Icono del sitio porciNews, la revista global del porcino

Entrevista a Cesar Andrés García

César García, director de porcicultura de Cervalle, analiza el crecimiento del sector, la integración vertical y los desafíos del mercado.
Conversamos con César Andrés García, director de porcicultura de la compañía, sobre su trayectoria, el modelo de negocio de la empresa y los retos actuales del sector en Colombia.

La porcicultura colombiana ha experimentado un crecimiento muy relevante en los últimos años, impulsado por el aumento del consumo y la evolución de la percepción del consumidor. En este contexto, compañías como Cervalle han desarrollado modelos integrados que abarcan toda la cadena de valor.

Tu trayectoria dentro de Cervalle ha sido progresiva, desde pasante hasta director. ¿Cómo se construye ese recorrido profesional?

Ha sido un proceso paso a paso. Desde el inicio trabajé con disciplina y con el interés de aprender cada proceso de la empresa. Haber tenido la oportunidad de pasar por diferentes áreas me permitió entender la operación de forma transversal.

En ese proceso, ¿qué factores han sido clave para tu desarrollo como líder?

Principalmente, el aprendizaje continuo y el entorno. Nadie llega aprendido, uno se va formando en el camino. También ha sido importante la influencia de personas cercanas. A nivel personal, la familia es un motor fundamental. Y dentro de la empresa, he aprendido mucho viendo cómo otras personas entienden el negocio y toman decisiones.

Al final, se trata de ir consolidando conocimiento y experiencia hasta poder asumir mayores responsabilidades.

Has pasado por diferentes áreas,incluyendo granjas. ¿Hubo algún punto de inflexión en tu carrera?

Sí. Uno de los momentos más importantes fue durante la pandemia. Ahí se hizo evidente la importancia del sector de alimentos y la responsabilidad que tenemos. Eso me motivó a seguir aprendiendo y a entender mejor el impacto que tiene nuestro trabajo, no solo dentro de la empresa, sino también a nivel país. Además, la formación continua, a través de cursos y aprendizaje técnico, también ha sido clave para cambiar la forma de ver la porcicultura y hacer seguimiento a los resultados.

Desde tu experiencia, ¿qué es más complejo: gestionar animales o gestionar personas?
Es más difícil gestionar personas. Cada persona tiene una forma de ser distinta y no siempre coincide con la forma en la que uno piensa. El reto está en ponerse en el lugar del otro, adaptarse y encontrar un equilibrio. No se trata de que todos sean iguales, sino de lograr acuerdos y trabajar en equipo.

Tu vínculo con Cervalle también tiene un componente familiar. ¿Cómo influyó esto en tu decisión profesional?
Siempre tuve contacto con la empresa, pero la decisión de dedicarme a esto llegó cuando empecé la universidad.

Elegí ingeniería agroindustrial porque vi que podía aplicar ese conocimiento en la empresa familiar. Desde ese momento, enfoqué mis trabajos académicos en procesos relacionados con Cervalle, lo que me permitió conocer mejor la operación antes de entrar a trabajar.

Al incorporarte a la empresa, ¿qué fue lo que más te llamó la atención de la operación?

La dimensión del negocio. Desde fuera, uno ve el producto final, pero no imagina todo lo que hay detrás…

todo es mucho más complejo de lo que parece. Eso solo se entiende cuando se está dentro de la operación.

Cervalle es una empresa con un modelo de integración vertical. ¿Cómo funciona esa estructura?
Nosotros manejamos toda la cadena. Importamos materias primas, producimos alimento en nuestra planta —alrededor de 8.200 toneladas mensuales— y lo distribuimos a nuestras granjas, que en su mayoría son propias. Tenemos el ciclo completo de producción, con diferentes configuraciones de granjas según el sitio. Posteriormente, enviamos los animales a nuestra planta de beneficio, que tiene una capacidad cercana a 200 cerdos por hora.

Además, contamos con planta de desposte y con otra instalación donde elaboramos productos de valor agregado, como carnes frías, jamones, tocinetas y otras líneas. La distribución es a nivel nacional, atendiendo distintos segmentos: supermercados, canal tradicional, horeca y consumidor final.

¿Qué dimensión productiva tiene actualmente la compañía?

En este momento estamos alrededor de 25.000 hembras, con una proyección de crecimiento hasta 30.000. El peso de salida está entre 127 y 130 kg, con la intención de seguir optimizándolo. Este crecimiento se está haciendo de forma progresiva, acompañando la capacidad de la empresa.

¿Qué papel juega la marca dentro de este modelo de negocio?
La marca es muy importante porque es una garantía de calidad. El consumidor nos relaciona con productos de buen nivel y eso es resultado de todo el trabajo que hay detrás. Pero también es importante entender que el mercado no es solo de marca. Existe un mercado commodity donde el producto se vende sin diferenciación.
Por eso, es necesario trabajar en ambos. Construir marca es un proceso de largo plazo, pero al mismo tiempo hay que seguir participando en el mercado commodity.

¿El trabajo de marca cambia la percepción del consumidor?
Sí, porque permite asociar el producto con calidad y consistencia. Sin embargo, es un proceso que requiere tiempo. No es algo inmediato, sino un trabajo continuo donde se construye esa relación con el consumidor.

¿Cómo se comporta el mercado en términos de precio y diferenciación?
Hay momentos en los que podemos estar ligeramente por encima del mercado y otros en los que estamos en niveles similares. La diferenciación no es solo por precio, sino por la calidad del producto y la consistencia en los procesos.

El consumo de carne de cerdo ha crecido mucho en Colombia. ¿A qué se debe este cambio?
A varios factores, pero uno de los principales ha sido el trabajo de la Asociación Colombiana de Porcicultores en cambiar la percepción del producto.
Se ha logrado desestigmatizar la carne de cerdo y mostrar sus beneficios. Hoy el consumidor la ve como una proteína que puede consumir de forma habitual.

Además, en Colombia se aprovecha prácticamente todo el animal, lo que genera mercado para todos los cortes.

Desde el punto de vista estratégico, ¿dónde ves el mayor potencial: mercado interno o exportación?
En el mercado interno hay un potencial muy grande. Todavía hay espacio para seguir creciendo. La exportación es una posibilidad, pero más enfocada en determinados cortes que tienen menor valorización local. Además, a nivel país, ninguna empresa por sí sola puede atender mercados internacionales, por lo que se requiere trabajo conjunto.

¿Cómo se está abordando esta posibilidad de exportación?
Se ha creado una comercializadora internacional entre varios productores para poder atender clientes del exterior. La idea es explorar oportunidades, pero es un proceso que veo más a mediano o largo plazo.

En Colombia existe producción de traspatio ¿Cómo impacta esto al sector?
Principalmente en mercados locales. Son producciones que abastecen consumo cercano. Sin embargo, desde el punto de vista sanitario representan un riesgo, porque no cuentan con tecnificación ni control. A futuro, una opción sería avanzar hacia la formalización o que el mercado vaya siendo cubierto por producto tecnificado.

¿Qué factores externos están condicionando el desarrollo del sector?
Uno de los principales es la seguridad. Cuando no hay condiciones adecuadas, se pierde confianza para invertir. Esto afecta tanto a grandes empresas como a pequeños productores y puede frenar el crecimiento del sector.

¿Cómo ves la evolución de la porcicultura colombiana frente a otros países?
Colombia ha crecido bastante, pero todavía está por detrás de países como Brasil o México, que tienen una escala mayor. Sin embargo, el crecimiento continúa y el objetivo es seguir avanzando.

Para cerrar, ¿cuál es el principal reto hoy para las empresas del sector?
Más allá de la producción, el reto está en la gestión de las personas. Trabajamos con equipos diversos, con distintas edades y formas de pensar. Lograr que todos estén alineados es uno de los mayores desafíos. Al final, la tecnología y los procesos son importantes, pero el factor humano sigue siendo determinante para alcanzar resultados.

Para acceder a la entrevista completa:

Te puede interesar: Reportaje a Daniel Fenoglio

 

Salir de la versión móvil