran sobre superficies duras puede provocar rebotes de los proyectiles, por lo que debe realizarse con extrema precaución para evitar lesiones a las personas u otros animales en las inmediaciones.

Independientemente del método empleado, la falta de experiencia del personal se identifica como un factor de riesgo importante durante el sacrificio de animales (Gavinelli et al. 2014).

Las experiencias recogidas ponen de manifiesto los beneficios potenciales de contar con información a escala de la UE sobre los accidentes de tráfico que implican vehículos de transporte de animales que, idealmente, debería abarcar a todas las especies transportadas con fines comerciales y no limitarse únicamente a los cerdos, e ir acompañada de procedimientos operativos estándar que contemplen el sacrificio de emergencia en este tipo de situaciones.

IMPLICACIONES PARA EL BIENESTAR ANIMAL

El vuelco de un vehículo de transporte de cerdos conlleva de forma inherente graves problemas de bienestar para los animales implicados. Por ello, resulta fundamental disponer de una respuesta de emergencia rápida y eficaz que permita minimizar las consecuencias negativas derivadas de este tipo de accidentes.

La respuesta de emergencia ante el vuelco de un vehículo de transporte de cerdos implica la participación de distintos perfiles profesionales y requiere:

Estas respuestas de emergencia plantean además un dilema inherente de priorización social, que exige equilibrar la formación, la preparación y los procesos de debriefing de los distintos colectivos profesionales con el impacto negativo en el bienestar que sufren los animales atrapados.

En este contexto, se hace necesaria la realización de más investigación (incluyendo consideraciones éticas), así como el intercambio de buenas prácticas y de datos disponibles, con el fin de esclarecer si el desarrollo de protocolos u otras iniciativas puede contribuir a facilitar respuestas lo más rápidas y eficaces posible.

Artículo traducido y adaptado de: Kobek-Kjeldager C, Dahl-Pedersen K and Herskin MS (2025). Emergency response in overturned pig transport vehicles: Description and discussion of Danish cases from a One Welfare perspective. Animal Welfare, 34, e10, 1–8 https://doi.org/10.1017/awf.2025.6 (CC BY)

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