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El efecto palanca de VITAL BLUE SKIN: pequeños cambios al nacimiento, grandes resultados al destete

Efecto palanca

En producción porcina, las decisiones que se toman durante las primeras horas de vida del lechón tienen un impacto muy relevante sobre sus resultados futuros.

Este principio, conocido como efecto palanca, explica cómo una pequeña intervención en un momento crítico puede generar beneficios productivos, sanitarios y económicos a largo plazo.

En este contexto, el control de la humedad en las salas de maternidad se ha convertido en una herramienta estratégica para optimizar la supervivencia y el rendimiento de los lechones, al tiempo que contribuye a mejorar el ambiente de la granja y reducir las emisiones de amoniaco.

EL NACIMIENTO: UNA ETAPA DECISIVA

El lechón nace con unas reservas energéticas limitadas y una capacidad reducida para regular su temperatura corporal.

La pérdida de calor tras el parto, unida a la presencia de humedad procedente de fluidos corporales y restos orgánicos, incrementa el riesgo de hipotermia y compromete su vitalidad.

Cuando el lechón destina su energía a recuperar la temperatura corporal, disminuye su capacidad para desplazarse rápidamente hasta la ubre e ingerir calostro.

Sin una ingesta adecuada y temprana de calostro:

Se retrasa la transferencia de inmunidad pasiva.

Aumenta la susceptibilidad frente a patógenos.

Se reduce la supervivencia durante la lactación.

Se compromete el rendimiento productivo futuro.

Por ello, garantizar un entorno seco y confortable desde el primer momento es una de las medidas de manejo con mayor retorno sobre la inversión.

EL EFECTO PALANCA: EMPEZAR BIEN PARA LLEGAR MÁS LEJOS

El concepto de efecto palanca se basa en una idea sencilla: una pequeña acción aplicada en el punto adecuado genera un resultado mucho mayor en etapas posteriores.

Aplicado a la producción porcina, significa que mejorar las condiciones del lechón recién nacido repercute positivamente en todo su ciclo productivo.

El uso de secantes de cama avanzados como VITAL BLUE SKIN® aporta esa pequeña fuerza inicial que marca la diferencia:

Favorece un secado rápido del lechón.

Reduce la humedad superficial y la presencia de materia orgánica.

Ayuda a mantener la temperatura corporal.

Facilita una ingesta más precoz del calostro.

Contribuye a disminuir la presión microbiana sobre la piel y el entorno.

Esta estrategia puede incrementar hasta un 15% el rendimiento de la camada al destete y reducir hasta dos días la duración de la lactancia.

TECNOLOGÍA DE SECADO PARA UN MAYOR CONFORT NEONATAL

VITAL BLUE SKIN® ha sido desarrollado a partir de materiales micronizados de nueva generación, diseñados para maximizar la capacidad de absorción y retención de agua.

Esta formulación permite una distribución homogénea sobre cualquier tipo de instalación o cama, mejorando el contacto con la superficie y aumentando la eficacia del producto.

Además de absorber la humedad, el producto ayuda a eliminar restos de sangre, placenta y membranas fetales, reduciendo así las condiciones favorables para la proliferación de microorganismos.

Los estudios microbiológicos realizados según la norma europea EN 1656-AFNOR y desarrollados en colaboración con la Universidad de Navarra avalan su eficacia frente a diferentes cepas bacterianas.

DEL BIENESTAR ANIMAL A LA SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL

El efecto palanca de un secante no termina en el lechón. La humedad presente en las instalaciones favorece la descomposición de la materia orgánica y la liberación de amoniaco (NH₃), un gas irritante que afecta negativamente tanto a los animales como a los trabajadores.

La exposición a concentraciones elevadas de amoniaco se ha relacionado con:

Irritación ocular y respiratoria.

Menor consumo de pienso.

Reducción del ritmo de crecimiento.

Peor bienestar animal.

Mayor riesgo de enfermedades respiratorias.

Además, el amoniaco es uno de los principales contaminantes atmosféricos asociados a la actividad ganadera.

En España, la producción animal representa aproximadamente el 72% de las emisiones de NH₃, siendo el porcino responsable de una parte significativa de ellas.

MENOS HUMEDAD, MENOS AMONIACO

La generación de amoniaco está directamente relacionada con la descomposición de la urea presente en la orina por acción de la enzima ureasa, contenida en las heces. Este proceso se acelera con el aumento de la temperatura y la humedad.

Por ello, controlar la humedad en las salas de maternidad constituye una estrategia eficaz para reducir las emisiones.

Los polvos secantes para higiene de cama, como VITAL BLUE SKIN®, incorporan inhibidores del amoniaco en su formulación.

100 gramos de producto pueden reducir aproximadamente 109 gramos de amoniaco.

Si en una granja de madres de 2.000 cerdas se genera, según los estudios, una media al año por animal/día de 16,35 g de amoniaco, cada animal al año genera 5,9 kilos de amoniaco. Nuestra granja de madres está emitiendo 11,93 toneladas de amoniaco.

Gracias al secante podemos inhibir el amoniaco que se genera dentro de los alojamientos.

UNA INVERSIÓN PEQUEÑA CON UN GRAN RETORNO

En un sector cada vez más exigente en términos de eficiencia, bienestar animal y sostenibilidad, las herramientas capaces de generar múltiples beneficios adquieren un valor estratégico.

El verdadero efecto palanca de VITAL BLUE SKIN® reside en su capacidad para actuar sobre varios factores clave al mismo tiempo:

Mejora el confort y la supervivencia del lechón.

Favorece la rápida toma de calostro.

Incrementa el rendimiento de la camada.

Reduce la presión microbiana.

Disminuye las emisiones de amoniaco.

Contribuye al cumplimiento de los objetivos ambientales de las explotaciones.

Porque, en producción porcina, invertir mejor al principio sigue siendo la forma más eficaz de ganar más al final.

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