La Asociación de Productores de Alimentos Balanceados (APROBAL) reportó que 2025 fue un año histórico para la cadena porcina ecuatoriana, con la carne de cerdo consolidándose como la proteína animal de mayor crecimiento en el mercado interno del país.
Producción porcina en alza
El sector porcino ecuatoriano produjo 240.000 toneladas de carne de cerdo durante 2025, en un contexto de expansión general de la cadena de proteína animal, que creció un 17% interanual hasta alcanzar las 2,8 millones de toneladas totales entre todas las especies.
Según los datos de APROBAL, la demanda de cerdo fue la que registró el mayor dinamismo entre todas las proteínas de consumo interno, lo que refleja un cambio sostenido en los hábitos de consumo de la población ecuatoriana.
Alimentos balanceados: motor del crecimiento
El crecimiento productivo estuvo respaldado por una industria de alimentos balanceados que también marcó máximos históricos: 6,25 millones de toneladas totales, un 11% más que en 2024. El segmento destinado a cerdos, aves, mascotas y ganado representó 3,75 millones de toneladas de ese volumen.
El sector además se benefició de una reducción en los costos de producción: el precio del maíz nacional descendió de $20,50 por quintal en 2024 a $18,00 en 2025, aportando un alivio relevante para los productores porcinos. Las materias primas de origen nacional representan cerca del 60% de la composición del balanceado pecuario.
Certificaciones sanitarias, clave para exportar
Jorge Josse, director de APROBAL, advirtió que el potencial de crecimiento de la producción porcina ecuatoriana está directamente vinculado a la conquista de mercados de exportación, y que para ello resulta indispensable obtener las certificaciones internacionales de la OMSA (Organización Mundial de Salud Animal) que acrediten zonas libres de fiebre porcina africana y otras enfermedades cuarentenarias.
Sin ese reconocimiento sanitario internacional, señaló Josse, la expansión de la demanda interna tiene un techo difícil de superar.
Perspectivas 2026
APROBAL proyecta un crecimiento del entorno del 5% para el próximo ciclo. El gremio estima que el pico de expansión de la demanda porcina ya se habría concretado en 2025, y anticipa para 2026 una fase de crecimiento positivo pero más estabilizada.

