Una necropsia bien realizada nos proporciona mucha información importante sobre las principales enfermedades que afectan a una determinada piara de cerdos.
En última instancia, esto debería facilitar el manejo clínico posterior y la elección del mejor tratamiento. Así como el control y erradicación de algunas enfermedades que causan graves impactos económicos en la porcicultura moderna.
Pero para ello es necesario seguir una conducta y una técnica adecuada durante el procedimiento para poder examinar paso a paso todos los órganos del animal.
Los puntos más importantes de la técnica son las lesiones macroscópicas de cada órgano examinado.
La interpretación de cada lesión es un factor determinante en la elección del material que se enviará para el examen de laboratorio, y esto está directamente relacionado con el éxito del diagnóstico.
Una de las primeras preguntas que nos hacemos al examinar los órganos es: ¿Esto es normal o anormal? Pues bien, cada especie tiene sus propias peculiaridades anatómicas que deben ser conocidas por el veterinario.
Algunas de las lesiones encontradas durante el proceso pueden deberse a la elección del método de eutanasia durante el procedimiento o no tener correlación con el cuadro clínico. Además, las alteraciones post-mortem pueden confundirse con las lesiones encontradas durante el proceso de eutanasia o enmascararlas.
El examen post mortem se considera una fuente primaria de información sobre la salud animal. Es esencial en el contexto de la vigilancia epidemiológica y sanitaria.
Antes de iniciar un procedimiento de necropsia, hay que prepararse con antelación y tener a mano todo el material necesario para la toma de muestras, protección del personal y bioseguridad.
Más importante que elegir la técnica es examinar cuidadosamente cada órgano. También es importante que durante el procedimiento el veterinario describa todo lo visto durante la necropsia.
Además, debe distinguir las lesiones verdaderas de las lesiones post mortem. Siempre debemos hacer hincapié en ciertos criterios de alteraciones post-mortem, así como elaborar una ficha de necropsia y anotar las alteraciones encontradas durante el examen.
Tras el procedimiento, debemos embalar el material y enviarlo al laboratorio lo antes posible. La calidad del material repercute directamente en la calidad del diagnóstico de laborat...