Tradicionalmente, los antimicrobianos, el óxido de zinc (ZnO) y diversos ácidos se han utilizado en la prevención de diarrea y retraso en el crecimiento en lechones durante las primeras semanas postdestete.
Sin embargo, los bioservicios han demostrado que estos tratamientos pueden generar efectos adversos, como la destrucción de la microbiota protectora intestinal y el desarrollo de resistencias antimicrobianas.
Combinado con ácidos orgánicos bien dosificados y administrados en pulsos, el ácido hipocloroso puede bloquear la adhesión del patógeno Escherichia coli a las células intestinales del lechón, contribuyendo a la prevención de la diarrea y preservando la integridad de la microbiota intestinal.
El ácido hipocloroso (HClO), un metabolito activo producido por electrólisis de sal, se presenta como una alternativa eficaz.
Este compuesto permite una dosificación precisa y en tiempo real, lo que evita problemas de sobredosificación o subdosificación.
Es fundamental optimizar el tratamiento del agua con biocidas adecuados, teniendo en cuenta factores como:
Además, es necesario controlar la dosificación y la calidad del agua a lo largo de toda la línea de suministro, desde los depósitos hasta el punto final de consumo.
Esta estrategia, junto con el uso controlado de ácidos orgánicos para alcanzar un pH óptimo (pH 4-5)...